Save Our Souls

Me da el sol en toda la cara y me quiero morir. Luego pasa un árbol, o una casa, un granero, lo que sea, me tapa el sol y vuelvo a tener ganas de vivir. Ir en coche descapotable puede significar dos cosas: o que estás podrido de dinero, eres un pijo, y necesitas con toda tu alma que todos lo sepan; o que has conocido a alguien que tiene uno y se ha empeñado en darte una vuelta.
Yo soy quien va en el asiento del copiloto. Quien conduce es una chica, una versión se Sasha Grey con diez kilos de más según la publicidad sobre cómo hay que ser físicamente. Y según la idea general sobre cómo hay que ser mentalmente, sí, puede que sea gilipollas, pero tiene pasta y sigue siendo guapa, así que los demás -al menos al principio- asentimos cuando nos habla: las mujeres, con una vaga -pero intensa en el fondo- curiosidad, y los hombres con la esperanza de verla algún día desnuda y callada en lugar de vestida y parloteando.
Cierro los ojos. La sensación del aire en la cara fue agradable durante los primeros cinco minutos.
Lo que pasa es que yo estaba sentado a comer con seis personas, algunos amigos, y otros amigos de amigos, y esta chica desconocida se ha sentido algo atraída por mí -creo- porque mientras hablábamos en la comida sobre cómo hay que ser, sobre el dinero y la pobreza y demás, yo siempre tenía una opinión distinta a la suya; lo cual -me parece- ella ha interpretado como una provocación, como la intención desesperada por mi parte de llamar su atención. Eso, de un modo retorcido, le ha gustado; porque me imagino debe ser de esas personas que interpreta cualquier síntoma de roce o contacto visual o choque dialéctico como algo más que un desacuerdo o un encuentro casual entre dos personas. Hay gente que debe acabar casada por equivocaciones así: hombres que echan barriga con la mujer equivocada hasta la muerte, con hijos y bajo un cielo siempre azul de indiferencia; mujeres que van y vienen de la Policía, amoratadas. Etcétera. Hay personas que tienen tal necesidad de química con alguien, que ven química por doquier, ven amor incluso en el odio, ven romanticismo hasta en la foto de una cesta de gatitos.

Me he tragado un mosquito. La muchacha acelera, sonríe y cree que mis sonrisas de respuesta son de felicidad. Cree que estoy a gusto con ella porque estamos haciendo algo improvisado e inesperado mientras nuestros amigos aún están en los cafés. Estamos en las afueras de algún lugar. Mi nueva “amiga” conduce evitando meterse en autopistas o ciudades. Sólo de pensar en preguntarle a dónde vamos o si vamos a alguna parte, me entra auténtico terror. Estoy aquí intentando recordar cómo se llama Doña Alocada porque durante la comida se me ocurrió decir que no necesito un coche de lujo en mi vida, que me conformo con uno que no se estropee, y si puedo prefiero andar. Así que esta chica me ha dicho que por favor quería que me montara en su coche; me ha arrastrado, casi literalmente. Esta chatarra cool tiene sólo dos plazas, y una capota negra que para mi desgracia aún no he visto desplegada. La chica me vuelve a sonreír, y yo vuelvo a sonreír de mentira. Un segundo mosquito me ha entrado en la boca, pero enseguida lo he localizado y lo he expulsado.
Cuando ya llevamos casi una hora sin rumbo, decido que tengo que decir algo, preguntar algo. Pero no digo nada. No es que no me guste hacer cosas improvisadas, pero prefiero hacerlas por voluntad propia. Deben ser manías mías, se me hace muy difícil hablar con personas demasiado optimistas; y quien tengo al lado actúa como si nada malo pudiera pasarle a nadie en el mundo; es como si el nazismo jamás lo hubiera frenado nadie y ahora todo el planeta fuera ario, “puro”, cuadriculadamente ordenado, y ella una facha ignorante.
Me siento secuestrado. Además resulta que la chica sin nombre no me gusta. Y no me refiero a que me caiga mal, me refiero a que ya no siento ningún interés ni por verla desnuda o tocarla; casi nunca me pasa, pero esta vez está pasando. No es que no sea atractiva, supongo que lo es si hacemos una valoración objetiva: es voluptuosa, proporcionada, ojos claros, cara expresiva… Pero no, quizá porque ya sé cómo expresa lo que siente o vete a saber, no me atrae, parece algo imposible. Y aseguro que no hay ningún trasfondo en esto, no es que no me guste porque me gusta y no quiero reconocerlo porque es una pija y blablablá… No, a veces la vida es simple y las respuestas sencillas.

