Puta (Revisión)

En según qué ciudades hay ciertos puntos de encuentro. Donde se reúne la gente. Lugares en los que la gente entra en una habitación y eso ya basta para olvidar que son unos hipócritas. No es como las sectas, porque cualquiera puede desentenderse del asunto cuando quiera. Pero aún no se ha dado el caso.
Normalmente si te capta una secta, lo hace con promesas; de que una nave espacial te va a venir a buscar para llevarte al paraíso, o te dicen que hay vida después de la muerte pero sólo para unos cuantos devotos, cosas así. Uno sólo tiene que creérselo y del resto se encarga algún elegido, los marcianos, Dios… La cuestión es que si está en tela de juicio el sentido de la vida, en algo habrá que creer. Una no puede conformarse con ver puestas de sol, la monogamia, el aire puro… Tienes que ver qué más puedes hacer para que la vida sea algo más que formar parte de otro grupo de mamíferos que se cazan los unos a los otros.

Soy mujer. Eso implica que además del hecho de no ser hombre, no voy a disfrutar de sus privilegios. Obvio, pero espera.
Tópico va: En cuanto al sexo, lo que a ellos les convierte en campeones pollilargos, a nosotras nos convierte en putas. Tópico cierto. Esto viene a cuento dada la naturaleza propia de “los clubs”. Una vez formas parte de esos clubs, ya es como haberse enganchado a la heroína. Sólo imagina que puedes entrar en una realidad paralela en la que el adulterio sólo es otra faceta de la vida, no la forma de humillar a tu pareja y ser considerada una zorra que no compra los plátanos sólo por cuestiones nutritivas. Imagina que puedes follar por ahí a espaldas de tu novio y nadie va a contar nada. Sí, te escucho, ya sé que no le harías nunca eso, que le quieres mucho, que eres católica no practicante y quizá hasta querrás formar una familia. Pero espera.
No hablo de orgías en las que todo el mundo lleva máscara. Lo que se ofrece en esos clubs es la coartada perfecta. Si vas follando por ahí a espaldas de tu pareja, tarde o temprano habrá sospechas. La clave está en el tiempo. El tiempo de más que pasa y por el que tienes que inventar excusas: que te has quedado más rato en el trabajo, que había una atasco, memeces. Eso son memeces y encima son mentiras, mentir para abrirte para otro, follarte al mejor amigo de tu novio, o formar tríos con compañeros de trabajo.

La clave está en la pornografía, en el sexo y en la relación que siempre ha tenido con la tecnología. Ya ha pasado suficiente tiempo desde que la gente se masturbara leyendo al Marqués de Sade. Antes con una foto nos bastaba para inspirarnos, pero ahora esa inspiración ya viaja hasta por la línea telefónica. De lo que aquí hablo es del siguiente paso. Porque qué sentido tiene el adulterio si luego va a destrozar tu vida. Quizá tengas hasta hijos, y no puedes parar de contar los minutos hasta que todo cuadre para poder tirarte al vecino. Y cómo vas a llevar esa vida si luego vas a tener que dar explicaciones, contar historias elaboradas de lo que hacías mientras tu amante te comía el culo. Todo eso se acabó.
Sólo piensa en cuál es una de las industrias siempre al alza. Y ahora combina eso con la posibilidad de hacer que el tiempo se detenga mientras le pones los cuernos a tu pareja, tu marido, tu vida.

Miro mi reloj y son las cinco de la tarde. Estoy de viaje con mi novio. Moscú. Estoy prometida, estamos prometidos; en serio, hasta planeamos tener hijos. Y ahora nos besamos y nos tocamos el culo y tonteamos paseando rumbo al siguiente reducto para turistas. Nos detenemos delante de un bar y le digo que voy a sacar tabaco, que me puede esperar fuera, que me espere fuera, por favor. Y él lo hace.
Confianza. Aliméntala siempre.

