Lava

Hazme un favor, no sojuzgues con juicios precipitados: haz como si te hubieras encontrado esto en el hueco de un árbol. Deja de comparar tu vida con la de los demás los próximos cinco minutos. Vale que vayas a toda velocidad gracias al alquitrán y que puedas reconocer la ropa barata a medio kilómetro. Pero no presumas de ello. No quiero saber nada de tu coche nuevo, y no digamos ya de tu piso. Dime qué has aprendido hoy, no me interesa lo tocante a los buenos materiales y esa comodidad que convierte a las personas en idiotas potenciales. Dime que te has leído el último de Douglas Coupland o que ayer tuviste que llorar viendo una película: dime que quieres de verdad a tu pareja. No me interesa tu sistema de calefacción ni los trofeos de las estanterías. Ni tu puto cumpleaños ni la barbacoa que hay programada para dentro de dos putos meses con un montón de semidesconocidos. Dime que el otro día improvisaste y reconoce que te gustó. Atrévete a derramar el café sobre tu agenda regalo del día de tu puto santo. Y no me digas que decir tanto “puto” es una bajeza: deja ya de confundir las buenas maneras solo con el vocabulario. No me digas que la quieres si lo que te pone es oler su ropa interior; autoengáñate solo lo justo, y sólo a ti. No te avergüences de pedir coca-cola light o sacarina para el café después de haberte comido un pollo entero. Pero replantéatelo. No olvides lavarte esa zona baja de la espalda y no mires por encima del hombro a ese tío que te cruzas todas las mañanas. Deja ya esa paranoia de que tu novia mira a los demás tíos y acéptala como una realidad; deja ya esa fantasía de que sólo le gustas tú y mírate al ombligo. Y sobre todo deja ya de disimular y decir que ella es la única.
No hace falta que te desabroches el pantalón disimuladamente después de las comidas, hazlo sin más, y tampoco pretendas hacer creer que con la ensalada que has compartido con tu novia ya tienes de sobras. Vuelve a acostumbrarte a ser tú mismo aunque crezcas, ten en cuenta que la gente confunde la madurez con saber elegir un buen color para las paredes del baño. Convierte en la excepción esos grumos desagradables de fe en los que muchos basan sus vidas. Consigue que te odien en público y te respeten en secreto. No digas nunca en centímetros el tamaño de tu pene, no incluyas faltas de ortografía en tu currículum, y sobre todo no esperes divertirte haciendo un trabajo en el que hayas entregado antes un currículum. Coge la filosofía imperante de los libros de autoayuda y comienza a actuar justo de la forma contraria, poco a poco; y quizá así no serás feliz, pero no tendrás que hacer el esfuerzo por disimularlo. Vete de putas si quieres, fuma, bebe, haz todas esas cosas sobre las que la gente reniega; no temas ser el blanco de las críticas, de todas formas todos están deseando con todas sus fuerzas convertirte en el blanco de esas críticas. Alimenta sus hipocresías rebajando las tuyas y sigue hacia delante; sácale partido a la ambigüedad moral predominante. El cielo se va a abrir un día igual para todos, todos vamos a comprobar que más allá no hay nada, y algunos se arrepentirán por no haber hecho ejercicio de introspección en lugar de haberse pasado la vida venerando estatuas, amuletos y banderas.
