Carta a Marta Jones

Aún recuerdo cuando corrías por el prado haciendo la idiota con Eva. No quiero saber qué hacíais detrás de aquellos matorrales, y cómo hiciste que esa inútil se comiera la manzana. Que no te pintara nunca nadie o no salir en los escritos no te hace ser anónima para mí. Señorita Jones, te has cargado la existencia; eres a ésta lo que Ronald McDonald a la gastronomía, eres la Yoko Ono del grupo de rock que montó Dios. Sé que sigues presente escondida en el sufrimiento de cada paleto de este planeta, pero a mí no me engañas.
Eres la auténtica serpiente parlante. Estás detrás de cada escudo antidisturbios. Te vi encaramada en escaleras de incendios mientras Hitler daba sus primeros parlamentos; te vi tras los nidos de ametralladora del desembarco de Normandía y riéndote a carcajadas mientras dabas luz verde a las siete plagas. Enfrentas pueblos con razas distintas. Nos hiciste polígamos, creaste el amor patentando una reacción química y la gente se lo creyó. Eres una gamberra, te maquillas y les dices a todos que la belleza natural no es suficiente; eres todas las dietas crueles, los espejos y la báscula electrónica que hace llorar a las adolescentes.
Hiciste correr un falso rumor en Jerusalén y aún te ríes de nosotros por ello. Le diste un falso valor al cielo y te comiste vidas enteras entregadas a tu leyenda urbana. Tuviste a los apóstoles bajo amenaza mientras les dictabas la Biblia. Nunca debiste jugar a ser Dios solo por diversión.
Eres la televisión durante los cortes publicitarios; has convertido el libre albedrío en un lujo. Eres cruel, Marta Jones; pero tu inmortalidad no me impresiona; debes estar en tu dimensión imaginando al último ser humano en una barcaza como resultado de tu plan de derretir los polos; un solo hombre pensando en cuánta agua salada se puede beber antes de morir, y en por qué eres tan cabrona. No me impresionan tus colecciones de seres humanos disecados ni las cabezas de alces en las paredes; no creo tu versión sobre lo débiles que somos. Te he querido bautizar con un nombre rimbombante, para que sepas que para mí no eres nada más que descanso eterno, vacío sin más obligaciones ni juegos crueles. Tampoco me deslumbras con tus múltiples formas tenebrosas; tu look de pasillos de hospital llenos de familias llorosas me parece de lo más trillado. No eres original, solo el final natural, lo que da sentido a todo esto. Tu supuesta maldad no es más que una mala canción pop con una sólida base de marketing. Eres como los circos romanos o las hombreras, solo que aún nadie se ha dado cuenta.
Tienes la forma de un cáncer existencial que pudre la realidad y la ficción, por más religiosa que sea esta. Sé que te encantaría saber quién soy, pero supongo que también querrás ponerle picante a tu eternidad. No te vayas a lo simple, por muy de moda que esté. Has conseguido cambiar el estilo de las guerras y normalizar el tercermundismo, has cobrado mil formas y todas estaban llenas de dinamita. Pero sé que ahora comienzas a tener miedo. A tenerme miedo. No todos morimos.
Recuerda cuando juegues al ajedrez con la Muerte, que como tú, por encima de la vida, hay un anarquista suelto, y que la desesperación es un valor al alza para las revoluciones.

[En el video, trailer de la nueva peli de Martin Scorsese. Parece que el ya oscarizado director busca conquistar nuevos horizontes, esta vez adaptando una novela de Dennis Lehane. El trailer es espectacular por su look, y la propuesta sorprende por su toque sobrenatural. Scorsese cuenta otra vez con DiCaprio, y esto pinta muy muy bien. Abajo, el curioso cartel de la película.]

shutter-island

21 comentarios en “Carta a Marta Jones

  1. Buenos días niño, después de darme un paseo contigo, he llegado a esta carta a Marta Jones, que no podías haberla descrito mejor.

    Joder la serpiente ha adquirido otro significado.

    Un besito muy fuerte y que tenga cuidado esta señorita, porque efectivamente todavia hay revolucionarios.

    Un besitoooo.

  2. En primera instancia y después de haberme acordado de volver ( y yo soy mujer de palabra), pensé que hablabas de la muerte ( con minúscula, que no se nos encumbre la damisela), pero dudo que oses llamarla Marta y mucho menos Jones….de los Jones de toda la vida.

    Seguiré a cuadros (Scottish, que este año se llevan).

  3. Una vez, hace tiempo, alguien me llamó ” C_ _ _ I Jones”, me gustaba que me llamara así…. ahora “el mote” ha tomado otro sentido, menos mal que no eres tú, verdad? (buen relato, felicidades….)

  4. Con la mirada atenta …

    Solo hay una muerte. La propia. A ésta la venceremos ya que con nosotros, ella se acaba. De ella no quedará nada, de nosotros, un vago recuerdo a extinguirse con el tiempo… y también habremos acabado con el tiempo. Solo quedará un espacio vacío que se autoextinguirá al saberse inútil.
    Tienes un blog sumamente interesante y escribes fantásticamente.

    … saludos

    CR & LMA
    ____________________________

  5. Ponerle nombre a algo o alguien, a ser posible un nombre contundente y fácil de recordar y pronunciar, es la primera medida para vencerle y destruirle.
    Conviramonos en anarquistas.

    Saludos

  6. La peli tiene una pinta impresionante. Y el escrito me ha recordado a una peli de Woody Alen, Zelig, el hombre camaleón, presente en todos los acontecimientos históricos. Esa capacidad mimética, esa adaptación al medio… Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s