De lo que trata esto es de que un científico lituano dejó a su mujer hace tres años: la pilló usando la cama de matrimonio con otro. El orgullo, la monogamia, y se acabó. Se divorció de su mujer, y lo que más le dolió del asunto es que habría seguido siendo feliz de no haber visto nada. Su mujer hubiera continuado siendo perfecta con sus entrañables y aceptables defectos.
Por otro lado, cierto es que él no hubiera vuelto antes del trabajo ese día si no hubiera hecho semanas que algo olía a podrido en su vida. Basta con llegar algo antes o algo después de lo habitual a destino, y todo cuanto te empujaba a seguir madrugando todos los días se puede ir a pique. Todo se puede acabar para ti en veinte minutos, media hora, o lo que sea que tardes en follarte a cualquiera que no sea tu novio. No es tanto una cuestión de sexo como de rebeldía. Llega un punto en que no siempre vas a pensar en tu pareja cuando te masturbas; y puede que pases a la siguiente fase, que es la de directamente enrollarte con tu fantasía, de verdad, en el lavabo de una discoteca, o en el trabajo, en mitad del puto bosque, donde sea siempre que sea otro el que te la meta. Todo esto lo sabía el científico lituano. Y un proyecto que tenía entre manos podía ayudar a la ignorancia, ese estado de negación intelectual constante que es el que más eficazmente te hace feliz. Ya que no podíamos evitar la monogamia, quizá hubiera algún modo de sortearla.

Ese mismo lituano vive ahora otra vez casado, feliz, con otra rubia, y ni se sabe la cantidad de veces que se habrán puesto los cuernos el uno al otro sin que eso haya perturbado el horario o la ilusión romántica de nadie.

Es un secreto a voces el hecho de que en las ciudades que quieran presumir de modernidad, ha de haber cabinas temporales, maquinas, clubs. Hoy en día ya son autenticas habitaciones de hotel de lujo. Y puesto que gracias a ellas todo se para, eso es ideal para según qué propósitos. Pasa el tiempo que quieras dentro de esa habitación; después, antes de salir, escribe la hora que quieres que sea en el teclado que hay en la puerta, siempre y cuando no sea antes de la hora en que entraste. No puedes ir más hacia atrás de la cuenta, y tampoco puedes viajar al futuro; es como el borrador de una máquina del tiempo. No es una maravilla, pero detiene el reloj.

Vas a envejecer igual, y vas a morir, y si abusas del servicio hasta puedes tener demasiada pinta de demacrado cuando llegues a los treinta. Pero qué más da. Nadie conoce más efectos secundarios, y qué es eso en comparación a poder utilizar esas habitaciones cada vez que alguien te haga tilín; casados, solteros, no hay límite. Lo que quería el científico lituano era separar el amor del sexo de una vez. Esto es lo que algunos católicos llaman: el poder de esconderse de Dios; y es lo que nadie reconoce hacer, por el mismo motivo por el que la gente reza sin tener muy claro si lo único que están haciendo es hablar solos.

En los comienzos algunas grandes marcas se frotaban las manos con la posibilidad de forrarse con lo que muchos comenzaron a llamar: la prostitución blanca. Pero más tarde se dieron cuenta de que cobrar directamente a los clientes hacía que muchos se echaran atrás, así que lo que hicieron fue instalar cabinas en centros comerciales, en todos, normalmente en el último piso o al fondo del todo. El modo de pago tiene que ver con cierta casilla a marcar en tu declaración de la Renta, en calidad de “Servicios extra”, entre los que se incluyen también otras cosas supuestamente necesarias, que justifican la posibilidad de no tener por qué conformarte con el muermo en que se ha convertido tu pareja. Por muy religiosa que seas, o por muy enamorada que estés. Aunque seas mujer. Tú vas a seguir siendo una puta y ellos gigolós, pero por lo menos ahora el estado te va a guardar el secreto. Mucha gente nunca ha estado tan contenta de pagar impuestos.

Cuando llegas al lugar, adonde sea que están alineadas esas máquinas que alguien comenzó a llamar clubs, ves a gente haciendo cola, con gafas de sol o hasta disfrazados con prótesis baratas de barriga o pómulos. A las chicas les basta con ponerse una peluca y gafas de sol. A cada minuto entra alguien en la cabina, y los que salen en otra línea temporal lo hacen sudorosos y en busca de una máquina de tabaco o un McDonald’s para dar credibilidad a sus mentiras, para volver con sus amorcitos. Al salir nunca ves las mismas personas haciendo cola que cuando entraste. Lo cierto es que algo no cuadra, pero da igual si la gente permanece feliz. No pienses tanto en personas como en votantes potenciales.
Con todo, esto se ha convertido en la versión moderna de que te vean entrando en un puticlub. Toda esa gente que dice haber salido a por tabaco, o al videoclub o lo que sea, prefieren nos ser vistos. Aunque luego vayan a salir de la maquina con tiempo. Aunque nadie sepa muy bien de qué va todo esto. O si estamos cambiando algo, o qué estamos cambiando. Aunque no sepas qué va a ser del novio o marido que has dejado esperando, poco te importa si al salir de allí todo sigue igual en casa, poco importa si para la persona que se ha creído que ibas a hacer un recado no han pasado más de diez minutos. Ahora el narcisismo es esto. La ignorancia sigue siendo la felicidad. Y las posibles consecuencias de lo que hagamos jamás nos han importado. Esto podría ser la versión moderna de tirar una botella de cristal en el bosque. La pregunta es si luego podremos estar tranquilos y en casa viendo el incendio por la tele.

