Idea de proyecto para la elaboración de sentimientos en serie

Mi madre me contaba un cuento de pequeño del que ya no recuerdo nada. Después al cumplir yo siete años murió a base de golpes y tampoco recuerdo ya su cara. Mi padre fue a la cárcel y consiguió suicidarse a cambio de cigarrillos. Mi hermano, un accidente de tráfico. Mis tíos se desentendieron de mí. Los abuelos que me quedaban ya estaban en residencias, babeantes, alzheimer, inmóviles, muertos sin enterrar, otrora católicos y fachas hasta la médula por lo que sé. Y una familia me acogió al poco tiempo porque yo aún era lo suficientemente pequeño y mono, lo suficientemente maleable, sin ideales, ideas, raciocinio.
Luego a los doce años, conocí a una niña de catorce quien también vivía con una familia de acogida. Le habían cortado las manos en Sierra Leona, me contó que aún se agitaban por los nervios los segundos antes de que ella se desmayara. Y me dijo también que alguien le hizo unas prótesis a las que no consiguió acostumbrarse y que luego abría botellas y cocinaba sólo con los muñones. Y yo me enamoré de ella.

Me desenamoré al conocer a los quince años a una chica de dieciséis que tenía la piel blanca y manos y padres consanguíneos que me miraban como a una rata, un bichejo asqueroso con los testículos a rebosar de esperma sano y materializador de madres adolescentes y quizá indeseados abortos. Yo era el ladrón de la saliva de su hija, tenía acceso a su entrepierna y a confesiones que jamás les haría a ellos; era la realidad paternal llamando a la puerta de una pareja “moderna” con los recuerdos de una bebé sana e inocente aún demasiado frescos en sus mentes camino de los cincuenta.
Pero, contar en la tercera o cuarta cita cómo mi padre sacudió a mi madre todos los días hasta la muerte, solía ser un billete directo al interior físico de cualquiera. Así que aquella muchacha sana y blanca y con manos me duró sólo unos meses. Además de haber sufrido una infancia terrible, empecé a saber sacar partido de la misma. A los veinte años comencé a tener verdaderos problemas para recordar con cuántas chicas había estado. Mis amigos de novias fijas se lo tomaban a broma y sé que sus parejas me llamaban de todo en secreto, algunas seguramente tan sólo desde la envidia y la hipocresía. Según observaba a esas parejas, la monogamia parecía reducirse a la obligación de conocer y reírte con un montón de gente extra con quien no necesariamente ibas a empatizar: suegros en proyecto, yernos potenciales, básicamente desconocidos, a la larga sucedáneos de tus amigos de verdad, las marcas blancas de la gente con la que realmente te llevas bien.

Por algún motivo, era un buen estudiante. Lo cual era curioso porque no estudiaba. Me limitaba a seguir las clases con cierta atención. Solía pedirles apuntes a las chicas, más por ellas que por los exámenes. Aprobaba sobradamente con recuerdos vagos de las clases y chuletas de una elaboración mucho más estresante que hincar codos. Instituto, universidad, y después oficinas. Me aburrí durante años manejando datos y pasando por distintos tonos emocionales de gris en relación al escaso interés que me despertaba el mundo empresarial: ese mundo con ese principio de subir peldaños chupando pollas metafóricas en forma de cenas con compañeros y horas extras.
Cada navidad me sentía más hipócrita. Quería a mis padres protésicos y a cada una de las chicas con las que estuve (nunca le metí la polla a nadie a quien me hubiera dado igual ver morir), pero no me gustaba la idea de tener que ser feliz y hacer regalos cuando me lo mandaran. Ese rollo me da mala espina, mi familia empezó así. La espontaneidad secuestrada por las tradiciones y el markenting hace que cualquiera por cabrón que sea parezca tierno cuando gasta dinero en una fecha oficial. Hasta mi padre le compraba flores a mi madre el día de San Valentín.

En presente, le chupo el culo al gobierno después de haber aprobado unas oposiciones que me han dado un trabajo igual de tedioso que los pasados, pero fijo. Salgo de la reclusión laboral a las tres de la tarde y tengo medio día para fantasear con que soy libre para hacer lo que quiera. Intento ser cada vez más yo, pero no es fácil deprenderse de todas las etiquetas, ideas y prejuicios absurdos que desde pequeños nos meten en la cabeza entre todas esas personas que en teoría nos quieren, que tienen nuestro número de teléfono y que no dudarán en destriparnos cuando no estemos delante. Soy materia fecal del mundo civilizado, me gustaría caer bien sólo a la gente que se siente incómoda dentro de un zara.