Ella conduce y conduce, y permanece en un estado de supuesta relajación dominado por medias sonrisas y embobamientos verbalizados sobre lo bonito que es tal prado, o tal casa, o «el cielo a esta hora». Yo asiento y miro los carteles, intento calcular cuántos kilómetros llevamos, ese tipo de cosas. Miro el reloj. Pero no digo nada, no me atrevo. Ahora soy feliz, eso es lo que tiene que creer ella. Creo que ahora ya sería muy violento decirle la verdad. Es decir, lo sería en este mundo. Todos mis amigos y conocidos son gente dispuesta a disfrutar siempre, incluso aunque lo que hagan no les dé pie a ello. El vaso siempre está medio lleno. Así es esta chica. Pero tanto esfuerzo por parecer feliz y satisfecha apesta a autoengaño. Diría que hasta sabe que yo no quiero estar aquí. Pero como haría cualquier buen optimista de pega, fuerza la situación, las carcajadas, las bromas. Es la versión emocional de una violación a sí misma, si eso fuera posible. Es esa filosofía que lleva por discutible principio la perorata que dice que para ser feliz primero hay que sonreír, empujarse a uno mismo a ese estado de positivismo. Nunca he entendido bien ese rollo, creo que porque ni los que lo publicitan lo comprenden muy bien; me parece algo así como abrir las botellas de champan y rociar a tus vecinos antes de que te toque la lotería.
Ser humano optimista, sólo haz cosas, ves hacia algún lado, muévete, etcétera. Yo también lo haré a mi modo. Pero deja de decir idioteces, por favor.
Creo que la diferencia de uno mismo respecto a los demás nace justo del hecho de no hacer demasiado caso a nadie. Quizá es la única oportunidad que se tiene de ser especial, o al menos mínimamente realista. El “quid” de la cuestión podría residir en que yo quizá no tengo un descapotable ni dinero, pero al menos no necesito fingir el ochenta por ciento del tiempo. Lo preocupante es que ella proyecta una imagen ideal para esta sociedad, y lo que yo -o cualquiera- piense, a nadie le importa un carajo. Interior, exterior. Introspección, superficialidad. La chica sin nombre ya parece haber elegido, y yo también.

Me estoy meando. Creo que me ha entrado un mosquito en el ojo, pero podría ser polvo. Me restriego bien la mano para sacarme lo que sea y va a peor. La chica sonríe. Cada vez se ve menos convincente. Comienzo a temer que se quiera suicidar estampando el coche. Creo que nota que noto que ni ella está convencida de qué coño está haciendo. Cuando la gente hace esto en las películas resulta positivo y esperanzador, un descapotable hacia “tomar por culo”, el sol en el horizonte, el pasado atrás… Pero en principio nadie secuestra a nadie para hacerlo. Solo quería enseñarme el coche, decía. Pero ya ha pasado hora y media, mis amigos deben estar echando la siesta o algo así, y yo me estoy comiendo el sol y los mosquitos por todos ellos.
Me doy cuenta de que poco a poco vamos entrando en la civilización, todos esos amigos de verdad de la chica sin nombre, tanta gente a quien contentar, a quien impresionar con hechos. Reducimos la velocidad, comienzo a notarme la cara otra vez. Creo que tengo una picadura de mosquito en el cuello. Noto una melodía de violín venir desde algún sitio, tengo la cabeza desordenada y vacía de reponedores. Deben ser ya como las cinco de la tarde, hace mucho que no miro el reloj. Me rasco la picadura con furia, ya pasando entre tiendas de ropa y escaparates, perfumerías y familias caminando en horizontal, cortando el paso a los solteros. Hay niños, demasiados niños, algunos corren hacia la carretera, como si vislumbraran parte de su futuro. Sus padres les cogen por la camiseta y les prometen algo para que hagan caso. El cielo se está tapando, ganando en belleza y, paradójicamente, también en reflejo de las cosas aquí abajo. Puede que nos hayamos equivocado y la luz no sea sinónimo de alegría. Quizá vayamos errados y dios exista y nos quiera decir cada día cuán gilipollas somos al adorar el sol, el cual podría no ser más que un mensaje terrible, una señal de que las bendiciones más auténticas vienen de la oscuridad.
Comienza a oler a lluvia; es de las pocas cosas que me quitan las ganas de fumar. Me siento mejor. Creo que la chica que tengo al lado está buscando aparcamiento, y al menos eso va hacia algún lado. Tengo que dejar de pensar un rato.

