Problemas…

No se trata de un tipo de gloria personal que tenga que ver con el orgullo propio. No es como cuando a tu pareja se le contrae el ano por estar apunto de correrse gracias a ti. La sensación se parece más a ese momento en el que has dejado unas monedas en la bandeja de un mendigo porque querías, sin haber leído el cartón que te hablaba de su hijo, de su familia. Es un placer pasajero en el que te sientes bien contigo mismo. No es el orgasmo, sino el beso de cariño en la frente. No son las hormonas, sino un abrazo no protocolario. Es el gesto que te sale de dentro sin haber pensado en lo que vendrá a cambio. Sin haber pensado en ti durante unos segundos. Bondad auténtica. Una actitud con la que no puedes vivir siempre porque siempre acabarías llorando después de haber visto cualquier telediario. Eres generoso de verdad durante unos segundos, pero después tienes que volver a la actitud demandada para sobrevivir; eso que la gente llama de forma tan sentida <<ser fuerte>>.

 

Fueron unos segundos. Pero lo que sintió Pedro fue de verdad. Pedro: Un joven cualquiera de los que no se rascan la entrepierna cuando hay gente delante. Alguien totalmente del montón (sea más o menos peyorativa esa expresión). Alguien normal (sea más o menos peyorativa, también, esta expresión).

Esos segundos de bondad y cariño y calor humano fueron el principio de una relación. Y la acción bondadosa fue un beso, claro. Y después de esta retahíla de palabras, el beso, evidentemente no podía haber sido en la boca, y mucho menos con lengua. Porque el beso fue en la frente, con un brazo alrededor de ella, de Julia. Dentro de un tren. Y fue el primer gesto de cariño.

La conclusión, tres meses después de relación, es que Pedro y Julia estaban lo que se dice enamorados. Sí, como esa gente que da rabia porque los piensas más felices que tú. Esos a los que miras y te gusta pensar que fingen. Da igual la pareja que sea. Según tu situación actual, no te caen bien aun no conociéndolos. Y si alguien te los presenta te gusta pensar que son estúpidos, y les das como mucho un mes más. Aunque claro, no siempre piensas así. No todas las parejas te caen mal. Pero hablando de forma sincera, pues…

 

El ruido, y la vida, y las personas y las demás cosas que pasaban, para la pareja solo eran letanías. Lo que realmente les importaba era ser aceptados. Que todo el mundo pudiera ver con claridad lo muy enamorados que estaban. Pero aun, y con tres meses juntos, lo que hacían era esconderse. Besarse en un coche, en una casa vacía; mirar hacia un lado y hacia el otro constantemente, para que nadie conocido les viera retozar. Eso era lo que pasaba; que nadie debía saber que se querían.

 

Te obsesionas con una persona, como Pedro por Julia, y viceversa. Pero no siempre a todos los demás les puede parecer bien esa relación. Y en todo caso, al final todos somos humanos. Solo hay que pensar en Adán y Eva. Ellos no tenían que dar explicaciones a casi nadie, y aun así acabaron cagándola. Incluso los mitos se resquebrajan. Así de difícil es que te acepten.

 

Pero el sexo de verdad aun no había llegado. El momento crucial era más complicado de conseguir de lo que parecía. No es que no estuviera todo en su sitio. En teoría Pedro estaba bien dotado, y los libros nos dicen que el sexo femenino no es más que el masculino, solo que para dentro. Claro que, esto es teoría, y hay gente que cuando ve a un chico de raza negra piensa en las botellas de Coca-cola de dos litros. Pero aquí lo que pasaba no tenía nada que ver con el dolor; no era que Pedro pudiera jugar a béisbol con sus partes íntimas. Normalmente las cosas se complican, y surgen esos problemas que nunca pensabas que te podían afectar. Eso que en los demás veías casi como una enfermedad puede acabar caracterizándote. Lo días se convertían en semanas y las semanas en meses; siempre. ¿Se trataba de la moral o era una cuestión meramente enfermiza y obsesiva? ¿Eran Pedro y Julia menos fogosos o simplemente estaban cagados de miedo? Un día Pedro habló muy seriamente con Julia. Salieron muchos temas a debate. Surgieron lágrimas femeninas y desesperación masculina. Había crisis incluso para una pareja que había comenzado con algo tan tierno como un beso en la frente; casi un gesto de padre a hija. Y el sexo tenía la culpa de todo. ¿Era tan solo una cuestión de carne o los sentimientos se mezclaban con la carne? ¿Tiene sentido mezclar las dos cosas? ¿La gente que hace intercambio de parejas carece de sentimientos? ¿Son ciertos actos un síntoma claro de que las personas carecen de escrúpulos?

Pero da igual, al final lo que cuenta es que Pedro y Julia se pusieron de acuerdo y enfrentaron sus cuerpos a las dudas. Unas dudas procedentes quizá del hecho de que la relación, tal y como iba, solo podía empeorar.

 

Como muchas veces pasa, la cosa no es para tanto. Por lo menos mientras sucede. La polla de Pedro entró con soltura y Julia la recibió sin quejas. La virginidad no estaba de por medio. Lo que sucedía era un auténtico polvo por amor; ya poco importaba si aquello iba a joderlo todo. Ya no había ocasión de retroceder. Habían dejado el semáforo atrás sin mirarlo; la sensación que tenían era esa, pero daba igual. El sexo fluía sereno, con calma; era la versión macarra del primer beso en la frente en el tren. Pero el tacto y la suavidad eran los mismos.

Después, exhaustos, ya estaba. Ya lo habían compartido todo. Habían tenido paseos al aire libre juntos. Comiendo el mismo helado. La saliva había fluido en cualquier parte, con el torpe revoloteo de lenguas. Habían comido del mismo plato. Habían compartido el móvil para estar localizables como si en lugar de dos solo fueran uno. Tanta estima y tanto cariño no podían molestar tanto con las precauciones adecuadas, pensaban ellos. Y en la cama, casi dormidos, se convencieron el uno al otro de que quizá no era tan malo el hecho de que también compartieran fecha de nacimiento, padres y apellido.

 

 

 

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3 comentarios en “Problemas…

  1. Este es el que más me ha gustado… me ha encantado el final y sobre todo que lo hayas contado sin falsa moral… de manera libre, como lo es el amor (o el sexo) que de nada más que de si mismo entiende. GRacias por él

    Un saludo jordim!

  2. Jordim,
    Ya no se que decir. Me estoy quedando sin palabras.
    Simplemente que sepas que te hemos añadido a nuestros enlaces del club. Tanto tus historias como tus colaboraciones nos parecen estupendas, así que ya eres ‘uno de los nuestros’
    Saludos

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