Exprimiendo a Grace

Sabes, me he fijado en esa tal Grace Randolph; esa rubia de la que me mandas videos aun sabiendo que yo no sé apenas inglés. Es muy guapa, la verdad. Puta esnob intelectualoide… Perdona, me refiero a ti, no a ella. Ella me parece encantadora, con sus camisetas, con sus abrigos y su micro, con sus tics, sus mohines… En serio, ese es mi problema, veo a cualquiera que no seas tú y me pregunto qué sentiría apretujándola, teniéndola acurrucada contra mí como te he tenido a ti los dos últimos años. (Dos años… dios santo…). Así que ahora quien me gusta es Grace. No por nada, más que nada porque es la última chica a la que he oído hablar más de dos minutos aparte de a ti; aun siendo solo videos, y aun estando ella en las calles de Nueva York y yo en mi casa sabiendo un solo idioma.
Ahora quiero a Grace, me gustan más sus peroratas en inglés sobre cine que tú; me ponen más sus entrevistas de treinta segundos a esos americanos de a pie que salen de los cines que tu “ropa interior para follar”. Su canal de youtube me erotiza más que tus tetas. Amo a Grace. Esa cabrona sin escrúpulos que se cree el puto centro del mundo… Disculpa, volvía a referirme a ti. Nunca se me ha dado bien redactar estos rollos, y cuando pienso en ti últimamente sueles aparecer en tercera persona y con tacos. Siempre estás en mi mente, taladrando. Joder. Sé que todo esto es un rollo agresivo, pero llevo como cinco meses leyendo a Hubert Selby Jr. Aunque a decir verdad sólo estoy dejando salir toda la bilis sin filtro. Esto no es más que lo que no te digo cuando estamos en silencio en una cafetería o uno de esos restaurantes pijos a los que siempre quieres ir. Pero ya se acabó, prefiero los videos de Grace. Ayer mismo me la casqué viéndola hacer su última crónica, y ni siquiera llevaba escote. Y no es porque te compare, es peor aún; un solo video de ella de cuatro minutos me hace sentir mejor que tú; al menos siempre que tengas las bragas puestas.
Lo cierto es que ayer me empapé más que nunca de tu Grace; y la verdad, no sé qué interés te despierta. No te gusta el cine, no te gusta la música, no te gustan los cómics… Solo te gusta vivir a toda leche y engordar el currículum. No te gusta leer ni follar. Te gustan los cuarenta principales, hacer el amor y tu ropita siempre nueva. No tienes puto criterio para nada que vaya más allá de los colores y las formas. Sólo eres una “tía normal” que cree que ser rebelde tiene que ver con hacerse tatuajes y ponerse piercings. “Soy muy buena, pero mira qué anillo llevo en la nariz; qué, qué te parece, puede que esconda algo, ¿no te apetece intentar ligar conmigo para yo poder rechazarte y contarles luego a todos que lo intentaste y así quedar como una tía maciza y rebelde que aun así no se lía con cualquiera y que tiene novio?”. Grace, en cambio, jamás se las daría de nada. Puede que ella no lleve tatuajes ni piercings, pero seguro que se ha leído el primer número de Spiderman; y créeme, en este mundo de tópicos y frases hechas y etiquetas, eso sí es un acto de rebeldía. Eso es encanto, es la magia de Grace, otro amor platónico que es otra vez mejor que lo que tengo contigo. Es Grace la superheroína. Jodida cabrona creída, pija de los cojones… Disculpa, lo digo por ti otra vez, no quiero confundirte. Quiero que quede claro que ayer tuve un montón de fantasías con esa americanita, que es una “vecina de al lado” de verdad; no como las vecinas de al lado que nos pintan en el cine o en la tele o en el porno; no; es la vecina de al lado auténtica, con su tímido y a la vez arrollador atractivo. ¿Te imaginas que ella pudiera leer esto? La verdad, no sé si escribiría según qué cosas. Pero el mundo no es pequeño, joder, eso sólo es otra frase hecha. El mundo es jodidamente grande. Estamos jodidamente lejos -por un motivo u otro- de nuestros amores platónicos. Así que, si uno de ellos resulta ser más potente que la realidad erótico-amorosa que tienes a mano, es que joder, hay algo que va como el culo. ¿No crees?
No te chines, esto podría ser peor, podría estar fantaseando con tu prima o una amiga, o con tu madre…
Pero solo es Grace, la cándida Grace, lejana y tras la sólida barrera del idioma. No te haces una idea de lo dura que me la pone el solo hecho de imaginar cómo serán sus pezones. No digamos ya cómo serán sus bragas o, dios santo, cómo llevará recortado o no su felpudo, o si se lo afeitará todo, o si se mojará con facilidad o…

