Relato diario (3 de 5) – Eyacular

Verá, señorita, estaba ahí en la barra disfrutando de un vodka con fanta de naranja; o más bien diría simulando dicho disfrute, ya que -y esto es un secreto que jamás cuento- no me gustan las bebidas alcohólicas. Y mientras estaba ahí me he fijado en que a este lado de la barra estaba usted. Y también me he percatado de que estaba sola. Así que me he dicho: “deja de actuar como si fueras monógamo”, y me he decidido a acercarme con claras intenciones lúbricas. Lo cierto es que estoy casado; ella me gustaba al principio, pero ya sabe, éramos jóvenes y no calculamos bien. La verdad es que usted me parece tan encantadora que estoy ensimismado incluso pagando una hipoteca con esa otra, y hasta “queriendo” tener un hijo por aquello de Formar una Familia. Seguro que me entiende. He decidido comenzar a hablar sin filtro; espero no incomodarla, aunque no puedo garantizarlo. No quiero tener hijos, quiero librarme de esa otra y comenzar de nuevo; ciertamente, eso es lo que quiero. No se alarme si nota una profunda sensación de desasosiego, no es que yo quiera sustituirla a ella por usted. En realidad, como ya he dicho, mis intereses esta noche son más bien de carácter primario. He estado ahí con mi vodka de las apariencias preguntándome cuánto tardaría usted en eyacular si yo empleara todas mis armas. Y empleo la palabra «eyacular» -más gráfica que algunas otras- porque se ciñe mejor a ciertas prácticas a las que mi mujer se niega, y que quizá usted aceptaría experimentar con un desconocido, amparada por el anonimato y protegida por la ausencia de compromiso. Por otro lado, probablemente se esté preguntando si ya he hecho esto antes, si he intentado fornicar con otras a espaldas de mi ya desgastada-a-todos-los-niveles mujer. Así que… sí, le aseguro que sí. Unas veces con más éxito que otras, pero como habrá apreciado ya a estas alturas, no me cuesta intentarlo, y le advierto que casi siempre lo consigo… Si su respuesta es sí, podemos irnos cuando quiera; un hotel, bebida, lo que sea… Y si sencillamente está esperando a que acabe de hablar para darme calabazas, le aconsejo que se lo piense un solo minuto. Ahora, volveré al lado de mi repugnante vodka abandonado y me limitaré a esperar una respuesta, con la esperanza de sustituir el sabor de alcohol por el de sus fluidos más tarde.

16 comentarios en “Relato diario (3 de 5) – Eyacular

  1. Yo seguramente esperaria a ver su culito respingon alejarse hasta su bebida refrescante y finalmente le diria que si
    Bueno tambien habria de pensar que papel contiene mi vida en esta historia…
    Pero cuanto mas directos mejor, nada como un hombre seguro de si mismo y exponiendo sus cartas si tapujos, porque le creo cuando dice que la mayoria de las veces asi es como lo consigue…… ^_^

  2. mmmmmm….
    y yo qué haría?
    seguramente me había percatado de su presencia mucho antes que el de la mía y me puse a su lado para que se fijara en mí…
    y ahora lo dejaría terminar su asquerosa bebida, para que se acerque a mi por su respuesta y lo haría hablar otro poco porque me resulta divertdio y encantador la forma en que lo hace y le dejaría creer que fue él quien me sedujo…

  3. yo me iria,aceptaría la propuesta sin dudarlo un segundo,la vida es demasiado corta como para pensar mucho ciertas cosas,sobretodo si son de índole carnal.

    un beso y gracias por tu coment en mi blog.

  4. No sé si ya he pasado por tu blog a darte las gracias por los comentarios que dejas en el mío,si no lo he hecho disculpa no haber pasado antes y si lo he hecho , lo siento se me la olvidado, es que llevo unos días.

    Pero repito muchas gracias

  5. Lo suyo sería que -todavía con el sabor de la otra quemando en el paladar-, le echara pelotas y dejara a su supuesta ya-desgastada-a-todos-los-niveles-mujer. Pero para gustos y disgustos, colores. Jodida hipoteca.

  6. Me he leído los 3 últimos micro (para lo que sueles escribir, jaaj) relatos de los cinco que parece que se compone la serie… Si que les veo algún punto en común, aunque no sé muy bien qué es… No por la visión del narrador, pues tú siempre lo haces en primera persona, pero sospecho que hay algún nexo de unión entre estor tres personajes, siempre un poco al borde de la desesperación, jaaj

    Bezos.

  7. Pensativo por los comentarios de las féminas. Les gusta un tío sincero aunque vaya a lo que todos. Un tío sincero en eso pero que puede mentir en cualquier otro tema, por supuesto. Muy interesante. Es que estos relatos están dando mucho de sí.

  8. Los jipis de principios de los setenta se hacían los interesantes preguntándoles a las mujeres si eran vaginales o clitoridianas. En aquella época de profunda represión (como esta más o menos) había muchas mujeres que no sabían siquiera si habían tenido orgasmos ¡como para ir clasificándolos, vamos! pero muchas caían en la trampa y se liaban con el ligón de turno con la fantasiosa esperanza de llegar a experimentar todos los placeres.
    En realidad solía ser más de lo mismo. O incluso menos, porque quién usa esos trucos suele tener poco que ofrecer…

    Tu sórdido personaje parece una cobarde reencarnación de aquellos masturbadores compulsivos de entonces que espiaban por las rendijas de los cuartos de baño y les robaban bragas a sus hermanas. Es sin duda un cliente habitual de güiskería que ha oído campanas de lo de la eyaculación femenina y está decidido a aprovecharse de ello para que los polvos a partir de ahora le salgan gratis.
    Pero míralo, parece que no haya salido del puticlub:
    Bebe, como allí le enseñaron, una bebida alcoholica que no le gusta y que es una escusa para estar en la barra.
    Habla de usted y de señorita a las mujeres para intentar satirearlas cutremente.
    Y cuenta las mismas penas -las putillas de los clubes se conocen ese discurso al dedillo- que contaba en el puticlub.

    sería mejor que tus comentaristas femeninas dejaran de ilusionarse con él: hasta donde sabemos, lo de las “eyaculaciones” femeninas es una facultad de algunas mujeres y no algo que se consiga con ciertas técnicas secretas. Ni siquiera se trata de algún placer nuevo que haya que conquistar a toda costa; las mujeres que las tienen no las asocian unívocamente al orgasmo, sino más bien a la excitación…

  9. ¡Ya sé!
    Este tío es “Distante”; el novio de Laura, la fuente mágica de Montjuic.

    Je je… «y empleo la palabra “eyacular”, -más gráfica que algunas otras- porque se ciñe mejor a ciertas prácticas a las que mi mujer se niega…»
    ¡Menudo pusilánime!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s