Contar mi vida es cada vez más aburrido; por eso, cada vez que vuelvo a hacerlo suelo añadir detalles, inventarme parte de la historia. Así que cuando le cuento a alguna fan de los móviles tetona y probablemente menor cómo murió mi madre, en lugar de explicar una vez más cómo la oí caer escaleras abajo por un empujón paterno, lo que hago es detenerme en falsos detalles escabrosos sobre lo que vi: que mi padre me obligó a mirar mientras la violaba, que la degolló, que la obligó a ahorcarse a punta de pistola, a tirarse por la ventana; o que la quemó, que condujo con su cuerpo encerrado en el maletero y la enterró viva en el bosque, que la tuvo encerrada en una habitación hasta que murió de inanición… Todo funciona. Hasta la feminista más íntegra, recta y autodogmatizada se acaba ablandando. Una buena infancia de mierda puede ser mejor que unas buenas abdominales. El cinismo también te puede salvar la vida.
El pasado siempre viene a buscarte, todos los días; lo que yo he hecho es hacer que esos vientos de tragedia soplen a mi favor; si mi padre hubiera sido un progenitor ejemplar, yo ahora quizá estaría intentando hacer crecer alguna empresa propia, tendría un par de críos, me habría casado por la iglesia, mi mujer sería lo suficientemente mona, más elegida para que los demás asintieran al verla que por amor… Pero la vida me sacó de golpe del camino neutro, el de No soy feliz ni infeliz, el de Soy normal y estoy orgulloso de serlo; el de No se lo digas a nadie pero ahora podría dormir por las noches en un ataúd y sería prácticamente igual que los cadáveres que llevan años bajo tierra.

Por suerte mis padres adoptivos nunca intentaron que yo fuera de un modo u otro más allá de la idea de la diferenciación básica entre el Bien y el Mal. Me aficionaron a leer, al cine, y hasta a la música clásica. Siempre supe que ella, mi madre postiza, era muy religiosa, pero su marido no; jamás me dijeron en qué tenía que creer, o si tenía que creer en algo. Cierto es también que me maleducaron en todo lo referente al dinero, ya que era raro la vez que me lo negaban o no me compraban lo que quería. No eran millonarios, pero tampoco iban descalzos. La verdad es que tuve mucha suerte, eran -desde el punto de vista de cualquiera que se las dé de normal- raros de cojones. Descubrí un armario lleno de juguetes sexuales, y una noche, pocos meses después de haberme ido a vivir con ellos, abrí la puerta de su dormitorio y mi padre volumen dos estaba leyéndole un poema al coño de su mujer. Estaba espatarrada y desnuda en la cama, y él interpretaba los versos de Dylan Thomas dirigiéndose al poblado pubis femenino.

Lo cierto es que en lo importante de verdad, raramente puedes elegir en la vida. No es que me vuelva loco vivir solo en mi piso último modelo para matados de clase media de Construcciones Pretecnotimes, pero me siento menos mentiroso que la mayoría si contestaran sinceramente al preguntarles por sus vidas. Cada planta formada por seis pisos gira sobre sí misma para que el paisaje sea distinto cada día; hoy tengo unas bonitas vistas a la zona industrial de Periférica Microsoft. En los días nublados no es un mal paisaje si lo enmarcas en la etiqueta del arte moderno. Llevo siete años viviendo aquí y ahora estoy esperando a Lila 3089, una tecnopilingui inmortal que forma parte de un nuevo servicio de prostitución a domicilio al que me estoy aficionando peligrosamente. Cada vez cuesta más diferenciar a la gente real de los androides; cada vez que ves a alguien demasiado atractivo, sospechas. Fantaseo con que algún día cojan realmente conciencia de sí mismos. La prostitución de carne y hueso es ilegal, pero a efectos legales pedir los servicios de una tecnoputa es como comprar un sistema de reproducción en 5D o encargar una pizza. Hasta la prostitutas extranjeras están comenzando a tomar clases de informática.
Son las nueve de la noche. En las noticias se sigue especulando con la fabricación de tecnogigolós, lo cual hace tiempo que trae cola, y ha dividido a las feministas. Ahora tener una relación seria tan solo supone el hecho de tomar la decisión consciente de ponerle los cuernos a alguien en un futuro. Al no tratar con un ser humano en el proceso del engaño, si te lo montas bien, no es fácil que te pillen. Es la monogamia llevada a juicio, quizá la policía de la evolución echando abajo las puertas de la moral como invento humano. Pero profundizando, en realidad nada ha cambiado aún. Puedo oír cómo comienza el leve y gradual siseo de rotación de mi planta, que mañana me enfocará hacia el este. Alguien llama al timbre. La confusión sistemática sigue reinando. Únicamente espero no descubrir un día de estos que sólo soy un androide al estilo K. Dick, y que mis recuerdos no son reales, sino tan solo creíbles.