Hay quien dice que en algún lugar ya hay una máquina del tiempo con cara y ojos, con la que poder viajar doscientos años atrás, o poder ir a verte a ti mismo dentro de veinte años. Pero sólo son habladurías. Y de poder elegir entre viajar en el tiempo y el sexo, la gente seguiría prefiriendo el sexo. Pocas veces se ven comités de empresa tomando decisiones en los clubs, trabajando a tiempo parado para poder solventar problemas cuanto antes. O a políticos. Sólo de vez en cuando se ve algún chico entrando en una máquina con libros y apuntes para estudiar. La fama que tienen las máquinas impide que la gente haga mucho más que follar en ellas. Y en cuanto a los mandatarios mundiales, no ven dónde está el riesgo. O bien: miran hacia otro lado. O bien: las drogas siguen siendo ilegales, las prostitutas un feo mobiliario urbano, y los mendigos unos tocapelotas. Política, aliméntala siempre.

Ahora la nueva versión de ver un ovni o un fantasma, es que alguien viera salir a un monstruo de un club mitad humano mitad mosca. A nadie le asustan ya conceptos como “desmaterialización” o “agujero negro”. Y si pasa algo, o ha pasado, de todos modos las estadísticas de desaparecidos siguen siendo las de antes.

Hay asociaciones contra los clubs, gente que dice que los gobiernos de este mundo ya han jugado lo suficiente a ser Dios. Que un proyecto de máquina del tiempo pueda hacer que tus días tengan veintisiete o treinta horas sólo puede ser un invento del Diablo. Eso dicen. Y se reúnen en descampados y queman electrodomésticos y ordenadores mientras alguien reza en voz alta.

No olvides poner tu reloj en hora cuando salgas de una máquina. Ahora no sólo te pueden ver llamadas extrañas al móvil o mensajes; ahora tu pareja tampoco puede encontrar tu reloj de pulsera dos horas adelantado. El sigilo se ha puesto de moda como nunca; disimular, excusarse con estilo; todo eso que antes mucha gente presumía ver en tu cara, pues bien, ahora esos tics que te convierten en adultero ya no indican nada, todo son acusaciones gratuitas. El porcentaje de divorcios está cayendo en picado. El nuevo concepto de felicidad consiste en no tener largas conversaciones, que nadie saque a colación el tema, que lo que todo el mundo tiene en la cabeza sea eso que sólo hacen los demás, esos cabrones adúlteros, esas zorrillas. En cuanto a ti, tu pareja, tu grupo de amigos, bueno, vosotros pasáis de eso. Sois más maduros que eso.

Mi novio quiso venir a Rusia por lo mismo por lo que todas las personas se llevan a su pareja de viaje hoy en día. En tu ciudad ya tienes controlados los clubs, sabes dónde ir. Sin embargo, en el extranjero, la cosa se complica, la monogamia se acentúa, y cuando tu pareja ya no es más importante para ti que tu ropa o tus manías, no ves el momento de cepillarte a otro. Y él lo sabe, sabe eso de mí. Pero no quiere dejarme.
Soy demasiado “lo que buscaba”; soy muy “apropiada”, según sus padres. Tengo “futuro”, un buen trabajo, soy considerada, y una futura madre estupenda. Y tanto él como sus adorables progenitores ya saben que hoy en día unas cuantas canitas al aire ya no desmontan casi ninguna familia. Hacer la vista gorda ya es algo tan fácil que a la gente ahora le da mucha más pereza “comenzar de nuevo”, “rehacer sus vidas”. Lo único que tengo que hacer es esperar a que él también se anime, se cuele algún día por alguna compañera de trabajo, o simplemente note que ya no pongo ningún entusiasmo al hacer el amor con él. Como todo, absolutamente todo, esto es sólo otra vez cuestión de tiempo.