Pongo la mente en blanco mientras la muchacha me conduce hasta una mierda de hotel de dos estrellas. Pillamos una habitación sólo para esta noche. Mientras subimos las escaleras hasta el tercer y último piso/tercera puerta, me dice que lo siente si tengo alguna expectativa de sexo, pero que ella tiene la regla y de momento no le intereso nada para eso. Yo sigo sin hablar, con la mente en Bavia. La verdad es que como -por contra natura que suene- a mí tampoco me apetece follar con ella, prefiero seguir en la entropía, y que la chica sin nombre presuponga lo que quiera. Creo que a estas alturas los dos ya sabemos que yo no soy como casi nadie, y que ella en el fondo tampoco (lo cual prácticamente nos lleva a la conclusión de que cualquier tipo de neutralidad o normalidad no existe más que en la superficie de las cosas). Ya en la habitación, yo meo: luego miramos por la única ventana que hay y de repente las personas de abajo, que van de un lado a otro con bolsas, o en pareja, algunos con la esperanza de mojar hoy, otros evitando pensar en si quieren de verdad a quien presumen querer, nos parecen más lejanos de lo habitual. Eso obviamente incluye las ya mencionadas familias, sospecho ya que tan ajenas en concepto para mí como para esta chica sin nombre y con la regla. Por un momento me pregunto si no se volverá especialmente loca en esos días del mes. Creo que ya me está sangrando la picadura del cuello, pero no puedo evitar seguir rascándome.
La muchacha se echa en la cama del cuarto, me indica que yo haga lo mismo a su lado. Lo hago. Hace años escribía un diario, lo escribí durante años; luego me sentí estúpido haciendo tal cosa, tenía la sensación de estar dándole una importancia desorbitada a todo, cualquier minucia o incoherencia respecto a mis actos me hacía sentir como un hipócrita. Llegaba al final del día e intentaba describirlo, y todo estaba distorsionado, el diario era mi yo condicionado por todo lo demás, y luego estaba lo que yo pensaba de verdad. Y encima creía que no era así, que era sincero conmigo mismo.
Cuando miro alrededor y hablo con las personas, me doy cuenta de que la ocultación es la mejor base para una convivencia soportable. Y no hablo de ponerle los cuernos a la gente, ni de llevar vidas paralelas, ni de ninguna idiotez de programa de testimonios; hablo de reservarse ciertas cosas, de dejar ver ciertos aspectos de uno mismo solo a través del ojo de una cerradura. Es un simple sistema de autodefensa: no todo el mundo te va a ayudar en la vida, ni va a ser discreto; el miedo es otro ingrediente más, siempre lo es, y aun con toda su mala fama, te ayuda a sobrevivir.

Están reponiendo un episodio de “Sensación de vivir”, nos ponemos a verlo. Luego acaba y ponen otro episodio; no sabemos ni qué canal estamos viendo, pero volver a la infancia a través de esa ficción cutre es reconfortante. La muchacha dice que Brenda le caía fatal. A mí me parecía un encanto, pero yo sigo a mi rollo de hacer mutis; llevo tanto tiempo callado que cada vez me cuesta más decir algo, es como si sin querer hubiese generado demasiadas expectativas y ahora eso se estuviera convirtiendo en un problema. De todas formas, lo bueno de estancarse es que eres el Gran Hermano, te conviertes en el vigía, el tipo tonto acobardado que en realidad sabe cómo eres mejor de lo que crees. Lo que al principio es pereza o una pose sin más, te va dejando en cierta posición ventajosa.
Lo único que me preocupa es que sigo sin recordar su nombre.
Pero creo que ya sé qué pretendía esta chica; quería saltarse un día; quizá esté evitando hacer cualquier otra cosa; la mayoría de gente actúa así: no van a por lo que quieren de verdad, más bien dedican sus esfuerzos a algo que les proporciona cierto estatus social mientras se consuelan con que hay cosas peores. Es otra clase de miedo muy común; es ese tipo de personas -la mayoría, creo- que buscan discreta normalidad y respeto, y muchas veces desde el más terrible aburrimiento vital se dedican a criticar a esos tipos que se disfrazan para ir al salón del cómic, o a la gente que hace intercambios de pareja, a los solteros de cierta edad, o a cualquier otro estilo de vida que deje abierta la sospecha de que alguien podría estar haciendo realmente lo que le da la gana.

