Cincuenta centavos por tu alma

La cosa simplemente se había puesto muy fea de repente, era la mitomanía, el cine de los cincuenta; era Billy Wilder y Joe Di Maggio y cada nombre de la órbita biográfica del icono del cine americano, el cine americano de verdad. La imagen de Marilyn tomando demasiadas pastillas, o siendo asesinada, o tirándose a Kennedy antes de que su cabeza explotara en aquel baño de multitudes. Había demasiado material para un mitómano. Freud se hubiera puesto las botas; y encima ella le leía, y a Joyce, a Miller (Arthur, a quien también se benefició, a quien acusó de haber tenido una relación con ella solo por creerla una rubia tonta y no haber tenido nunca ninguna hasta que ella se puso en su camino) etc. Era su imagen con la falda blanca ondeando… Ahora hay pijas de treinta años con su cara tatuada que no saben quién coño fueron Howard Hawks o Joseph L. Mankievicz. Han quedado los llaveros y los pins y las camisetas, los cuadros de Warhol, y cuatro cinéfagos lo suficientemente relajados y abiertos para ponerse una película en blanco y negro un viernes por la noche.

Para algunos, dichas historias son demasiado intensas para quedarse en simples oyentes ante ellas. Pensar en Marilyn Monroe supone aún para muchos una especie de eyaculación precoz emocional constante. Algo así, y única y llanamente en el ámbito psicosexual. Es como tener una vecina atractiva a quien nunca has podido ni oler, como si dicha vecina llevara cuarenta años muerta y continuaras poniéndote cachondo con sus fotos.
¿Quién sino pagaría una cifra obscena por tener una prenda de Ella? Si mañana subastaran un mechón de su cabello, al día siguiente tendrías a un multimillonario masturbándose rizo rubio en mano oliendo pelo de muerta. ¿Que el mechón podría no ser de ella? Eso es lo de menos, el pelo sólo es una excusa para volver a ella. Sólo esa mártir que era el sexo en persona, adicta a la lectura y el psicoanálisis, bastó para que Bruno comenzara a hacer planes. Se dijo a sí mismo: a la mierda. Lo voy a hacer, me dijo, voy a hablar con esa chica, a embaucarla. Yo vivía en la casa de enfrente. El mundo estaba atestado de mujeres, pero muchas ya estaban muertas. Algunas incluso en vida. Puedo imaginarlo. De pequeña un día te miras entre las piernas y no tienes nada. Luego sangras. Después alguien te hace daño, y el siguiente idiota no es malo del todo y te casas porque la gente se casa. Y luego quizá por una paliza, o simplemente porque no pasa nada y ya nunca sales y tu marido es un muermo, estás acabada… O todo eso, o eres una puta, ya seas soltera o cobres por follar o no quieras casarte. Siempre he pensado que mucha gente practica la monogamia en serie a caso hecho; en especial eso es ideal para las mujeres listas y Vivas; es la forma de evitar que las llamen putas, es el modo de vivir acorde a una poligamia políticamente correcta. Yo sé que podría aguantar a algunas mujeres durante muchos años, pero dudo mucho que ellas pudieran aguantarme a mí.
Y no es que esté defendiendo a Bruno, lo que hizo me parece terrible, pero él también estaba intentando buscar la felicidad, y a veces para ser feliz el resto de la gente no debería saber nada de lo que haces en realidad con tu vida.

La chica a la que Bruno quería embaucar tenía esa complexión y esas caderas que para muchas mujeres hoy en día son un auténtico drama. Se llamaba Gloria. Tenía Tetas y Culo; pero esas palabras no definían sencillamente su torso y su parte trasera; eran tetas de verdad, un culo al estilo de los años cincuenta. Era, para mal, el tipo de chica que Bruno necesitaba, el Antes de los anuncios de máquinas de gimnasia, pero sin el blanco y negro y la cara de pena. Era una tía amable y educada, alguien que te saludaba si te habías cruzado más de dos veces con ella; una persona encantadora, viva por dentro, inaceptablemente rellena para cualquier revista femenina actual, y con una sonrisa brillante siempre que alguien le prestaba la más mínima atención.