Mi objetivo ya dentro del bar es salir por la puerta trasera. En la calle paralela a ésta hay un club en un sótano. En la entrada de una de las habitaciones ya me debe esperar Iván.
Iván es un antiguo compañero de universidad al que siempre quise follarme hasta reventar. Pero nunca lo hice, nunca pude, era más tímida, etc.
Hace cuatro días nos encontramos en Madrid. Y bueno, él también venía a Moscú con su novia, e hicimos planes. Qué puede haber más excitante que montártelo con otro en el extranjero. Otro polvo histórico mientras tu pareja te ve salir a los tres minutos de haber entrado en el bar.
Al entrar, miro al suelo y camino rauda hacia la parte de atrás. Pero cuando ya estoy a punto de salir, veo algo en la tele. Todos en el bar miran con atención, nadie habla. En algún programa están entrevistando al lituano, el científico. Todo el mundo observa sin pestañear porque nunca ha dado ninguna entrevista. Porque mañana lo que sea que diga será la cabecera de cualquier telediario que se precie. Le digo al camarero en inglés que soy española, que si alguien me puede traducir, que tengo curiosidad. Pongo cara de buscona. Estando cerca de algún club cualquier hombre hará lo que sea por ti. Por suerte enseguida me entiende, da un silbido y un tipo alto y rubio se acerca. Le sonrío.

El científico dice que no tiene por qué dar explicaciones que nadie entendería. Que prefiere que le pregunten sobre su vida privada. Sobre su nueva mujer liberal y liberada, y sobre el bebé que esperan. El tío tiene un bronceado de esos que sólo se consiguen teniendo espacio en casa para una máquina de rayos uva. Sonríe a la más mínima ocasión y se jacta de que nadie puede condenarle por su invento, nadie puede caer en ese error hipócrita y alarmista. Porque muchos de los que le acusan se aprovechan de su logro. El científico viene a decir: “arrodillaos y seguid chupándomela”. Es más, o mejor dicho: ahora todo el mundo puede mentir, por tanto ya no hay personas íntegras, sino sólo personas que lo parecen. Ya no se pueden hacer distinciones.
El entrevistador pone cara de circunstancias y objeta que si no teme que esto se pueda torcer de algún modo, que qué piensa de todos esos que dicen que quiere sustituir a Dios. Entonces el tipo borra su sonrisa socarrona y mira a cámara. Dice que no tiene por qué torcerse nada, y que en todo caso no sería culpa suya. Dice que la culpa sólo la tendría una persona. Alguien que en su día se comportó como una puta. Como, para quien crea en nuevas versiones de viejas historias, la nueva Maria Magdalena. A ella, dice, es a quien habría que agradecerle el apocalipsis del que muchos hablan. Y dice:
– Porque yo sé más de lo que creéis, y aunque no vaya a contar nada, tenían razón los que decían que el futuro estaba en las mujeres.

[El otro día vi REC 2 en el festival de Sitges y podría escribir una especie de crítica DEFENDIÉNDOLA. Pero como todo el mundo está escribiendo sobre el festival, yo me iré un poco por los cerros… Viene hablándose del nuevo proyecto de Darren Aronofsy, ese tío que además de haber hecho dos o tres de las películas más importantes de los últimos años, encima está con Rachel Weisz. Se comenta que para su nueva película va a reunir a Natalie Portman y Mila Kunis; que es algo así como meter cien toneladas de mentos en una botella gigante de Coca-cola. Vamos, un espectáculo que no pienso perderme. Arriba he puesto un video de Mila (ahí donde la veis, dobla a Meg en el doblaje original de “Padre de familia”, por si le faltaba un toque picante…), una especie de musa (otra más) de este blog, incluso convertida en el anticristo unos relatos más abajo. Atención a la entrevista (promoción de “Max Payne”, peli floja floja…), en la que a esa escasa distancia de ella el tipo parece hacer las preguntas y sujetar la cámara a la vez. Felicidades colega, casi no te tiembla el pulso. Abajo he decidido poner una foto de Natalie Portman que me ha hecho gracia, con ese encuadre tan a lo facebook.]natalie-portman-20070917-312693

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22 comentarios en “Puta (Revisión)

  1. Jordim, tu trabajo es excelente.

    Te cuento que no soy especialista en cine, pero prefiero las películas inglesas porque tienen un clima de imperio venido a menos.

    Gracias por tu visita y comentario en mi blog.