“Sensación de vivir” es una serie increíble. Es tan profundamente ridícula y superficial, tan básica y de libro de autoayuda, que es fascinante. Cada episodio es una gran lección sobre la vida. Llevamos como cuatro capítulos seguidos. Es impresionante. Casi me emociona de verdad ver lo buen tipo que es Brandon. La chica me dice que a ella quien le gustaba era Dylan (Luke Perry), pero lo cierto es que a mí me gustaría ser como Brandon y reprender algún día a una chica por estar bebida para después ligarmela, como hace él en el segundo capitulo. Todos los diálogos parecen fuera de tiempo, como si los dobladores se los hubieran inventado, son lentos e infantiles. Absolutamente todo, es del tipo:
– Brandon, puedes ir a la playa, mamá ya se arregla sola en casa.
– No, prefiero quedarme.
– Bueno, como tú quieras, me voy con las chicas al Peach Pit.
Y así cada día. Es una bondad de tal calibre que te es imposible imaginar por ejemplo a la madre de los gemelos Walsh enganchada a las pastillas, o al padre masturbándose aprovechando que los chicos han ido a Palm Springs y su mujer está de compras.
Pienso en unicornios rosas, en vacas, luego en por qué ya no me interesa el fútbol. Pienso en el espacio exterior, lo cual me relaja y me da miedo en partes iguales. Pienso en las musarañas. Va cayendo la tarde y seguimos con la maratón “90210”; la mosca de la cadena es una especie de garabato rosa. Estoy tan relajado que digo casi sin querer:
– Esta serie es cojonuda.
Entonces la chica sin nombre se vuelve hacia mí, lentamente. Y luego, otra vez muy despacio, vuelve a mirar hacia la pantalla. No dice nada, eso me alivia.
Veo que en una esquina de la habitación hay algo escrito -parece de hace años- con rotulador negro cerca del techo:
S. O. S
Y debajo, dos nombres a modo de firma:
Romeo y Julieta.

[Yo que me considero una especie de espeleólogo musical, siempre en busca de buenos discos, grupos, solistas, etcétera, últimamente estoy de enhorabuena. Aparte de estar enganchado como una mosca a la mierda al último disco de Arcade Fire, he descubierto (entre muuuucha tontería indie), a un grupo llamado Okkervil River; a ratos rallan la genialidad. Y también, ahora no recuerdo bien cómo, a una chica llamada Regina Spektor, en cuya discografía pienso bucear como un atún. Un ejemplo de las habilidades de la muchacha en el video: “Us”, incluída en la banda sonora de “500 días juntos”. Y para la foto: Jack Lemmon y Shirley McClaine. Hace tiempo que no veía un clásico, y hace cosa de horas volví a ver “Irma la dulce” de Billy Wilder, para volver a constatar lo demacrado que está en la actualidad el cine americano, y sobre todo sus comedias. Supongo que una película así hoy en día es inconcebible para el público de multisalas: humor absurdo sobre sexo y prostitución, donde también cabe el romanticismo, diálogos antológicos, cada escena con el tempo necesario… En definitiva, la contraposición de cómo se suele concebir hoy en día el cine en Hollywood; antes se decían: cuanto mejor sea la película más gente la verá; ahora es: como ya hemos idiotizado al publico cinematográfico, tendremos que darles algo masticado y estúpido de lo que podamos programar al menos cuatro sesiones al día y hacer publicidad a saco… En fin.]