[Si en el avance de una nueva película de Christopher Nolan veo una ciudad doblegándose sobre sí misma, esa es una película que sencillamente voy a ver (trailer arriba). Y en la foto, para esta fechas tan económicamente entrañables, el cartel de la película que recomiendo ver en familia estos días. Billy Bob es grande.]

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53 comentarios en “Idea de proyecto para la elaboración de sentimientos en serie

  1. Me gustan tanto tus relatos, Jordim, que los leo en voz alta.
    Conozco a Philip K. Dick, aunque no me entusiasma; la verdad es que me aburre. Al contrario que tú.
    “las marcas blancas de la gente con la que realmente te llevas bien”
    “nunca le metí la polla a nadie a quien me hubiera dado igual ver morir”
    Me encanta.
    La película ésa por cierto, yo también la quiero ver, además de por la pinta, porque soy de las que piensa que Leonardo Di Caprio es muy buen actor.
    Para estas fechas recomiendo “Animales de compañía”. Y sobre todo el teatro.
    Un abrazo.
    Ah, y feliz año nuevo.

  2. Buena proyección de futuro, no tan lejano e irreal, probablemente.
    Tu idea de lo que puede venir, no dista mucho de lo que vivimos hoy, si salvamos los detalles androide-tecnológicos.
    En esencia seguimos siendo los mismos, aunque pasen generaciones.

  3. Hola y buenas noches…

    Comencé a leer la historia, pero los ojos se me cierran, así que mañana vengo a leerla.. gracias por pasar por casa.. bellos sueños…

  4. Funciona.
    En el sentido de que apetece hacer muchas cosas después de leerlo.
    Mañana me lo leo otra vez y si cambia el rumbo de mi vida te lo hago saber.

    Un saludo

  5. Pero es mejor no hacerlo.
    El engaño no es atractivo por ser prohibido. Es atractivo porque es un escape momentáneo a tu situación actual.
    Me gustaría poder culpar de todo a mi pareja, pero los dos nos habíamos metido en eso y sólo yo introduje una 3º persona en la ecuación. Y salió mal, obviamente.

  6. ¡Mi niño, no dejas títere con cabeza!
    Tremenda historia…¡qué bien la cuentas!
    También podías dedicarte al comic, no?
    Un abrazo, gracias por tus visitas

  7. ¿Así que este es el futuro? Una vuelta de tuerca más a Aldous Huxlley.
    ¿Y el día que uno sepa que es un androide que será, mejor o peor…?
    El otro día vi en las noticias a unos robots de Japón que hacían sopas perfectas de no sé qué, a toda pastilla, y si no tenían trabajo en ese momento deleitaban a los comensales con peleas de espadachines…
    El problema es que no eran nada apetecibles (los robots, digo).

  8. Me ha gustado, si Señor. Podría ser la historia de demasiada gente, por desgracia. Eso del buen estudiante me ha encantado, siempre he envidiado a esa gente, que practicamente sin prestar atención, consiguen lo qe se proponen.
    Un saludo!!

  9. Me han encantado tus divagaciones acerca de la “grisedad” (me tomo la licencia de ponerle nombre) en la que se mueve el personaje, y probablemente nos movamos la mayoría de nosotros. Yo tb estoy rodeado de marcas blancas que sólo me aportan una especie de sucia apatía.
    Es curioso como a la gente lo que má parece impactarle es el hecho de que el protagonista haya sido buen estudiante “sin merecerlo”. Para mí es sólo una anécdota. Es como ir a ver el David y mirarle sólo la polla.
    Cada día me gusta más como escribes, porque cada día me desconciertas más.

  10. ¿Así que existieron los buenos estudiantes?
    Funciona, funciona muy bien.
    Me lo he leído un par de veces y resulta completamente distinto.