Lo primero de todo fue una rinoplastia. Después de que Bruno sorprendiera a Gloria volviendo sola a casa de madrugada un sábado, al día siguiente ella amaneció amordazada en una cama dentro de un garaje. Bruno nunca me dijo cómo la metió allí. Pero no es difícil imaginarle metiéndola sin más dada su corpulencia y el metro sesenta de ella… Caminó con su cuerpo a cuestas las dos manzanas que separan su casa de las nuestras. Y cierto es que él había hecho ya unas cuantas operaciones estéticas consentidas con aceptable resultado, pero limar un tabique nasal de forma que te quede igual de redondeado y resultón que el de la chica muerta más famosa de la historia…
Vale, es verdad que yo estuve al corriente del proceso. No hice nada durante esa rinoplastia, ni cuando el retoque del mentón y los pómulos. Tampoco llamé a la policía mientras mi colega de toda la vida le agrandaba sutilmente las tetas a Gloria. Y no dije ni mu durante la ultima operación, cuando se le ocurrió hacerle una liposucción para hacer que la cintura fuera exactamente igual de estrecha que la de Norma Jean.
Fueron tres semanas de enclaustramiento en el garaje. Gloría comía de lo que Bruno bajaba de su nevera. La tenía todo el día hasta arriba de tranquilizantes y antibióticos. Va a quedar preciosa, colega, me decía. Y yo cada noche, durante el proceso, dormía en mi cama como un tronco después de leer L. A Confidential; libro que Bruno me había dejado, y en el que entre toda la trama policíaca había una mafia que se dedicaba a operar mujeres para hacerlas parecer estrellas de cine.
Cuando Bruno hace ya unos cuantos años me dijo que iba estudiar medicina, me sentí orgulloso de él. Pensé que yo era un deshecho, yo no hacía nada por los demás; ni tan siquiera estudié una carrera. Mis padres le ponían siempre como ejemplo. Él veía cine antiguo y leía y salía de vez en cuando con alguna chica mona, mientras yo me mataba a pajas, pasaba de estudiar y cuando leía eran los libros que el propio Bruno me pasaba. Él era mi supuesto ejemplo a seguir. Fuimos vecinos de pequeños, después compañeros de piso, y ahora vivimos ventana con ventana.
Por las noches a veces llegaban ruidos apagados del garaje durante el martirio. Se encendía una luz en el segundo piso y al cabo de cinco minutos ya no había ruidos. Bruno quería ser el Ives Montand de la nueva Marilyn Frankenstein. Pretendía que después de las operaciones, y una vez ya fuera del garaje, ella se enamorara de él.
Por aquel entonces, cuando mi madre me llamaba por teléfono una vez a la semana, seguía preguntándome por Bruno, y por qué yo no había querido ser como él.

No sé si no hice nada porque no, o porque Bruno se estaba hundiendo y yo no conocía a esa chica lo suficiente como para querer salvarla. Es fácil contestar Bondad si te preguntan, pero cuando te ves en una situación extrema lo más probable es que quedes paralizado si no te afecta directamente el asunto. Nadie quiere líos, y eso incluye la desgracia del prójimo.
Bruno el ejemplar se estaba llenando de mierda hasta el cuello. Era una sensación emocionante y la situación a la vez era terrible para alguien inocente. Era quizá el motivo directo por el que Marilyn pudo irse al otro barrio por su propio pie. Si lo único que iba a ver todo el mundo en la vida eran Tetas, entonces quizá esforzarse y luchar era inútil sabiendo que algún día todos envejecemos. La muerte es lo de menos, lo jodido para ella debía ser la imposibilidad aparente de ser algo más en su momento que una chica explosiva mandando besos desde el ultimo escalón antes de entrar en un avión, o saliendo de un hotel, o de su casa, o de donde fuera. Todo venía a ser lo mismo, el cambio de impresión ajena no era una posibilidad; llegar tarde a los rodajes y sus constantes contratiempos no parecían ser más que la única forma de reivindicarse y joder a los demás que se le ocurría a cambio de que todos la llamaran entre líneas Puta de Alfombra Roja.

