Dalia

Me levanto de la cama otra vez por culpa del dolor, insomne. Dormir es un lujo, descansar, abandonarse. Hace mucho tiempo que no noto esa paz que te invade justo antes de perder la conciencia. Acostarme sólo supone una batalla más contra mi vida; y debería ser uno de los mejores momentos del día. A veces despierto confuso después de haber dormido diez minutos, dudando sobre si realmente he llegado a dormirme. Un dolor crónico es como tener siempre un gran problema pendiente que nunca podrás resolver, una espina clavada que no te podrás sacar; ni disculpándote entre sollozos, ni rebajándote ni poniéndote en ridículo ante nadie. Mi espalda me advierte de ello cada vez que mantengo una misma postura durante más de cinco minutos. El dolor es mi Dios, está conmigo adonde vaya, es el destino, quien me controla y quien decide mi estado de ánimo; es mi mujer y mi novia, una amante a quien le va el sado y que me torturará hasta cogerme de la mano el día que me muera. No puedo dormir boca abajo, no puedo hacer abdominales, no puedo cargar peso durante un tiempo prolongado, no puedo, no puedo, no puedo… Soy un abuelo de treinta años. Si quiero ponerme en forma tengo que pagar a un tío que cada noche duerme a pierna suelta para que me diga cómo puedo hacerlo. Y lo haga o no, el dolor siempre está, crece, me avisa; posible aumento de intensidad durante el resto de mi vida, posible parálisis de cintura para abajo. Eso me dice. Me susurra al oído: Cuidado, quien manda aquí soy yo.
Debido a sorpresivos aumentos del sufrimiento, de vez en cuando paso unos días en el hospital; porque me resulta difícil no insultar a todo el mundo, no mandarlos a la mierda o no tirarme por una ventana o colgarme y terminar de una vez.
Me dan pastillas y me dicen que me cuide, que es raro que me duela haciendo tal ejercicio o durmiendo de tal forma. Perturbo la paz de sus vidas, de sus teorías; hago temblar los cimientos que sostienen sus profesiones y hago que mengüen sus egos. Prefieren pensar que miento o necesito ayuda psicológica, ellos no pueden estar equivocados. El narcisismo funciona en ambas direcciones, y da igual quién tenga razón. Lo único que importa es que no seas tú el que va perdiendo.

Las noches que mejor duermo suelen ser las de tormenta. Lo más parecido a la visualización de un orgasmo son esos relámpagos que se ven de lejos, cuando aún ni llega el sonido del todo, cuando esa luz invade cierta parte del cielo y parece que éste se resquebraje. Es entonces cuando suelo sentirme más relajado y el cuerpo parece darme una tregua. Suele beneficiarme lo que a la mayoría les molesta. Así que no me duele justo entonces, cuando llueve o va a llover; y tampoco cuando estoy con Dalia, que es una flor, y también a veces una mujer, que en este caso en mi vecindario se ha convertido en la amenaza de las casadas: Dalia podría destrozar a varias familias igual que podría hacerlo un terremoto, un accidente de tráfico o una tormenta. En muchos casos le bastaría con asentir, con doblegarse; podría coleccionar proposiciones de recién casados si se dedicara a memorizar las que le hacen. Ahora medio barrio tendría cosas que esconder. Bien mirado, es una santa. El único motivo por el que la mayoría de las mujeres de por aquí aún pueden sonreír sin que les piten los oídos, es porque sus maridos aún no han conseguido colocarles los cuernos de metro y medio que gustosamente les colocarían. Dalia es una devota del hombre, de la familia, de la paz, de la belleza.
Dalia sabe cómo debería ser un final feliz, y por eso esos masajes suyos tienen mucho sentido. La fidelidad sólo existe en términos emocionales, la naturaleza tiende a ir por otros derroteros; el hecho de que quieras a alguien no te permite negar la existencia de todos los demás. Dalia sabe mucho más de las parejas que ellas mismas, y por eso, entre otras cosas, dice que nunca se va a comprometer, que huirá a la mínima muestra de celos por mi parte, y que el amor queda muy bien cuando alguien sabe describirlo en un libro, lo cual también pasa con la violencia o el terror; según ella hay que saber diferenciar la realidad de la ficción, y mucha gente aún no sabe.
No deja de farfullar que se follaría al David Duchovny de Californication, y que las bodas son una mala inversión y que cada vez les ve más sentido a las operaciones de estética. Dice tantas cosas que correrse con ella es como hacerlo dentro del único libro de autoayuda útil que se pudiera haber escrito en la historia de la humanidad. Si la miras, sientes que la única frontera mínimamente infranqueable que existe es la punta del condón.
Para que luego la gente sólo sea capaz de ver romanticismo en el compromiso.