Y venga, atrévete a comentarle lo del anal, lo de que quieres probarlo; dile si tienes narices que cada mañana ves a una camarera que te gusta, capullo, hazle creer que sabe tus secretos sólo si los sabe. Sé un cretino pero con elegancia. Levántate, mírate media hora al espejo y después tira de la cadena, y aún se podrá dudar de si es la mierda en reposo lo que se huele, o tu ego invadiéndolo todo. Depílate, pon excusas, di que así se ve más grande; no eres una víctima, no eres un patán, no eres el protagonista del Creep de Radiohead; échate a reír de tu propia petulancia hasta que se te salga una costilla. Llega con una sonrisa extraña hasta el día de tu muerte, declárate, rompe, cásate, divórciate y dile a todo el mundo que eso es vida. Comienza a experimentar la sensación de que tarde o temprano -aquí y ahora- los consejos se contradicen, te manipulan, te aleccionan. Coge la Biblia y métesela por el ano a Dios, y luego dile a todos que se corría como una perra; dilo las suficientes veces hasta que todo el mundo se lo crea; dilo hasta que le recen a un ser mitológico adicto al sexo anal. Dilo hasta que las Iglesias cambien las cruces por banderas de Japón, hasta que las próximas generaciones crean que Jesucristo era japonés y gay. Cambia la historia, no es difícil si te lo propones; controla a los medios y adoctrina a los niños; envuélveles las imágenes de guerra en anuncios de juguetes para navidad. Aconséjales que respondan con violencia a la violencia, que se lo coman todo porque otros no pueden, que aplasten al prójimo, que ganen, triunfen, se follen a la más guapa, que tengan más hijos y les digan lo mismo. Y luego no dejes de mirar su cuenta corriente y deja de dudar sobre si tener hijos era una buena idea para haberlos convertido en tu jefe, al que odiabas y matarías con tus propias manos.
Deja ya de intentar buscar la lógica, de creer, de hacer cuadrar lo incuadrable, deja de actuar. Es demasiado duro de aceptar, pero por lo menos acéptalo con dignidad, no sonrías como un idiota mientras la lava se lleva por delante los necesarios logros de otros para poder conseguir hacer realidad tus caprichos. En un mundo justo una tribu aterradora organizada allanaría tu piso, te robaría el coche, te encerrarían en el lavabo mientras cagas y tapiarían las salidas mientras te miras al espejo. Y esperarían. Y cantarían, botarían destrozando todos tus logros mientras te das cuenta de que dentro de tu cabeza no hay nada que valga la pena, aparte de las cifras que has logrado cuadrar para conseguir lo que los maleantes te están arrebatando mientras cantan, mientras entonan como en una pesadilla pop el Satisfaction de los Rolling Stones. Eres patético, en ese momento eres el cabrón que mató a John Lennon, eres cada hijo de puta que ha matado a los hombres que han intentado propagar un mensaje de esperanza. Eres una farsa, para tu novia, tu familia, todo el mundo, para ti mismo, para Dios, para Satán, y ni María Magdalena te haría una triste paja. Eres esa misma lava artificial que mata todo lo bello, todo lo inspirador; eres la ignorancia que contamina el futuro; lo has hecho todo bien para que todo vaya mal. Eres un auténtico ejemplo a seguir, el rey del mundo civilizado. Las próximas generaciones te saludan, viéndote al abrir sus libros de historia, con sus máscaras de gas puestas al lado de unos grandes ventanales que dan a un parque. Donde una niña decapitada se columpia, mientras su madre, sentada en un banco, sujeta su bolso con la cabeza dentro y la mira con orgullo a pesar de todo, guardando sus ideas a salvo de la naturaleza humana.