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56 comentarios en “Save Our Souls

  1. “nace justo del hecho no hacer demasiado caso a nadie”. Pues, querido, no me hagas caso si no quieres, pero ahí falta un “de”.
    Lo de escribirlo dos veces, ¿es para que lo leámos dos veces?.
    Y a la tal Regina Spektor, preferiría besarla que tener que escucharla. Tiene una voz bastante desagradable; ¿y dónde coño está la melodía?; podría soportarla después de tres daikiris; claro que, después de eso, podría soportar cualquier cosa…
    A mí me gusta pensar en unicornios rosas.
    Muacs.

  2. Lo que dices de Regina Spektor ni lo voy a comentar. Lo otro es una errata que procedo a corregir, igual que lo del texto repetido… (gracias por avisar)
    Ah, y recuerda que los narradores son siempre personajes de ficción… parece a diferencia de a mí a ti no te gusta sentirte algo pinchada o desafiada por un texto de ficción..

    Un abrazo.

      1. Bueno, te perdono.
        No es crispación; es que soy así de porculera.
        Y no me hagas la pelota que tienes un gusto musical lamentable; claro que, no vas a ser un as (con una sola “s”) en todo. Ya lo tienes bien con la escritura. Y alguna película de las que recomiendas reconozco que hay que verla, pero para saber de qué va el mundo más que nada.

        Todavía podrías…bueno, nada.

  3. Genial Jordim, genial, aunque a mi me gustan los cabrios(a pesar de ser pobre y gitanillo) y me vaya en bici o tren a todos los sitios.
    Los cabrios no tienen nada malo, a excepción de que te rajan la capota y no tienes sitio para nada, lo malo suele ser sus dueños, pero ir al aire en invierno viendo las estrellas no tiene precio. Los dueños idiotas de esos coches generalmente van capotados casi hasta en verano, no saben lo que es un cabrio.
    Regina es casi perfecta.(Perfecta sólo es Leonor Watling)
    Y el nuevo disco de Arcade Fire, demasiada ruido y publicidad anterior al disco para luego no sea gran cosa.
    Okkervil River si que hacen algo bueno, hacen discos para escucharlos de principio a fin, no como la mierda habitual.

  4. El mutis es el mejor mundo creado hasta ahora, sin lugar para las traiciones, los malos entendidos ni las groserías. Cada silencio es mejor que el otro, empujándose linealmente hasta la perfección. El hombre es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios y quien lo dijo, fue su prisionero.

    Celebré que alguien se diera cuenta de lo forzado e inútil que es escribir un diario; yo lo intenté y no llegué al año, me pareció una tarea absolutamente esclavizante y para nada sincera.

    Salute!

  5. De todo tu relato la idea que màs me ha gustado es lo de m***da de ir buscando quìmica por la vida. Por otro lado, querìa decirte que he visto tanto a Arcade Fire como a Regina Spektor en directo y que son màs que geniales.
    Un saludo y a seguir con esas divagaciones.

  6. Ya me preguntaba por qué alguien tendría un auto descapotable…
    En éstos tiempos relajarse y ser uno mismo es lo que más cuesta, lo que te obliga a respirar hondo e intentar de nuevo. Lo siento, es que hablo por mi instinto inexorable de seguir con vida XD
    Un beso!

  7. hasta que se pone a hacer reflexiones sobre el miedo pensaba que el tío era un GILIPOLLAS, así con mayúsculas, más que ella aún

    en realidad ahora lo sigo pensando, pero al menos tine algo que me gusta

    me sigue sorprendiendo tu capacidad de “buceo” en las personas

  8. Bueno, como en gustos musicales se rompen géneros (y algunas caras) de la recomendación mejor no digo nada… Y del texto… Bueno, muy tuyo… Aunque reconozco que no tengo idea de qué serie me hablas y que tal vez sería buena idea que pusieras el nombre original de las películas que refieres, porque si uno no es español resulta casi imposible saber a cuáles te refieres sin tener que googlear un rato…

  9. Vengo aquí redirigido desde 20 minutos y me encuentro con un ¿relato? cuando en realidad estaba buscando “Ovnis a buen precio, excursiones a área 54”,
    lo que sigue mejor me lo callo para no meter más mierda en Internet.
    Bueno, una cosa más. Es el área 51 no 54.

