Protagonista

Otra vez echo la cerveza con ansia y la mitad del vaso es espuma. Otro día, me aprendo la lección; tuerzo el vaso, echo la cerveza, y cae tan bien sin alborotarse que no queda nada de espuma. Y parece meado. Tanto, que tienes que bebértela rápido de la impresión que da verla. O eso o te olvidas de meter la cerveza en la nevera y te pones cabezón. Te la bebes, con o sin espuma, y también parece meado. Y la cosa no se queda ahí. Siempre hay un montón de maneras de cagarla. Pero sólo hay una forma de hacer las cosas bien. Y a veces ninguna. Llegas el primer día a donde sea, a tu nuevo trabajo, y saludas a todo el mundo con una sonrisa; y el resto de los días, según cómo, la gente pensará que eres estúpido; el risitas. O llegas el primer día y no dices nada a nadie. Y toda la gente pensará, también, que eres estúpido, que de qué vas. Vale, busca el término medio. Saludas a unos y a otros no. Y la mitad de la gente pensará que eres estúpido, y la otra mitad que eres un coñazo. Porque muchas veces la cosa está en caer en gracia. Es una cuestión de suerte. Como si te pasas la vida comprando lotería y nunca te toca, y después sale alguien millonario en la tele rociando a la panadera con champán, mientras comenta que sólo prueba suerte de vez en cuando. O incluso puede decir que nunca había comprado lotería, que cómo son las cosas. Así que yo, lo que hago, es rascarme sólo si me pica. Y me conformo con eso. ¿Que la cerveza parece meado? Olvídalo ¿Que no caes bien a los compañeros de trabajo? Que les den. Olvídalo. Las dificultades suelen ser gratuitas. Suelen venir porque sí. Como cuando te resfrías y piensas: ¿por qué coño me he resfriado? Hago lo que se supone que es correcto. Me abrigo. Saludo cordialmente. Compro lotería. Porque si no compras, bueno, yo que sé, nunca saldrás en el telediario abrazado a la panadera. O en lugar de ganar dinero puedes matar a tu familia, y saldrás en el informativo antes de los del champán. Bueno, en realidad saldrás entre medio de los del champán, que asesinatos, lo que se dice asesinatos, hay todos los días, pero no todos los días se puede ver a Cipriano abrazado a la panadera; eso merece la cabecera y el cierre. O si no, vuélvete loco. Si ganas la lotería coges y asesinas a tu familia y a la familia de la panadera. Tendrás el telediario para ti solo. “Fulano, de taitantos años, acababa de ganar el Gordo. Nada más enterase, mató a su mujer y a sus dos hijos de siete y dos años. Después salió a la calle, y entró en la panadería. Allí, disparó a bocajarro a Fulana, la panadera, y tan solo subiendo unas escaleras se encontró con el marido y el hijo de siete años, y también los mató. El barrio está consternado. No se sabe el paradero de Fulano” Y ya está. Vamos con los deportes:“Hoy el actual campeón de Europa ha entrenado bajo la atenta mirada de este señor ¿Le ven? Sí, esa sonrisa significa muchas cosas. No todos los días se respira esa tranquilidad en la ciudad condal. Este señor, el protagonista del partido de ayer, se despedía de la rueda de prensa con esa carcajada que ven. Los resultados han estado acompañando al equipo en las últimas semanas y blablablá” “Y vamos a despedirnos con esa imagen de Fulano. Recordemos que está en paradero desconocido. Si ven a este hombre pueden llamar a los números que les recordamos…”

Te paras a analizarlo todo globalmente, y puede que sea cerveza, pero, joder, cómo se parece al meado. Ser el protagonista no es difícil si careces de escrúpulos. Me dedico a rascarme si me pica. Pero, con todo, puede que sea cierto que muchas cosas pasan por tu cabeza antes de morir. Te hablas a ti mismo. Estoy estirado en la cama. Estoy analizando. Analizo. Me monto mi futuro lejos de aquí. La escopeta descansa apoyada en la pared. Alguien del barrio habrá llamado por teléfono porque ya puedo oír las sirenas. Mi mujer yace boca abajo en el suelo encima de lo que ya debe ser la mitad de su sangre. Los críos están en su cuarto, y sí, es lo que sospechas. Aciertas. Y también aciertas con la panadera y su crío y su marido. Sólo que lo que aún no se sabe es que yo y la panadera quedábamos a escondidas. Porque yo estaba enamorado. Y hoy mi mujer me dijo que adiós. Y yo no lo pude permitir. El número premiado está en algún lugar, en la habitación en la que me encuentro. Pero da igual. Piensa en mi vida adinerada, y mezcla eso con el asunto de la panadera. Piensa en nosotros follando enamorados al margen de nuestras familias. Pensándolo bien, quizá no todas las dificultades sean gratuitas. Con una escopeta puedes atraerlas. Sólo que con el arma no puedes hacer que en tu trabajo no te odien y que tu mujer te comprenda si le dices que no la quieres ante la existencia de tus hijos. Ya no queda tanto para convertirme en el Fulano del que hablará mañana todo el mundo en los bares. Sólo que yo no voy a huir. No acabaré en paradero desconocido. En la tele no dejan de hablar del partido de ayer. Una cerveza descansa caliente delante de mí, en una mesita. Me levanto. Voy y cojo la escopeta de caza. Alguien comienza a golpear la puerta del piso. Con brutalidad. Empuño la escopeta. Me apunto a mí mismo. La coloco bajo mi cabeza. De todos modos, en todos los sentidos, mi vida ya me ha pasado por delante.

 

 

 

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Un comentario en “Protagonista

  1. Ufff…sigues poniendome los pelos de punta…
    Como la primera vez que te leí..(Biografía de,… etc, etc ,etc…….)
    Sonrio…analizo…
    Un abrazo Jordi.

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