    Un saludo.

  11. Wowww!!! No podia parar de leer. Un relato bueno a mas no poder Jordim.
    ¿ es realmente tan importante ser buen o mal estudiante? ¿No sera mejor, ser simplemente buena persona?
    Mis mejores deseos para este año que recien comienza. Y perdon por mi ausencia, pero he estado liadilla con tanta fiesta, jiji!!!
    Mil besitos!!!

  12. Hector: Gracias. El hecho de que de repente el detalle del estudiante haya cogido protagonismo solo se debe a que hay quien lee los posts enteros y quien los lee en vertical; pero claro, todos lo hacemos a veces lo de leer en vertical, así que tampoco me voy a poner estupendo.

    Gracias por pasar y leer (en horizontal).

    Gata Chopada:

    Gracias a ti también por tu horizontalismo. Estoy seguro de que te podrías aficionar a K. Dick si dieras con ciertos libros de él. Y sí, Leonardo di Caprio es cada vez mejor actor.

    Saludos a todos.

  13. Alguien tenía que decírtelo: efectivamente eres un androide. Yo fui el programador de las secuencias de actuación erótica y de la memoria textual (¿porqué si no lo del buen estudiante?); del tema de recuerdos se encargó un colega mío, veterano de la guerra del Golfo.
    Tú realmente te llamas Expositus 69 y eres el autómata más evolucionado del proyecto Actor’s Dicaprius, de ahí tu natural inclinación hacia las supermuñecas de tu especie.
    ¡Qué le vamos a hacer, nadie es perfecto!

  14. Yo creo que tu personaje, no es que viva dentro de los tonos grises, sino que acepta la realidad con más naturalidad de quien vive la realidad en colores Disney. Creo que es un tipo sincero consigo mismo, y la sinceridad o la aceptación de la verdad a veces duele.
    Como dicen por ahí, podría ser cualquiera de los que habitamos este planeta. Hay pasados como para dejar unos presentes bastante así…
    Lo del toque futurista me ha gustado, a pesar de que la ciencia ficción siempre es en colores grises, no sé por qué!!! O es que yo la veo gris.

    Me encanta leerte (en horizontal, jejeje)

    Un beso

    Lala

  15. ¡Qué bueno es saber… que Bob Dylan estará entre los recursos sexuales del futuro!

    Horizontalmente, genial, con ese tono entre gris y negro humor…

    ¡Saludiños y feliz todo lo pasado y lo que está por pasar, Jordim!

  16. Annna:

    Gracias. Y: La verdad es que no sé si hay alguna forma de cambiar eso del mail, de todas formas yo lo veo en muchos blogs… y además no sale publicado, tranquila porque no ssabría ver dónde está el mail, si es que se anota en algún lado…

  17. Yo no soy muy lectora de P. K Dick, pero este texto tiene mucho de sus textos. Yo me quedo con dos cosas que has puesto: “Lo cierto es que en lo importante de verdad, raramente puedes elegir en la vida” y “Intento ser cada vez más yo, pero no es fácil deprenderse de todas las etiquetas, ideas y prejuicios absurdos….”. Elegimos poco y vivimos menos, siempre con nuestra rutina, hasta en el futuro.
    Creo que lo he leido en horizontal XD, hasta lo encontraba biográfico (cosas de la blogesfera), por cierto a mi tambien me hizo gracia lo del buen estudiante, será un poc de envidia estudiantil jaja.

    Besos y gracias por el comentario…

  18. Androide o no la puta vida terminó amaestrándolo y haciéndolo como a todos, si hasta siente miedo de descubrirse irreal, eso sí sincero es, que como ausencia de autoengaño está bien, pero por lo demás, pá qué?.

    Besos.

  19. Todavía hay que esperar al verano para ver esa peli… ains.
    ¿Y cuanto hace falta para ver una peli de este relato? Estaría bien… ¿ambientación estilo Blade Runner?
    hummmmmmm

    besos.
    muchos.
    envueltos.

  20. Casi al final, el relato da un giro inesperado y nos traslada al año 2500? :):)

    Excelente. Tienes el don de enganchar al lector, de principio a fin.

    Abrazos

  21. El otro dia estaba en Zara haciendo como que no estaba en Zara y a la salida me encontré con un diminuto unicornio hecho de papel. Pero ¿y que? El sexo sigue siendo bueno.