[Video y foto dedicados a Pj harvey, diosa de la música que publicó un dvd en 2006 llamado “Please Leave Quietly”. En el video se pueden ver los primeros diez minutos del dvd; el resto está en youtube. Dvd, además, con una realización impecable, de esos de ver y disfrutar una y otra vez.]

PJ+Harvey+11789

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13 comentarios en “Lava

  1. “Eres esa misma lava artificial que mata todo lo bello, todo lo inspirador; eres la ignorancia que contamina el futuro; lo has hecho todo bien para que todo vaya mal. Eres un auténtico ejemplo a seguir, el rey del mundo civilizado.”

    Jordi, este relato te convierte en un púgil de la literatura. No necesitas guantes para escribir, te basta la pluma para golpear. Otro texto como este y me dejarás K.O.
    Si todos empujásemos en la misma dirección, el mundo habría sido derribado por completo; no obstante, su desequilibrio es terrible.

    Un fuerte abrazo, ¡hasta pronto!

  2. La leche, te has quedado a gusto escribiendo esto. ¿No se te ha pasado por la cabeza hacer una especie de recopilatorio de tus mejores relatos y moverlo por las editoriales? A lo mejor te llevas una sorpresa.

    Hace mucho que no me paso por estos lares pero me tranquiliza ver que sigue todo en su sitio y que no flaqueas al arremeter a cabezazos contra la realidad. Un abrazo.

  3. Jordi,

    Este post tuyo es para imprimirlo y ponerlo en sítio visible, que se vea bien cada mañana al levantarse.

    A veces quisiera seguir esa filosofía, pero hay otras cosas que no me dejan.

    Un abrazo.

    MIGUEL

  4. Hacer lo establecido o hacer lo prohibido, no necesariamente es hacer lo que uno desea.
    ¿Que es lo que uno quiere ?, es más dificil, que oponerse a lo establecido.
    Para poder ser uno mismo, primero tenemos que quitar todo lo que no somos, y cuando nos quedamos desnudos, lo externo, ya no importa.
    Saludos Anaisay

  5. Cuando escribo a traves de estos narradores “destroyers” hay un punto evidente de provocación e incluso e insensatez psicótica a caso hecho. Probablemente hacer lo prohibido o lo contrario no sea mejor, anaisay, pero aún no hemos empezado…

    Un saludo a todos.

  6. Una buena reflexión, pero putamente adoctrinadora.
    Bueno, sigues la línea de Coupland, eso está bien, es un buen revulsivo y lo cierto es que seguramente lo necesitamos: golpear las conciencias con egagrópilas sinceras. Eres bueno en eso, visceral y un hijoputa negativo (esto último es un halago, espero que lo captes) que se adentra en la conciencia.
    Lo insoportable es la intrusión de Green Peace en los buzones de correo, imposibles de parar por los programas antiespam. Aquí uno viene si la sale de los cojones, o sea, motu propio, encuentra lo que hay y lo lee si le sale de la pija. Es muy distinto a lo de la puta asociación: tú no agredes, predicas, el que quiere te escucha y el que no retrocede a la página anterior del Explorer.
    Me gusta venir por aquí y revulsionarme.

  7. Bueno, espero no predicar o adoctrinar tampoco exactamente (que eso más que de greenpeace es de curas, y Dios me salve a parecerme a ellos…). De hecho hay ciertas divagaciones contradictorias. La idea, eso sí, es golpear, hacer pensar, que no está nada de moda… Subjetividad al poder.

    Un saludo.

  8. Uf…. me he pasado por aquí primero para agradecerte tus palabras en mi rincon”…. Te he leído, sólo este relato al que contesto…. Tienes empuje y muchísima fuerza en las palabras (en casi su justa medida)…. Imagino al oyente de este discurso con ojos com platos, gota de sudor en la frente, boquiabierto, incapaz de hacer la más mínima objeción ante un aplastante orador, “amigo-enemigo”, que parece haber atesorado suficiente coraje y mala hostia para vomitarle su “lava” -en un bar apestando a humo, cerveza y sudor, sin pestillos en el baño…. y, por supuesto, sin papel para limpiarse el culo….- di que sí, ahora respira y a por otra birra! No dejas indiferente, no de verdad! Un saludo cordial y te sigo, solo faltaría 🙂

  9. que cañera…es verdad,no entiendo que aun exista el papa y sus secuaces siempre frotandose las manos para haber que pillan y dandole la espalda al que lo necesita…,la iglesia es el infierno que ellos describen,su dios quiere el mal para el mundo…que registren el vaticano y avanzariamos años luz con lo que encontrarian ,aparte del oro que tienen escondido,¿que tienen bancos?…¡¡¡COMO PUEDE SER¡¡¡ …¡¡pederastras¡¡ …y luego las marias se comen los santos ,( QUE PENA)…hay tanta mentira en este mundo…y tanto ZOPENCO que a si no vamos a ningun lado …MI DIOS ES LA NATURALEZA,porque me da todo lo que necesito…aunque como sigan quemandola, VOY A TENER QUE SER ATEO TOTAL…

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