  10. joven depresivo:

    ¿En serio esperabas ovnis a buen precio?, ¿no se te ha ocurrido que eso no era más que un gancho cutre?
    ¿Un relato? Pues sí, era una de las opciones obvias… Lo que tampoco sé es por qué te has molestado en comentar nada si no has leído nada, y ya habiendo entendido que nadie vende ovnis… Lo siento si te has sentido estafado …

    Cordelia:

    Todos tenemos algo de gilipollas.

    Necio Hutopo:

    A veces no sé el nombre original de las películas. Pero esa serie creo que simplemente se llamaba “Beverly hills 90210”. Y de todas formas si pusiera a un personaje a hablar siempre con terminos globales para que todo el mundo capte ese tipo de referencias, quedaría un poco raro. En mi país todo el mundo conoce esa serie como “Sensación de vivir”, nadie dice “Beverly…”; prefiero atenerme a cómo conoce la gente las series o las pelis, y mi referente más fiable es cómo las reconocen en España…
    De todas formas habrás tenido que googlear dos segundos para saber qué serie era.. 🙂

  11. Qué buena película “Irma la dulce”, como también “El apartamento” o “Como un torrente”… una chica de aspecto frágil, mirada triste, que parece de pocas luces pero en realidad con un don para deslizarse minimamente feliz en una desdichada realidad.

    Que buen rato debiste pasar!

  12. Te confieso que llegaba ya la final del relato y me estaba preparando para los confites y el arroz!…Pensé que se casaban! jajajaja…imaginando a los personajes así, tan dóciles e inertes frente al televisor creí entrever que ya habían llegado al clímax necesario como para pactar la boda!jajajajaa…
    En serio ahora, el texto logra entrejer una maraña de hilos pegajosos tan molestos como los que se suele experimentar cuando uno toma conciencia que no entiende dónde está, para qué existe o si hay salida del pozo…

    Te dejo un abrazo.

  13. …un agregado:
    cuando leo alguno de los comentarios que te dejan, tengo la certeza que la extravagancia de tus personajes ni se compara con la de muchos seres reales que pululan por ahí! jajajajaa

  14. Pues la verdad por mucho que googleé el nombre de la serie no me salió nada (con las pelis sí, pero ese es otro asunto)… Y Mira Beverly Hills 90210 es fue un fenómeno casi que global hace algunos ayeres y casi te puedo apostar que incluso en España se le conoce más por el nombre original que por el “castellanizado”…

  15. Necio Hutopo:

    Yo he googleado “Sensación de vivir” y en seguida me ha salido la serie por todos lados, con fotos, etc. La prueba:

    http://www.google.es/search?client=firefox-a&rls=org.mozilla%3Aes-ES%3Aofficial&channel=s&hl=es&source=hp&q=sensacion+de+vivir&meta=&btnG=Buscar+con+Google

    Así que no sé por qué a ti no te habrá salido.
    Y te aseguro que en España absolutamente todo el mundo conoce la serie por “Sensacion de vivir”, no por Beverly Hills 90210. Lo sé, vivo aquí, toda mi generación la vio.

  16. Eres jodidamente genial, tío. Me encantaría conocerte, te he ido comentando de vez en cuando, pero ahora pienso que me gustaría hablar contigo directamente. ¿Aceptarías? 🙂 Si no, paso de dejarte mi email para nada. Un beso.

  17. Me ha recordado a una peli de Vincent Gallo. Imagino a los personjes tumbados en la cama evitando tocarse y construyendo muros interiores ladrillo a ladrillo. Y si, todos somos gilipollas; siempre.

  18. muy bueno , por momentos me recordo a una pelicula lado b Faster Pussycat Kill Kill , de los años 60 si no me equivoco.

    Me encanto lo de la quimica , pero lo contrario del amor no es el miedo , es el odio , claramente

    Muy buen escrito

  19. ktchmeifucan:

    Gracias por tu visita y tus comentarios. Pero… y si te refieres a esta frase:

    “…ven amor incluso en el odio.”

    En ningún momento digo que lo contrario del amor sea el odio… si es que no es también el odio un antónimo del amor; y en cualquier caso, estarás de acuerdo en que, aunque sean sentimiento extremos, son muy diferentes..