El amor, como la materia, no muere, sólo se transforma. Los problemas surgen porque no nos queremos dar cuenta, no nos da la puta gana; pasamos de eso igual que pasamos de los niños desnutridos del telediario.
Dalia es tan bella por dentro como por fuera; la simetría de su cara recuerda a la de su filosofía de vida; sus pezones te miran dulcemente igual de amenazantes que sus ojos; Dalia es la chica del poster, de cualquier poster. Matarte por ella tendría bastante más sentido que morir anciano y olvidado y tiroteado con pastillas en un hospital. Ella lo sabe, la vida no coge sentido según su duración, sino dependiendo de lo que haces hasta que se acaba; por eso es tan importante no depositar la fe en utopías.
Dalia representa todos los cambios climáticos, las migraciones; evoluciona con la naturaleza y la Historia sin sentirse culpable; más allá de ser la tía buena con la que te cruzas cada día, es la única isla pequeña en la que si acabas como naufrago jamás te faltarán provisiones. Todo cobra sentido cuando quien te quiere te dice la verdad y te deja libre. Lo cual hace que tu enamoramiento aumente peligrosamente… mientras imaginas a Dios atragantándose de la risa intentando hablar de ello por telepatía con el Diablo, mucho después de haber perdido a la humanidad en alguna apuesta.

La veo un par de noches a la semana, y no ha conseguido cambiarme del todo. Me duele saber que hace lo mismo con otros, pero sobre todo lo que más me duele es no poder estar a su altura, no poder manejar mejor mis sentimientos, ser menos del montón, y, en otro orden de cosas, no poder aguantar más sin correrme. No me siento en competición con los demás, pero sé seguro que si alguien la hiciera daño y yo me enterara, podría retorcerle hasta matarlo, y pegarme el tiro en la boca más feliz de la Historia conocida.
Ella podría simplemente tirar de la cadena y hacerme desaparecer. Tanto poder tiene. Los demás somos todos idiotas.
Cuando voy a su piso siempre está todo en su sitio. La cocina está vacía, la televisión siempre puesta sin volumen, la luz del baño encendida, la nevera a veces desenchufada. No es tanto un piso como un lugar de paso, una cueva donde esconderse, una forma de integrarse.
Siempre entro un poco nervioso. Ella va de un lado a otro, descalza, con un camisón rosa. Nos tiene a todos calados, soy sólo otro sumiso, el perro al que dejas con los vecinos cuando te vas de vacaciones, o el pez que tiras por el desagüe cuando lo descubres muerto al poco tiempo de haberlo comprado. Ella es la mujer del paso firme, y yo no soy nada, soy menos que nada; pasado un tiempo ella se habrá olvidado de mí y tendrá otros perritos falderos a los que controlar. El tráfico alimenticio no funciona así; digamos que Dalia tiene su cuerpo como ventaja. Cuando me siento en el sillón de su salón, cada vez me arremango la manga derecha con más confianza. Ella mientras tanto prepara un bocadillo y llena un vaso con agua del grifo. Debe ser extraño comprar el pan por las mañanas sabiendo que no será para ti; así de considerada es. Cada vez tengo más marcas por el brazo. Pronto tendré que arremangarme el izquierdo.
Y finalmente se trata sólo de un par de minutos; uno o dos más y me volvería como ella. Luego comes para recuperarte y tienes a Dalia sin camisón para ti solo todo lo que consigas aguantar. Por eso mucha gente ya nunca dona sangre en el circuito oficial: allí una vez te comes el bocadillo que te han dado, la vida vuelve a ser aburrida y dolorosa.

[Pues va a parecer una obsesión mía, pero otra vez, como en el anterior post, hago mención de Megan Fox y Amanda Seyfried, que casualmente coinciden en el reparto de “Jennifer’s body”, el nuevo trabajo de la oscarizada guionista de “Juno”, Diablo Cody (y por quien me interesa esta película de verdad). Tal y como podréis observar en el video/trailer los más avispados cinéfilos, parece que la amiga Cody es una fan de las primeras y geniales películas de Sam Raimi (Posesión infernal, etc…), o por lo menos esa impresión me ha dado a mí. Las imágenes son sugerentes, y dado el perfil de las protagonistas y la música utilizada, parece que Cody, con sus diálogos marca de la casa, ha intentado escribir una de esas películas de terror cachondas y con cerebro que tan buenos resultados dieron en el pasado. Servidor la verá pete quien pete. Abajo, una foto de Diablo, que por cierto, antes era streaper (qué cosas…).]