    Un abrazo.

  2. los gatos, las tortugas y los osos van hoy con una y mañana con otra, gratis, sin complejos y sin comerse el coco.¿ El hombre inventó la monogamia para qué? Dicen que para el cuidado de los hijos…ja! y qué pasa con los que tienen 3 ó 4 mujeres legalmente y nunca al revés?nunca una mujer que tenga 4 maridos. Pues así ¡los hijos tendrían más comida asegurada !…siempre la mujer la peor pagada en esta sociedad machista…y para uno que defiende a la pobre Magdalena , ya empiezan a decir que estaban liados…como si no pudiera, siendo tan listo como precía, simplemente no ser machista …aunque el pobre menudo lío montó eligiendo a 12 hombres y ninguna chica para defender sus ideas por el mundo adelante…supongo que si elige chica se la descuartizarían antes de tiempo…
    saludos
    y gracias por tus amables palabras en mi blog

  3. tengo que leerme el texto otra vez… cosas de madrugar que uno no está muy despierto… puede ser el sexo uno de los motores de la vida? sin duda y por defecto del mundo..

  4. Antídoto esencial:

    Lo del texto blanco sobre el fondo negro es la primera vez que me lo dicen… Cuando tenía el texto normal sobre el fondo blanco había quien decía que en la pantalla del ordenador le molestaba… A mí particularmente ninguna de las dos opciones me dificulta la lectura. En cualquier caso ya se estudiará el asunto..

    Saludos a todos.

  5. Estoy con Antídoto esencial. Blanco sobre negro dificulta la lectura y más en textos tan largos, pero bueno, en lo fundamental, que es el contenido que no el continente del blog te sigo dando un 10. 🙂

    1. Perdona, opiné sobre la apariencia de tu blog sin dar ninguna explicación. Es una cuestión gráfica.
      La lectura sobre blanco es la que descansa más la vista. El texto blanco sobre negro “vibra” un poco y la dificulta. Por eso los libros se editan sobre blanco. Nada que ver con la broma sobre lo “anciana” que yo sea. 😉
      Al insertar fotos ocurre lo contrario; se ven mejor con fondo negro.
      Los blogs literarios acostumbran a ser blancos por esta razón.

      Evidentemente, lo que importa es el contenido, como dice el comentario anterior. Y éste, es bueno.
      Saludos, y disculpa la intromisión.

  6. Pues muy socarrón el texto,pero dices muchas, muchas verdades… y aunque nos dediquemos a soñar, a veces es irremediable para subsistir y resistir… lo que has escrito tiene muchos tintes de realidad..
    Besos.

  7. Hola, Jordim.

    Supongo que la palabra ” revisión” querrá decir que era una entrada antigua, que has revisado. No he conocido la anterior, pero… ésta versión es verdaderamente estupenda.

    Un futuro próximo con alternativas de ocio interesantes y curiosas desde el punto de vista de hoy.

    Saludos y gracias por tu visita a mi blog!!

  8. Detener el tiempo. O correr más rápido que él. H.G. Wells jugueteó con la posibilidad (y algunos de sus efectos secundarios) en El acelerador de partículas. Y tú lo has pasado por el cedazo de Bukowski. Muy tuyo. Y muy bueno.

  9. Excelente mini novela de ficción acerca de la miseria humana (apoyando lo que dicen algunos comentarios más arriba), me marea de solo pensar algunas de las implicaciones de algo así. Quien sabe si al poner tan fácil el sexo éste seguiría teniendo el poder que tiene, sería como ir a pedir una goma de mascar a una tienda, sencillo y sin culpa (si se toman ciertas precauciones antes o después). Excelente relato.

  10. Jordi: excelente trabajo, la verdad me gusto mucho, creo que esta vez me has dejado sin palabras, te invito a mi casa cibernética Ahi, está mi ramera, quizás te guste mi poema, es una catarsis bastante fuerte, casi un exorcismo.

    Besos desde Chile…

  11. Iba a decir precisamente (mientras lei el principio) qe a pesar de pararse el tiempo, el problema podía radicar en la persona, en la culpabilidad o remordimientos. Pero si todas eran como la prota entonces nada que añadir jaja

    Me ha llamado bastante la atencion, pero la verda, aunq me parezca radical su uso, pero desgraciadamente cierto, en mi caso me vendria bien pa estirar mas el tiempo en general jajaja

    Sigue asi;)

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