    Myrios.

    Me desborda tu alagador comentario. Aunque no tengo por costumbre quedar con desconocidos a la voz de ya; podrías venir con un grupo de osos panda amaestrados para que me torturasen 🙂
    Pero tienes mi mail en “sobre mi” si quieres agregarme a msn.

    Saludos a todos.

  20. “Es esa filosofía que lleva por discutible principio la perorata que dice que para ser feliz primero hay que sonreír, empujarse a uno mismo a ese estado de positivismo. Nunca he entendido bien ese rollo, creo que porque ni los que lo publicitan lo comprenden muy bien; me parece algo así como abrir las botellas de champan y rociar a tus vecinos antes de que te toque la lotería.”

    No, no lo comprenden. De hecho, no tienen ni idea de cómo funciona el ser humano. Más o menos como los padres que tienen hijos por tenerlos, como quien se compra un coche por sumar a la lista, y luego pretenden aparcarlos al símil de no educarlos. Al final, claro, no lo hacen. Y tenemos la fiesta servida. Ups, perdón… tenemos la fiesta “química”.

    Debe ser un coñazo por si se te sube a la cabeza, pero sí, escribes verdaderamente bien. Go on…

  21. Vale, lo del google te lo creo… Probablemente tenga que ver con el asunto de los países desde dónde se hace la búsqueda… Si en España se llamó “sensación de vivir” y acá “Beverly Hills 90210″* me parece lógico que si se busca desde España arroje resultados que si se busca de México no aparecen.

    Debo reconocer que la mayoría de mis conocidos españoles andan más bien en el rango de edad de los 25 para abajo, por lo que es bastante posible que no les haya tocado la emisión original de la serie por allá, o de los 40 para arriba, por lo que cuando se emitió originalmente la consideraban una basura grande… Pero he preguntado y la mayoría identifica la serie con el nombre original… Vamos, sólo dos se han referido a ella directamente por “Sensación de Vivir”… Aunque es cierto que casi todos conocían el nombre**.

    Ahora, de verdad, el relato es bueno… Y creo que lo dije desde la primera vez, lo del nombre sólo fue una nota para explicar mi desubicación… Sólo eso, de verdad.

    *Como la rosa de Sahakespeare, con el nombre que fuere seguro seguía siendo una mierda en un palo.
    **”Acá primero le pusieron el asqueroso nombre de Sensación de Vivir“, fue la respuesta de la única persona que conozco capaz no sólo de chutarse la primera serie, sino de estar enganchadísima con la nueva versión… Masoquismos ibéricos.

  22. Hacía tiempo que no leía nada nuevo interesante en blogs. Me alegra haberme topado con este. Y con esta historia. Y con ese personaje femenino que a su manera retorcida creen que la desean cuando le llevan la contraria. Eso es un cuadro clínico con nombre propio. Lo leí en un libro de Mishima. Saludos. Por cierto… He leído que recomiendas el último de Arcade Fire. Lo tengo pendiente pero es que se oye tanto malo por ahí. Claro que la última palabra del gusto propio la tiene uno mismo, no te jode.

  23. Por ago ni conduzco ni conozco a nadie con descapotable.

    Sobre Inma la dulce y demás genialidades de Wilder estoy totalmente de acuerdo.
    Es una pena lo mastuerzos que nos estamos haciendo… A pesar de lo de las azoteas… Es que no se puede con ellos.

  24. Sensación de vivir, ¡Joder! que tiempos aquellos, jajjaaaaaaaaa!!! Pues yo quería ser Brenda ¿porqué? ni puñetera idea. Pero me encantaba esa chica.
    Incómodo paseo en coche ¿No? No hay nada peor que pensar que estás haciendo algo cojonudo, para luego darte cuenta de que en realidad es una auténtica gilipollez.
    Como siempre, gustazo leerte. un saludillo!!!

  25. Buuufff!! Sensación de vivir, no sé cómo podían tragarse eso. De lo que dices del cine americano, totalmente de acuerdo. A veces pienso que hoy en día hacen guiones con el culo para retardados mentales. Escucharé tus recomendaciones musicales. Siempre está bien encontrar cosas nuevas que valen la pena.
    Besos felinos.