El día en que Gloria quedó “lista”, Bruno quiso que yo estuviera presente. Quiso que viera el resultado de sus horas extras en homenaje a la mujer de los cincuenta. El puñetazo contra la estética de pasarela: la obsesión feroz por el mito de “La tentación vive a arriba” que guardaba la ropa interior en el congelador.
El peor momento de mi vida. Bruno apartó las vendas. Sujetó a la chica intentando enderezarla. Decía que aún estaba algo hinchada. Ella balbuceaba palabras inconexas. Estaba blanca y roja y enferma. No se parecía a Marilyn, ni tan siquiera a esa foto terrible en la que se la veía ya muerta.
Él enseguida vio mi cara de estupefacción. Dejó a Gloria en la cama, de golpe; ella cayó boca abajo y así se quedó. Respiraba y poco más. Bruno se sentó en el suelo y se llevó las manos a la cara.
Comenzó a sollozar.
En el garaje vi que había también un televisor y algunos dvd’s, películas de la Marilyn más brillante. Estábamos rodeados de artilugios quirúrgicos. Yo pensé en todos esos coleccionistas de objetos. En el piano blanco que solía tocar ella, que llevó consigo buena parte de su vida allá donde vivió.
Y ella dijo: “En Hollywood te pueden pagar mil dólares por un beso, pero sólo cincuenta centavos por tu alma”. Y puede que sólo fuera un caso de narcisismo atroz. Pero también puede que no.
Pasarían años antes de que tuviera valor para volver a ver una de esas películas. Años llenos de flashes de Gloria la rellenita, la optimista torturada. Bruno había hecho todo lo que le habían dicho en la vida. Quizá Gloria fue su forma de explotar. Hay quien se caga en dios todos los días y quien se aguanta hasta que un lunes llega al trabajo o el instituto con una ametralladora. Hay quien aguanta siendo el pipiolo y quien se suicida con pastillas, quizá Norma Jean o quizá no. Decían que Kurt Cobain estaba contento con su vida el tiempo antes de llevarse aquella escopeta a la boca. La percepción que tiene la gente de la realidad a menudo no vale una mierda. Eso me consoló mucho tiempo después de aquel día en el que, al cabo de más de media hora de lloros, Bruno dijo entrecortadamente:
– Tengo que matarla, tío.

[Como el mitómano peligroso que soy, en el video he decidido poner esa escena que nunca viene mal ver otra vez, y a la que se alude en el relato. Y para la foto, y para no cambiar ya de tema, ella otra vez, que para eso está google imágenes. Feliz entrada de año.]

41 comentarios en “Cincuenta centavos por tu alma

  1. Seguro que Gloria se habría dejado hacer mucho más alegremente con algunos diamantes de por medio. Yo estoy convencida de que lo que falló fue su voluntad de ser la nueva Monroe, pues Bruno no le dio alicientes y “Diamonds are a girl’s best friends”.

  2. Es genial, me ha encantado!
    Sería una buena peli.
    El lado oscuro de este relato está en que no hay consenso entre las partes, pero claro, entonces no habría relato.
    Increíble hasta dónde puede llegar un fan o mitómano, no?
    Los hay, los hay, aunque no practiquen la cirugía.Con respecto a Norma, siempre me surge la misma pregunta: vale todo con tal de llegar a…?
    Ojala ella hubiera nacido en una sociedad más feminista o de igualdad.
    Pero claro, de nuevo lo mismo…Las cosas hubieran sido diferentes.
    Ella siempre será grande, aunque no lo sepa…

    Un beso y felices días!

    Lala

  3. Mr. Jordim! hoy me ha encantado tu entrada. Has tocado varios puntos muy interesantes y la historia me ha enganchado. Me gusta la reflexión final, la teatralidad y la realidad mezcladas… Y sobre todo el que me hayas refrescado la memoria con dos puntos importantes para tratar, el de las mujeres de tetas y culo y el de los amigos médicos, los amigos esos a los que parecerse, los que son médicos para ayudar a otros… sí, Mr., me ha gustado tu entrada, porque deja poso.
    Y la foto de Marilyn, la segunda, es genial, parece tan feliz!
    Besazo de fin de año, pero aún nos quedan un par de días, o sea que a aprovecharlos!

    Hoy me extendí, perdona. Pero me quedé pilladita… Ciao.

