Doble vida

A Marga (Margarita en su DNI) todos sus amigos, simulacros de amigo, conocidos, etcétera, la llaman Pati, acrónimo de Puta Amiguita Tarada Independiente. Hace años que la llaman así, hasta el punto de no saberse quién inventó el apodo; hasta el punto de que muchas de las personas que la llaman así no saben por qué; aunque sí las suficientes, muchos de sus amigos y un buen puñado de simulacros de amigo. Ella por supuesto no sabe a qué viene el apodo, pero dada la insistencia de todos por llamarla así, y aun habiendo dejado clara su disconformidad, se aguanta y procura no recurrir a respuestas ariscas, o esa violencia cotidiana supuéstamente siempre injustificada que se puede ver reflejada en la prensa todos los días.
Ese acrónimo perverso, se deduce, viene de su facilidad para cambiar de pareja, de su supuesta inestabilidad emocional, de su cacareada incapacidad para mantener una relación que todos puedan llamar seria. Por otro lado, todos dan por hecho que si no la mantiene es porque no quiere, que no quererlo es malo, y que si no quiere es porque es una chica de vida alegre, a la que por tanto se le puede tildar hasta de irresponsable, o infeliz, entre otras muchas cosas (puta, guarra, zorra, zorrilla, zorrón, ninfómana…).

Pasan los años y Marga, al cumplir veinticinco, decide que se acabó el ser abierta siempre, transparente, inocente y cristalina. El prototipo de vida respetable -y en teoría fórmula de la felicidad- asociado a esa no-individualidad de persona monógama con una relación estable y varios álbumes de fotos en los que siempre ves las mismas caras, ráramente aprueba de verdad otros tipos de conducta sentimental y o vital en general. Los tiempos modernos no existen para Marga, y cada vez que la llaman Pati, y aun sin saber por qué, todos se lo recuerdan involuntariamente.
Marga nunca cree haberse enamorado ni nada parecido, y por tanto nunca ha sentido la motivación de construir una vida alrededor de alguien con quien no se imagina dentro de cinco años. El problema, según los demás, es que así te saltas la escaleta vital, y la mediana edad, la vejez y la muerte acechan.

Marga diseñó un plan clásico. Un plan a menudo asociado a gente perversa que le pone los cuernos a su pareja o trafica con drogas o delinque o etcétera. Pero en realidad, la doble vida, su plan, sólo tiene como objetivo dejar de justificarse por todo. La única tara del plan, el no hablar de todo lo que haces con todos, es que muchos intentarán llenar los huecos en blanco, y no precisamente con nada positivo. Cuando no llenas la agenda imaginaria relacionada contigo que tienen todos, los demás tienden a pensar mal. Pero lo bueno de eso es que utilizando la discreción, tarde o temprano no tienen base ni tan siquiera para pensar mal, y con el tiempo acabas aburriéndoles y suelen centrar sus ataques personales “a espaldas de” en otros objetivos que aún creen que ser totalmente abiertos con la gente sólo da alegrías. Lo que Marga cree es que la mayoría de las personas tienen un material ajeno con el que jugar, información sobre la vida de los demás que van a convertir en su patio de recreo cuando el objetivo no esté delante. En cualquier caso, a veces la mayor arma del indiscreto o el chismoso es el clásico “yo se lo digo en la cara”. Esto, en sí, está muy bien visto; se le llama, con mucho aplomo, sinceridad; pero en muchas ocasiones no es más que maldad gratuita, una falta de sensibilidad crónica y una carencia de escrúpulos por otro lado muy de moda en medios de comunicación y muchas otras vías (hasta el punto de simular esos arrebatos de “autenticidad” para ganar audiencia). Y hasta tal punto se disfraza esa maldad de sinceridad, que en muchos casos hay quien dice que si te está doliendo lo que te dicen, es positivo, porque en realidad sólo te quieren ayudar. Porque te quieren. Como si tú no tuvieras toda la información, como si a todos todo nos pareciera igual y tuviéramos exactamente la misma visión de la vida y la existencia.
Así que el plan, es que esa “verdad” que en realidad no hace más que convertir a muchos en gilipollas, pase hambre. Se trata de matar la habladuría por inanición.

Es una batalla brutal para Marga, una guerra contra esos “profesionales” de la vida: tipos y tipas de bufanda elegante en otoño que sólo buscan «pasar el rato». La existencia debe ser una leve brisa sostenible. Debe estar cimentada en directrices de madurez treintañera dispuesta a empujar un cochecito de bebé mientras tiene conversaciones sobre sus suegros, y los fines de semana ocupados por encuentros y cenas pactadas hace días después de haber visto una peli entretenida junto a otros seres maduros en una apacible sesión a las seis de la tarde, oyendo a personajes famosos doblar la última peli de animación en 3D.
Es terrible no encajar, pero es más terrible aún para Marga que encima la forma que tiene como pieza del puzle pasó los filtros de calidad sin problema, y fue expulsada por la gran máquina de la existencia a un universo en el que los bordes están controlados por personas que ríen a carcajadas una y otra vez con un chiste que no tiene ninguna gracia, y que está basado en su vida. Unas risas incontrolables a las que encima suelen llamar Preocupación o Amor. Y encima ni tan siquiera sabe si sólo están fingiendo la risa, si lo único que están haciendo no es seguir agarrados a la conga de los clichés y las fórmulas aun no totalmente convencidos, pero al menos sintiéndose arropados en el supuesto núcleo duro.