  26. Sin sangre ni sexo de por medio esta vez pero muy bueno. Me encantan estas historias sin principio ni final aparente, como un sueño, pero que no necesitan nada mas. El día que tus historias acaben con boda y perdices no te reconoceremos.

    La verdad es que si que hay series y películas que de lo cojonudamente malas que son incluso les tienes cariño, supongo que porque nos recuerdan a nuestra niñez, es como los abuelos con bonanza y colombo.

    Me intriga tu cabeza Jordi, me intriga….

  27. Yo soy de las que ha montado en descapotable dos veces por esa razon…alguien quiere darte la vuelta. Uno fue para presumir y otro porque era su coche y no había otro. Bien.

    Acabo de leer tu post y antes he escrito yo uno. Y me ha dado miedo. La cantidad de cosas que hemos escrito en comun sin haber leído yo tu post antes y por supuesto, sin haber leído tu el mio, pues el tuyo tiene una fecha bastante anterior… lluvia, cigarros, querer volar. Se parece en el fondo pero no se parecen para nada. Curioso.

    En fin, un beso.

    sigue así.

  28. excelente! te devore en un segundo. me hiciste reir tanto!
    ya la veo a ella con sus pelos al viento iluminada por el sol, sin saber que nosotras, las chicas luna de pelo corto, solo nos reimos a carcajadas, cuando queremos! Y si secuestramos, lo decimos: a vos te secuestro, te llevo conmigo y no hay NO que resista!
    (ahora te sigo leyendo)
    besos y espero que la ducha te haya dejado contento.

  29. Hacía tiempo que no me pasaba por aquí… caramba, sigues siendo genial!
    Me ha encantado este texto tan sarcástico y corrosivo, como todo lo tuyo, pero que tiene un poso de los que dejan huella, y ganas de pensar…

    “Irma la dulce”, una de mis favoritas. Fantásticos los dos protas, y el elenco de secundarios… por ejemplo, ese barman que era de todo , genial! jajajaja! Me han entrado ganas de verla de nuevo, y eso que la he visto chiquicientasmil veces por lo menos!

    Un abrazote!

  30. interesante tu forma de ver las cosas. de todas formas un descapotable me gustaría, pero algo más estilo antiguo. O una furgovan. Quien sabe.
    De todas formas, interesante..y me encanta Regina. Por cierto.. la “nada” es algo bastante subjetivo. La nada es todo. Y ese día había sido vacío.
    Miles de abrazos
    Fukuro

  31. Como dice una amiga, es mejor estar callado que decir gilipolleces, aunque creo que no es de ella pero siempre viene bien. Tus frases diseccionan la sociedad que da gusto, solo te ha faltado decir que se había enamorado de Brenda, por Dios! que legado televisivo de la infanciaa XDDD

    Descubrí hace poco a Arcade, pero no he escuchado lo nuevo, lo tomaré en cuentas, por cierto grandisima frase de Baudelaire, ese si es un gran dandy

    Besets

  32. Llevo dos días con la canción de “Us” en la cabeza.

    Me gusta como dices lo de esconder la vida detrás de una cerradura. Creo que esas cosas que normalmente escondemos son aquellas que a la vez nos hacen más interesantes.

    A mi a veces, me encantaría que me secuestrara un hombre sin nombre, con la condición que luego me devolviera:)

  33. El relato me ha encantado pero lamento decirte que no es el “kit” de la cuestión sino el “quid”.¿No te has planteado escribir un libro?

  34. Fran:

    Por plantearme me he planteado hasta ligarme a Megan Fox 🙂
    Si te refieres a una novela, seguro que la escribiré (que alguien llegue a leerla es otra cosa), pero no tengo prisa.
    Gracias por avisar sobre la errata; procedo a corregir.

    Saludos.

  35. Que hijo de puta que sos, en algunos post yo no sé si sos hombre o mujer, no se puede recrear como cambia el sentido, la forma de ver la vida, o al menos me confunde el origen sexual de la persona que escribe.

    O quizas no preste mucha antecion.

    PD: Yo tambien busco talentos musicales en internet, te puedo recomendar Angizia, del genero Avantgarde y circus metal (aveces muy dark cabaret).

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