Manual de supervivencia

Bienvenido a este manual. Y madre mía, qué día tan bonito hace. Mira al cielo y asómbrate con su azul industrial capitalizado. Levántate, haz cien abdominales y dúchate. Saca a pasear al perro, o sal a correr. Dale un beso a tu mujer o a tu pareja, o simplemente disfruta solo de tu desayuno y ahórrate todo lo anterior. Sonríe, maldita sea, sigues vivo. No te hagas la víctima. Levántate y haz ejercicio y desayuna, o échale un polvo mañanero a tu novia. O saca las plantas a la ventana si llueve. Escucha el informativo y piensa en algunas soluciones prácticas para tu vida mientras tanto. Ojea alguna revista y detente en los anuncios a toda página: perfume, una pantalla plana, la inmobiliaria ideal. Tienes que cortarte el pelo, ya, hoy, ahora. Mira a esos matrimonios jóvenes de la revista, sonriendo, descalzos, tumbados en una cama enorme blanca y luminosa, viendo un televisor infinito colgado en la pared como un cuadro. Atractivos, felices, naturales, falsos, felices. Profesionales. No quieres esa tele, quieres esos abdominales, esas tetas, sonreír así en la vida real. No quieres comprar otro sillón, ni más perfume, ni buscar piso. Quieres sexo y te quieren vender sexo. Pasa página y observa cómo todos son atractivos, por las cremas, por oler bien, porque sus casas parecen edificadas encima de una nube. Ellos nacieron feos y en una cueva. Si ellos ahora son así, tú también puedes ser así. Tú puedes comprar eso, sólo es una cuestión de tesón y autoadoctrinamiento. No pienses, muévete, consume, márcate un nuevo objetivo. Eres atractivo y lo sabes, tu espejo lo sabe; solo debes subir un poco más, ir un poco más rápido, derribar otro muro, llegar otra vez antes a la meta. Ya sabes, tú sabes de qué va esto, y lo sabes un poco más que los demás. Las rutas alternativas son para los otros, conformistas, aburridos; esa gente que cae agotada en la segunda vuelta a la manzana y entra en una cafetería a fumar. Pero tú no, tú tienes claro lo que es tener salud y disfrutar de la vida. Porque de eso se trata; no del espectáculo, sino de ir al fútbol; no de ver los cuadros, sino de visitar el Louvre. No hables con nadie, fóllatelo. No pienses, actúa. La vida es un slogan publicitario, y tú no vas a ser el que se quede fuera.

Pero ve con cuidado, no enseñes todas tus armas antes de tiempo, que no piensen que quieres compensar algún otro defecto. Dicho de otro modo, comienza a sincerarte una vez el condón se haya ido por el desagüe. Esto es vital para todas las facetas de la vida. No se trata de lo que seas, sino de lo que creen que eres. Sólo así se puede ser perfecto, ya que la perfección no existe. Debes recordar que en la vida real normalmente son felices de verdad los que creen en las leyes y los libros de autoayuda. Todo está en su sitio si “sabes” que lo está. El secreto no está en intentar comprender las cosas, sino en adaptarte a ellas. ¿Quién quiere pasar por la vida haciéndose preguntas que tienen respuestas que siempre acaban con la palabra“Dinero”? Sé práctico, no te quejes, pide un aumento. Ningún capullo se plantearía la posibilidad de mejorar las cosas una vez ya están tan arraigadas. Fíjate en la historia y en cómo casi todos los que han querido cambiar algo han muerto jóvenes o van por ahí con dos tíos de seguridad todo el puto día. ¿Quieres que tu vida se pierda en eso? ¿En serio pasan por tu cabeza palabras como “Capitalismo”, “Guerra” o “Contaminación”? ¿Te haces una idea de lo que queda para que se acabe el mundo? No debes preocuparte por cosas que no te atañen, pinta de un color bonito las paredes de tu casa e invita un día a todos tus amigos a verlas. Ten un montón de críos para alegrar el ambiente si quieres, piensa en el divorcio como otra opción más y no te regodees demasiado en las futuras consecuencias de tus actos. No estés siempre comiéndote la cabeza sin motivo. Tu conciencia no debe ir nunca más allá de lo que tus allegados más cercanos piensen de ti. No creas que eso es meterse en una burbuja de narcisismo e individualismo, tan sólo eres el producto de la época que te ha tocado vivir. Tienes un montón de excusas viables para que la mayor historia de amor de tu vida sea con tu cuenta corriente. Practica la supervivencia de altos vuelos, tu objetivo tiene que ser que en el futuro alguien abra las facturas por ti. Tonifícate. Sonríe de una vez. Tus nóminas son tus amantes, cada cero más un paso adelante, y cada tío que gane menos que tú un triunfo más, la gloria del pedante. A la larga, la simplicidad hará que todo rime, sobrevivir será cosa de filósofos, y tú habrás ganado la guerra sin combatir en ninguna batalla importante.