Llega el momento de la reunión, de sentarse con otras personas, con esos amigos de verdad y con los simulacros de amigo. Quizá es el cumpleaños de alguien, quizá solo es viernes o sábado. Da igual, Marga sigue viva e intenta encajar y a la vez protegerse; intenta aprender y no seguir tendencias horteras y gratuitas relacionadas con el vestir o el pensar o el follar. El Respeto es algo maleable. Todo el mundo intenta imaginar alguna vez quién lloraría en su funeral. A quién le importaría de verdad. Qué amigos o simulacros de amigo lo sentirían. Ahora, sea el momento que sea o el día que sea, Marga se sienta en su silla y en ciertos momentos de la conversación, cuando la temática roza algún detalle relacionado -o solo teóricamente relacionado- con su vida, ve cómo algunos se miran entre sí. Y se pregunta si de verdad creerán que no se da cuenta. Pero hay tantas cosas malévolamente divertidas, las estadísticas de divorcio, o detenerse a pensar en qué pensará alguien que pugna por parecer maduro cuando algo se tuerce en su vida (¿qué hace? ¿inmadurar?). Es tan divertido para ella ver cómo todos luchan por superar etapas que sólo existen en sus cabezas; la adolescencia, la edad adulta, la crisis de los treinta, de los cuarenta; verles revolverse por culpa de los clichés es como ver a alguien resbalar por la calle y no poder evitar reírte. Es tan descacharrante para Marga ver cómo padecen por idioteces solo relacionadas con el concepto que los demás tengan o dejen de tener de ellos (que son tan abiertos); ver cómo dudan sobre si devolver una llamada, o cómo leen libros que prometen fórmulas para vivir bien. Es tan sugestivo ver cómo quedan atrapados muchas veces en la maraña de sabidurías embotelladas congeladas en el tiempo. Qué puede hacer Marga, sino al menos pensar de vez en cuando en los patetismos aceptados, en que aunque ellos se crean mejores, a ella hace tiempo que dejó de importarle.

[Como no sabía qué poner, me he decidido por el ultimo video que hay en la cuenta de youtube de Hannah Minx, una criatura adorable de la que ya puse algún video, y de la que me hacen gracia sus planos siempre descaradamente picados (otras deberían también atreverse, ya nadie se cree que sólo quieran enseñar su maquillaje, y -en contra de la opinión popular- el exhibicionismo no es nada malo si de verdad es lo que te apetece (ni aun siendo mujer). Abajo, otra pin up para la colección, que lucen mucho. (¿Ser tan hetero me hará parecer machista o algo así a veces?)]

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11 comentarios en “Doble vida

  1. ¿Qué más puede hacer Marga?. Si sigue así se la van a “taberú” los lobos. Me quedo pensando en la discreción desplazando a las sonrisas vacías para poder encajar un poco, y deseando que la vida no termine tratándose sobre quién se come a quién.
    Un beso!

  2. Si eres la única persona que hace, dice, tiene ciertos gustos, hobbies o pensamientos diferentes, de la gente que conoces-amigos y sucedáneos, siempre te sientes como la pobre Marga, fuera de contexto e intentando llamar lo menos posible la atención, a ver si así dejan de apuñalarte por la espalda los demás. Una vida de convencionalismos y monótonas frases repetidas hasta la saciedad, en conversaciones aburridas y superficiales, muchos estamos dentro de ese enjambre, solo hay que intentar no pensar mucho en que reflejas a la gente, porque de todos modos, de que sirve? Y algo que no debe preocuparnos es como y quien llorará en nuestro entierro, porque en esos momentos seguro nos importa una puta mierda.
    El exhibicionismo esta bien cuando se poseen las maravillosas vistas de la pin up y los fabulosos pechos de Hannah, mientras las demás quizás solo podamos enseñar el maquillaje, quien sabe
    Y no, a mi al menos no me parece machista tu fijación por estas mujeres vistosas, es bueno “ser tan hetero”, al igual que lo es no serlo, cada cual con sus cosas.
    Un beso Jordi, como siempre una genialidad

  3. genial tu blog!!!!
    para leer y devorar…pero con alma inocente!
    no como los que devoran par aniquilar…esoe comentan todo lo que no viven…verdad????
    (como se hace para seguirte!!!)
    besos!!!!

  4. Buenas frases !

    “Todo el mundo intenta imaginar alguna vez quién lloraría en su funeral.”

    “Es tan divertido para ella ver cómo todos luchan por superar etapas que sólo existen en sus cabezas; la adolescencia, la edad adulta, la crisis de los treinta, de los cuarenta; “

  5. me gusta tu blog….voy a pasar mas seguido!
    con respecto a lo q firmaste en el mio, yo no digo q el destino no exista, si no, q existe pero esta en continuo cambio segun las decisiones q tomemos a diario.
    q andes bien.

  6. Hay muchas Margas en el mundo, que parecen no encajar, que pareciera que están ahí para que los demás “tengan de qué hablar”.

    Cari, si un hetero por ser muy hetero puede parecer machista, un gay que es muy gay, que puede parecer? Confundir machismo con heterosexualidad es como confundir maricón con pederasta. Eso si, no te digo que mucha gente no los confunda.

    Bezos.

    1. Hoy en día con la doble moral y la piel tan fina que hay para todo uno nunca sabe qué puede malinterpretar la gente… (Por ejemplo, cambiando de tercio, yo estos días estoy aprovechando para fumar en interiores todo lo que puedo…).

      Saludos.

  7. Si yo fuera Marga haria como dijo el gran calamaro a toda esa gente que q opinaba sobre su vida en redes sociales sin tener ni puta idea : FUCK YOU ! Ahi os quedais con vuestras miserias !

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