6a00d8341ca4b653ef00e5522098038834-800wi

Anuncios

22 comentarios en “Dalia

  1. Como decían en un película con niño, “dormir es aburrido y una pérdida de tiempo”.
    No te preocupes por los egos de los demás, no creo que mengüen nada.
    ¿Existen los finales felices? No creo.
    Al final Dalia aguantaría durante horas al Duchovny de Expediente X. La parte Californication es sólo fachada.
    ¿Es ella la culpable del cambio climático? Pues dile que vuelva el frío. Le pago lo que haga falta.
    La vida, a fin de cuentas, es supervivencia. Pero, por favor, que el bocata sea de jamón del bueno. Ya hemos comido bastante mortadela en esta vida.

  2. Pues a mi me encanta dormir y perder el tiempo remoloneando entre las sábanas…..Y con este calor, ni te cuento…Fíjate que no sé si meterme otra vez a echar una cabezadita…….

  3. Bueno pues me dejaste sin palabras…`pero voy a intentarlo que para eso me metí en tus comentarios…

    Es preciosa la historia…preciosa ….que hermosa es Dalia…

    Tienes unas frases sensacionales como lo de”correrse con ella sería como hacerlo en un libro de autoayuda” ….magistral Dalia o

  4. jo se me cortó

    bueno queria decir “que la gente solo ve romanticismo en el compromiso”

    Eso que tienes frases que me han encantado…

    Como posicionas al personaje, como habla de alguien que parece ser,que no es….

    Nada, como no soy nada original…de nuevo felicidades!!

    Un abrazo

  5. Perturbador relato, sí señor, comienzas con dolor, y terminas con donaciones de sangre fuera del régimen ordinario. Está muy bien, porque llevas al lector por donde te apetece, por un camino inesperado. Reflejas muy acertadamente la sumisión a Dalia. Muy bien.
    Sobre la película que comentas, tendré que esperar unos meses para verla.
    Saludos,

  6. ¡Que malo es el insomnio siempre! pero …es que cuando hay cansancioreal…es mortal. Esas vueltas y vueltas, ese barruntar la cabeza, ese dolor de postura mal cogida….El cuerpo necesita descanso…así descansará también el alma.
    Me ha gustado mucho….sorprendentes….lineas finales. bessos

  7. Muy bueno,has descrito muy bien todo ,lo agobiante del dolor el no podré dormir,el poco caso que nos hacen en el hospital,oye no me estarás describiendo a mi?tambien me relajo con las tormentas,me he sentido como si hablaras de mi.
    FANTÁSTICO!!!!
    Un besazo.

  8. Ha sido un gran descubrimiento tu página y tu relato. No sabía que esto de los ovnis diera para tanto. Con tu permiso te añado a mis favoritos para seguirte. Un honor. Gracias por la visita.

  9. Hola, cuando alguien me visita, y tiene la cortesía de saludarme/comentarme (cosa que agradezco en el alma), no puedo sin más que devolverla… así que ahora, además de agradecerte tu visita de manera normal, te agradezco de manera extraordinaria (como tu texto) poder el que hayas dejado dejado tu huella para hacerme llegar hasta ti.
    Me ha parecido un texto excepcional, y aunque no he leido por el momento ninguna de tus entradas anteriores, no dudes que iré echando un vistazo…
    Estoy encantada de leerte, y me apunto al carro de tus escritos!!!!
    PD: me encantaría poder poner un enlace en mi face para todos mis amigos que les interesa la lectura puedan conocerte, pero yo estas cosas las hago con permiso… así que espero tu respuesta (ahí tienes donde contactar conmigo)
    Saludos!!! (jo, y gracias nuevamente)

  10. jordim… otro de aplauso… simplemente perfecto!
    Sabes… es muy tópico pero… el amor es una reacción química…
    A mi siempre me pasaba, surgia el capricho, lo obtenía y posteriormente lo apartaba… Hasta que me colgué… Y fué una de las peores cosas que me pasó en la vida… Pués caté en mis carnes lo que hice con otros…
    En fin, la vida es un círculo vicioso… ¿no? Dolor, amor, sufrimiento,… todo vale!

    Muakssssssssssssssssssssssssssssssssss!!!

  11. Después de un minucioso estudio, STULTIFER te otorga el prestigioso galardón al MEJOR BLOG DEL DÍA correspondiente al viernes 10 de junio de 2009 en No sin mi cámara por los contenidos y matices.

    Visitanos y comenta con nosotros. Saludos cordiales.
    Vamos, que nos ha gustado mucho y hemos querido acercarnos a ti.
    Puedes colgar el Premio voluntariamente en tu blog.
    Ya formas parte de la Orden del Stultifer de Oro.
    Y si tienes una escalera, o fotografías una, mándanosla y la publicamos inventándonos una historia.

  12. Me gusta ese mensaje de la vida que da este texto, cuenta lo qe haces no el tiempo. Enfin, me estoy volviendo adicta a tus historias, me gustan.. sobre todo ese tinte de filosofia terrenal 🙂

    enfin, hasta la proxima!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s