  4. joer, que terrible.. luchar tanto por un sueño para que al final te salga una cagada…!. y es que no se puede creer todo lo que nos dicen en las pelis… Siempre he sabido que Marilyn no era tan tonta como decían, pero tb tenía la seguridad que no era tan perfecta como nos la presentaban. Lo peor de todo es que, seguramente, Gloria ya habría interiorizado su transformación y seguro que pensaba presentarse a Miss Venezuela, jaaja.

    El único fallo de tu amigo fue no haber estudiado más cirugía plástica, pq hoy si que se pueden hacer marilynes de plastico por cirugía,, no hay mas que ver a Belen Esteban que ha quedado igualiña que ella… ah, no, igual que Marilyn no, ahora que me acuerdo igual que Laly Soldevilla, jajaja

    BEzos, cari.

  5. LADY JONES:

    No te preocupes, puedes extenderte todo lo que quieras. Marilyn tenía esa capacidad de brillar en las fotos cuando quería, y eso no es solo carita y tetas, en parte es lo que la hizo mítica. Gracias.

    Iago:

    Belen Esteban es como la antítesis de Marilyn para mí, anticarismatica, demacrada, vacía, desagradable, absurda en el peor de los sentidos. Pero a muchos les gusta, y eso dice mucho de este país..

    saludos a todos.

  6. Hoy ha habido algo más que un paseo por letras bien escritas. Tal vez haya sido el lifting en las descripciones sexuales, o la admiración que dejas entrever por una mujer. Todo parece menos ficticio, más improvisado. En realidad no importa lo que haya sido. Me has dejado presa en escenas que me han recordado otras. Las de un “Coleccionista” de mariposas o las de un taxista “Taxi Driver”.
    Me gustarà que algún día no me recuerdes a nadie, ja que tienes potencial suficiente para llegar a conseguirlo…Mientras tanto, sabe que he disfrutado con la lectura.

  7. Una vez más, amigo Jordim, hurgas en lo tenebroso con maestría. Como crítica te diré que a mí me ha faltado un retrato psicológico más exhaustivo de los personajes, demasiado desdibujados y apenas perfilados. Están ahí como por accidente, pues no conocemos sus motivaciones ni tenemos muchos antecedentes para esbozar sus personalidades y a partir de ahí tratar de entender el porqué hacen lo que hacen y no otra cosa. No sé, me ha faltado algo, me ha faltado el duende habitual de otros relatos tuyos.

  8. Marilyn, el eterno mito. Sigue inspirando relatos como el tuyo.
    Indirectamente estas sacando a colacion algo que se hace mas de lo que se cree. La obsesion por parecerse a alguien provoca muchos paseos por los quirofanos.

    Un saludo

  9. Un magnífico relato. Tan suave en las formas como brutal en el contenido. Quizá el mundo no esté tan lleno de Brunos, pero abundan – y mucho – los amigos de Bruno. Feliz año nuevo. Saludos cordiales.

  10. “Es fácil contestar Bondad si te preguntan, pero cuando te ves en una situación extrema lo más probable es que quedes paralizado si no te afecta directamente el asunto. Nadie quiere líos, y eso incluye la desgracia del prójimo”

    Me quedo con esta frase fuera del relato…

    Es lo más lúcido, real y sincero que he leído en un blog desde hace mucho tiempo.

  11. Relato tremendamente siniestro para estas fechas presuntamente entrañables… está bien un poco de zarandeo. Qué duro esforzarte para nada, que nada quede. Que el tío esté (presuntamente) loco es lo de menos. Lo inquietante es el placer oscuro ante el hundimiento de la figura “ejemplo a seguir”.
    Felices fiestas!… Marilyn sonríe…Fundido en negro… The End.

  12. Digamos que todo se torna diferente
    pero siempre debe ser con más ganas que siempre
    mientras el año presente nos dice que se volverá viejo
    y el año futuro se volverá presente.

    Los mejores deseos y mucha luz!…♥

  13. Que tendrá Marilyn, que después de tanto tiempo aún sigue interesando…Tu relato genial como siempre, tienes una percepción de las cosas, que impresiona.
    Los psicopatas empiezan como Bruno con una obsesión inocente que se convierte en una realidad terrible, como también abundan muchos “amigos” que a final de cuentas no quieren saber nada…
    Yo me uno a tu mitomanía peligrosa, no soy muy Marilyn, pero me las veo..XDXD

    Feliz año!!, besoss..