Sabrás que no solo tú habrás convertido tu vida en una sopa de letras infantil. De hecho con el tiempo verás que hay un montón de cromos repetidos por ahí; gente que al igual que tú ya hace tiempo que sólo se preocupa por lo que pase en el cielo de justo encima de sus cabezas. Y la idea no te gustará a ratos, y sabrás que podrías ser mejor. Pero no te preocupes, será una sensación pasajera, bajones sin importancia, nada que no puedas solucionar corriendo unos kilómetros o cambiando el color de las paredes del dormitorio. Crisis existenciales de un muñeco de escaparate; tu secreto será tu alma minimizada; y esas crisis se olvidarán dándote un lujo, comprando algo, o con tu mejor amigo dentro de la vagina de la chica nueva del momento. Paso a paso. Objetivos. Preocúpate hasta donde llegue tu lengua, hasta donde alcance tu pene en erección. Ese radio de acción es el único que te concierne.

Y seguro que toparás con quien te diga las cosas a la cara, con quien te quiera abrir los ojos o hacerte pensar. Seguro que tendrás que aguantar a más de un listillo. Gente que te hablará sobre tu existencia regalada, sobre tu egoísmo crónico y sobre todas las cosas que te convierten, a un nivel global, en alguien emocionalmente muerto. La actitud que se desprende de ti podrá hacer que seas duramente criticado a veces. Pero lo que te tranquilizará, será que todos esos que hablen sobre tu egoísmo y tus obsesiones superficiales, en el fondo, son como tú; o mejor dicho, a un nivel practico son exactamente iguales que tú. Porque no vivirán para nada más que no sea ellos, y como tú también buscarán el placer instantáneo y ser aceptados por todo el mundo. Querrán lo mismo que ves tú en la publicidad de las revistas y raramente dejarán una moneda en el sombrero de un indigente. Así que lo único que te diferenciará de ellos será el hecho de que tú ya te has aceptado como eres. Ellos, vivirán igual que tú, solo que con una ración más de culpabilidad. La única diferencia entre los seres que son como tú, y el resto, será el nivel de remordimientos. Pero si sigues con cautela cada consejo de este manual, a la larga serás más feliz, morirás con familia numerosa; podrás ser padre, abuelo, y lo que sea que tengas que ser, pero siempre satisfecho y con tu circuito emocional cerrado.
Respira hondo, vivir no es para tanto. Esto no tiene importancia. Lo quieras o no, tú sólo eres tú, lo que rodea a tu ombligo. Márcate objetivos, y cuando te desanimes o flaquees, recuerda que siempre puedes mirar ese cielo de ciudad, en parte azul y en parte apestado, que el resto de tu vida te recordará que absolutamente nadie infatigable y poderoso dejará jamás que este mundo cambie. Un saludo. Un abrazo. Y ánimos.

[Una de esas escenas que un servidor recuerda, es cierto momento de "Seven". Quizá la primera escena que vi en mi vida en la que no estaba tan claro dónde estaban los buenos y dónde los malos, o si el asesino era un pirado sin más o quizá decía algunas cosas interesantes. En definitiva, la primera película con cierta ambigüedad moral que vi en mi vida.]

seven

9 comentarios en “Manual de supervivencia

  1. Nunca hay que darse por vencido. Hay que persistir y resistir. Esa es la clave, Si en el momento actual sólo posees un cartón para dormir y un tetrabrick de marca blanca, como que fuera un fino futón y un San Simón Pérignon. Y ya vendrán otros tiempos y otros caldos.
    Felicidades Jordim

  2. <>

    La vida es una mierda, no te desanimes.

    Pd) “Seven” es una película que pudo gustarme tanto como “Pulp Fiction” (de la que ya te he dado una respuesta lo más franca posible). Igualmente, si tuviese que comentarla no podría evitar resaltar sus defectos, que son visibles tras la comparación con las grandes obras maestras, aquellas películas que han conseguido que el cine sea más grande que la vida.

  3. Adjunto el texto desaparecido que encabezaba el mensaje anterior;

    “”Pero lo que te tranquilizará, será que todos esos que hablen sobre tu egoísmo y tus obsesiones superficiales, en el fondo, son como tú; o mejor dicho, a un nivel practico son exactamente iguales que tú.””

  4. He de decir que me leí este “manual” el pasado fin de semana, y me encanta la mala ostia que destila.
    Ese punto que le das es genial. Enhorabuena!!

    [Te sigo leyendo]

  5. Estoy aquí señor jordim. Siempre es un placer paladear sus letras. Digerirlas en vaso ancho como el jodido whiskey que abrasa mi garganta.
    Tienes que mejorar el juego de piernas y levantar la guardia, es un tema de distancias.
    Pero no todos los combates se ganan por K.O.
    Hip Hip Hurra!

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