Disculpa, he ido a hacer unas cosas… He perdido el hilo… Como te decía, ayer estuve viendo videos de esa chica, esa Grace. Zorra ambiciosa… (tú, ya sabes)… Y el caso es que llevé tan lejos la imaginación que tuve que quitar el ordenador para poder centrarme mejor en mis pensamientos. Comencé imaginándola pidiéndome algo lo suficientemente guarro. Pero nada extremo como que le permitiera cagarse en mi cara ni nada parecido; básicamente me la imaginé espatarrada, suplicando con gestos que le chupara el culo (no la podía “materializar” hablando en mi idioma)… Y yo lo hice, se lo chupé. Ella se estimulaba mientras tanto el clítoris con los dedos. A esas alturas ya la tenía tan dura y dispuesta que podría haber acabado relativamente pronto. Pero quería seguir imaginando. Unos minutos después ya estaba tan cachondo que Grace hablaba en un perfecto castellano cuando me pedía que por favor, que la follara más fuerte. Ya sabes, lo típico, nada muy elaborado; no se trata de las cosas que hagas en tu fantasía, sino de con quién las haces. Ella por supuesto gemía, pero no como una actriz porno o una actriz mala sin más, más bien eran esos gemidos entrecortados de cuando de crío oíste aquella vez a tu madre y tenías que taparte los oídos para poder dormir.
Puta sin corazón…
Me refiero a ti otra vez, por supuesto. Y no quiero alargarme mucho más, aunque tampoco lo podré controlar. Tú ya sabes por qué te dejo, ya sabes que mucha parejas cortan por mucho menos. Así que no des por culo, por favor; ya sé que hay bodas y comuniones a la vista a las que ya no irás, o al menos conmigo… Sé que te importa mucho todo ese rollo de la parejita, de la foto, de discutir con tus amigas sobre vuestros novios, mientras os regocijáis en esas habladurías y mierdas que no os permiten avanzar para ser personas de verdad y no solo espejos entre vosotras. Pero hasta aquí hemos llegado. Prefiero el canal de Grace. La Grace falsa de mis fantasías. A estas alturas ya no puedes competir con mi imaginación. Te estoy borrando del mapa digital, el telefónico y el mental. Este es mi último mail. Y por si tenías curiosidad, sí, Grace sí dejó que me corriera en sus preciosas y turgentes tetas.

[La tal Grace del relato existe (arriba su último video), ya la nombré, y tiene su canal de Youtube (muy currado), y me cae muy bien. Aunque espero que si por una serendipia (como dice Iker Jiménez), o una coincidencia cósmica o lo que sea, descubre este relato, y sobre todo su contenido, no le ofenda: sólo me gusta jugar, Grace, coleccionar amores platónicos, sin maldad… Por otro lado, hoy he vuelto a ver “Lost in Translation” (foto: su glorioso primer plano), y he vuelto a corroborar que es una de mis películas favoritas. No soporto cuando alguien me pregunta cuál es mi favorita absoluta (¡no lo sé!), pero sí tengo claro que algunas tendrían muchas posibilidades de entrar entre las diez primeras. La joya de Coppola es una de ellas.]

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11 comentarios en “Exprimiendo a Grace

  1. Hay gente que no solo no se conforma con lo que tiene sino que se complace en compararlo con las fantasías con las que sueña. Una idealización nunca se puede comparar con la realidad, es mucho más maleable que ésta y se adapta con facilidad a distintas situaciones…es más fácil dominarla y además, (aspecto muy importante) no nos compara con sus propias fantasías.

    Un abrazo.

  2. No he visto Lost In Translation, y creo que ya estoy tardando.

    Sobre el relato, yo me quedo con esta frase: “A estas alturas ya no puedes competir con mi imaginación”. La verdad es que con bastante imaginación, y con una Grace por supuesto, el resto puede irse por el bendito caño.

    Un saludo.

  3. Vale, el asunto es, supongo, que cuando la fantasía es mejor que la realidad es hora de empezar a cambiar la realidad…

    Por lo demás… Lo que son las cosas, ya vi todas y cada una de las pelis del top ten… Sólo me queda descargarme la serie, porque mucho me temo que por acá pronto no va a llegar

  4. Yo también prefiero estar soltera y/o con el hombre/mujer de mis fantasías que quedarme con el primer simio que se me cruze en el camino.

    Me encanta leerte, lástima que no siempre tenga tiempo.

    Muak.

  5. A veces todo es tan fugaz que no sabes si es ficción o realidad. Yo tampoco.
    Igual que sea una mezcla, pero es fantástico. Imaginación a tope.
    Te dejo un saludo cariñoso

  6. Prefiero la realidad a la mejor fantasía pero este post está atrapante. Aplaudo tu talento. Un abrazo.
    Te invito a visitar Alas Azules.

  7. Es de las pocas veces que termino de leer algo y echo un par de carcajadas al darme cuenta de lo que he leído.
    Como relato ya es completamente desconcertante, pero no le deseo a nadie una carta de despedida así : )

    Saludos!

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