  14. Me apasionan tus relatos, me enganchan hasta el final (que suele ser lo mejor de todo).
    Éste me ha provocado miedo y a la vez, tristeza. Hay que ver de lo que sería capaz el ser humano.

    ¡Un beso y felices fiestas!

  15. Una historia terrible que se convierte en un verdadero homenaje a Marilyn. Una mujer desgraciada de la que se ha escrito, hablado y fabulado hasta la extenuación.
    De todas sus peliculas me quedo con la cara y la cruz. La tentación vive arriba y Vidas rebeldes.

    Aprovecho, Jordim, para desearte un buen año 2.010 lleno de fantasticas historias.

  16. Hola y buenos días…

    Hoy te he ingresado 365 días de buena suerte, alegría y felicidad en tu cuenta numero 2010. Disfrutalos!!!. FELIZ AÑO para ti y los tuyos.

    Bello fin de semana .. abrazotes

  17. Tienes suerte de ser amigo de obsesos, paranóicos y psicópatas. Así nunca te faltarán posibles buenos textos. La inspiración está servida.

    Tu amigo Bruno hubiera hecho lo mismo con Marilyn, si la hubiera pillado hace cincuenta años, para convertirla por ejemplo en Mata Hari o en Rodolfo Valentino; y es que el proceso es muy entretenido, y los mitos, mitos son.

  18. Hola Jordi, gracias por tu visita a mi blog.

    Respecto a tus comentarios sobre el post, no te preocupes, lo del estilo se repasa una vez que escribimos; el “yo” corrector siempre es el último en ejercer.

    Veo que escribes; quizá te animes a hacer una prueba para comprobar si caes en alguno de estos 4 estilos a evitar (yo caigo en 2, ya te contaré cuáles).

    Un saludo y feliz año, by the way!

  19. No es que tus felicitaciones hayan despertado en mí un espíritu navideño del que carezco que me haya llevado a visitarte aunque no te ajunte.
    No, no. Lo que me ha enternecido es que lo hayas hecho a las cuatro de la madrugada porque eso, a no ser que tengas alguna opción para programar la publicación de comentarios a horas intempestivas, sólo puede significar dos cosas: Una, que el alcohol, las drogas, el insomnio, el encanto de mi blog y/o el aburrimiento más absoluto te hayan llevado a visitarme para desearme un feliz año, y dos, que tus deseos de reestablecer nuestro contrato matrimonial-sexual, sean realmente sinceros 😀

    En cualquier caso y como todo y nada es posible en este ciber-mundo sin rostros y porque me gusta como escribes, yo también te deseo a ti una feliz entrada de año y de todo aquel lugar donde te quieras meter.

  20. ME ENCANTA NORMA JEAN…QUÉ PENITA NO TENER TIEMPO PARA LEERTE…TUS RELATOS SON LARGUIIIISIMOS, Y YO CASI NO TENGO TIEMPO, PERO LOS IRÉ LEYENDO POQUITO A POCO, ME GUSTA LO QUE ESCRIBES. SALUDOS Y FELIZ 2010

  21. Oh yo nunca me preocupé, estaba cantado que alguien que escribe como tú y alguien que lee como yo terminasen reencontrándose, y aunque siga sin ajuntarte……bahhhh que más da, eso intensificará aún más nuestra relación 😛

  22. La vida puede sorprendernos con dulces poemas que reciclan una y otra vez nuestros deseos mas queridos, puede sorprendernos con un gran ramilletes de jazmines en pleno invierno, puede abastecer tus nublados con un gran cielo azul y decolorar tu tristeza hasta convertirla en el naranja mas esperanzador que puedas imaginar, para contagiarte de esa fuerza que a veces flaquea y que no siempre somos capaces de reinventar. Quiero dedicarte un sueño, un arco iris de ilusiones, un torrente de sensaciones y hasta la inmensidad convertida en sonrisa para este nuevo año que se nos viene encima, para que tus sueño se conviertan en realidad, para que tu sonrisa le gane el pulso a cuantas tristezas se atrevan a aflorar a tu alrededor. Dibuje para ti, mis mejores deseos de felicidad para este año nuevo, que no dudo se conviertan en realidad, lo dicho y escrito un FELIZ 2010

    ABRAZZZUSSS DE FIN DE AÑO

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