  22. Jajaj, tener una vida así de jodida sería una putada si no fuera que es una fuente inagotable de páginas literarias.

    Realmente a la hora de escribir no vale mucho tener una vida ordenada con una familia relativamente acomodada y feliz. A veces a mi mismo, me gustaría ser a mi mismo hijo chapero de una familia desestructurada con una madre prostituta y un padre criminal, con unos hermanos drogadictos y una abulea fantasma (bueno, esto ya lo tengo, la verdad, jajaja pero es una fantasma asumida por la familia, básicamente pq es rica)… Si esto fuera así, escribiría, seguro, unas inmortales páginas que ni Bukowski, Kerouacs, Gide o tanto tuberculoso suelto han escrito jamás, jajaja

    Y si fuera un androide ya no digamos… jajajaja.

    Bezos

  23. De la desdicha reutilizada al futuro tecnoputero.

    Me quedo con, por ejemplo: “Soy materia fecal del mundo civilizado, me gustaría caer bien sólo a la gente que se siente incómoda dentro de un zara.”

    El pasado negro suele vender más que los pasados modelos y los coños son más sensibles a nuestras desdichas. Gran verdad que no puede ser obviada.

    SAludos

  24. Me apasiona el viaje emocional de tus personajes protagonistas, amigo Jordim, porque actúan como espectadores privilegiados de un mundo en decadencia, situándose en un plano más elevado de consciencia que el resto, aunque también ellos estén de mierda hasta el cuello y sean partícipes de un sistema que dicen aborrecer y detestar.

  25. Es buenísimo… tanto si mientes como si dices la verdad o si sólo lo haces para calentar mentes en varios sentidos.
    Es buenísimo de todos modos…
    miles de besos 😉

  26. Me a gustado el texto y ese final… yo la verdad es que de de Dick sólo he leido “Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas” pero en seguida la he recordado, como no ( y que habre visto Blade Runner mil veces… )
    Si que seguí a Nolan despues de Memento, pero la verad es que en cuanto empece a verle hacer Batman…
    Esta tiene buena pinta, ya veremos a que di Caprio nos encontramos.
    Besotes

  27. Buen texto, Mr. Jordim, me gustó todo el principio y cómo vas tejiendo al personaje. Me quedo con la frase de las marcas blancas y alguna más, como siempre, porque como metáforas, no tienen precio…
    Un beso de año nuevo y un nos leemos grande.
    Me pone Billy Bob…

  28. Yo también era una estudiante así, aprobaba simplemente con prestar atención y con buena memoria. El problema es que los otros se creían que era una empollona y eso me traía problemas. En fin…
    Con respecto al relato en general, nene, eres un puto genio.
    Besos de pantera.

  29. “Contar mi vida es cada vez más aburrido; por eso, cada vez que vuelvo a hacerlo suelo añadir detalles, inventarme parte de la historia”
    Eso me gusto, es una realidad. Como siempre te digo Jordi, me fascina leerte. Espero que hayas comenzado estupendamente el año. Un abrazo fuerte fuerte ! Y te sigo, como siempre .

  30. Pues a mi me parece terrible la idea de que sea un relato futurista como se ve al final pero que sigan dándose casos como los que se describen en la primera parte. El mundo está condenado a los contrastes, parece.

    Besos.

  31. Muy bueno, vas mostrando la historia de forma gradual hasta un final inesperado.
    “El pasado siempre viene a buscarte, todos los días” lamentablemente es asi. Se espera su proximo relato.

  32. Pinceladas, tipo Blade Runner, aparte ( por cierto me parece una obra maestra), me quedo con esa parte de tu relato en el que el protagonista se da cuenta de que ser distinto y desgraciado resulta un filón.
    Es la atracción de la desgracia, de sentirse colega, solidario, protector con el que las ha pasado putas, Cuanto mayor haya sido la desgracia, mejor. Siempre con un matiz, el feeling, el buen rollo y todo lo demás surge despues de que lo malo haya pasado.
    En el mismo momento en que esta sucediendo resulta incomodo.
    Tu historia, como de costumbre, Jordim para leer con calma y repetir.

  33. Cada vez que por una u otra razon me toca hacer una biografia, la termino con esta frase:

    Por puro capricho de la autora lo narra como cuento de hadas, pero realmente esta es su vida*

    Creo que es una mala maña*

    Besosdulces*

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