SAP

Es ese rollo pasivo-agresivo involuntario. Un día la conoces y te cae bien. Luego te comienza a perecer mona. Luego más mona. Luego se lo quieres comer y etcétera; acabas haciéndote pajas sin porno, sin ruido, sin parar, cerrando los ojos y punto. Y cuando te quieres dar cuenta ya estás totalmente drogado de ella. A cualquier nivel, sea como sea y donde sea; ella vuelve una y otra vez; está en la puta sopa, en cualquier chica de espaldas, en tu dolor de cabeza y en todos los intentos patéticos de pensar en otra cosa.
Comienzas a hojear tu guía Tab. Crees que nunca has tenido huevos para suicidarte. Pero de repente descubres unas reservas de energía sorprendentes para hacer gilipolleces, una ola de cojones para hacer cualquier cosa. Lo que sea siempre y cuando sea una estupidez, la mayor estupidez, mamonadas de cualquier grado o dificultad. Ya no tienes vértigo ni te dan miedo las cuchillas de afeitar. Cualquier objeto a tu alrededor tiene doble uso si es lo suficientemente pesado o cortante o punzante. Te preguntas dónde podrías conseguir una pistola, si la sabrías usar una vez sin cagarla. O qué capacidad tiene tu cuerpo para las pastillas, cuál es el límite que hay que superar para que no pueda expulsarlas de ti por el pene o el ano o la boca o los poros. Lo que sea. Hasta te preguntas si habrá asesinos a sueldo que te ahorrarían el trabajo, pagarías al tío el cuestión para conseguir acabar de una vez. O fantaseas con el sueño dorado de la autodestrucción: Una eutanasia tranquila. Un veneno efectivo e indulgente. Un modo suave de detener la máquina sin tener que soportar estertores y ojos en blanco y babeo y todo ese rollo de moribundo por voluntad propia. El otro extremo de la crucifixión con el mismo resultado.
La muerte blanca y mullida, la luz curativa que te podría librar de tu oscuridad.

Aunque te pares un momento y tomes aire y vuelvas a desplegar el mapa, todo sigue igual. Siguen ahí esa serie de circunstancias que hacen que sea imposible conseguir lo que quieres sin liar un buen follón. Pareja estable. Años de relación. Felicidad (se supone)… Tienes que hundir unas cuantas vidas durante un tiempo, sembrar la confusión, hacer daños emocionales en algunos casos irreparables; todo eso que la gente llama Luchar por ella. Tienes que, en definitiva, como sucede en todas las facetas de la vida, joder a unos cuantos para lograr tus objetivos. Tu libertad no acaba donde empieza la de los demás; es más bien que tus logros se miden según la fuerza de voluntad que tengas para doblegar al prójimo sin que eso te afecte demasiado. Cada cosa que consigues es algo que otro ha perdido; cada vez que sales a flote es porque estás de pie sobre la cabeza de algún pobre desgraciado que se está ahogando. Lo llaman competitividad, democracia, etcétera, pero para mí llamarlo así o asá es como ponerse peluquín: no engañas a nadie. Y lo mismo pasa cuando se trata de querer tirarse a la vecina, a Miss Tengo novio. Mi caso. El tópico de los tópicos.
Lo peor de sufrir por algo con tanta intensidad es que ni tan siquiera tienes un problema original. Solo es la misma mierda de siempre, algo que has llegado a ver en la novela más barata. Solo eres -como dijo Bukowski o Faulkner o alguien- una huella dactilar en la ventana de un rascacielos. No tienes ni siquiera un problema, tienes un cliché, sufres por un cliché sobado. De hecho, tanto es así, que hasta llegas a dudar sobre si de verdad esa chica te gusta tanto, si no será que tiene novio y planes de casarse lo que hace que la veas como la ves. Estás tan enterrado en historias baratas sobre lo que la gente siente y deja de sentir y sobre cómo sufren y por qué, que llegas a dudar sobre si tus sentimientos son algo irracional y amoroso o si simplemente son algo que tiene más que ver con la inercia, esa mierda invisible bajo la piel que hace que de algún modo quieras parecerte a los demás para que te acepten. No sabes si eres una persona o una marioneta que cree que sus sentimientos son auténticos.

Ese es mi problema; ¿en el momento en que quede con ella para hablar debo decirle que me gusta o sólo que creo que me gusta pero no estoy seguro? ¿Debo expresarle mis dudas sobre el hecho de no saber si soy yo mismo o la imitación de una imitación de una imitación, que es lo que parece ser la mayoría de la gente? ¿Debo ni tan siquiera mencionarle que creo que todos se parecen entre sí por dentro del mismo modo que quieren parecerse al vestir según las modas? No sé en qué lugar me colocaría todo ese rollo, creo que su novio es de los que sale a menudo del gimnasio hablando por el móvil de camino a un coche mejor que el mio, con el pelo mojado y planeando con alguien otra cena de ex-compañeros mientras sonríe dibujando una especie de anuncio de colonia o relojes. Es justo el tío que muchas mujeres quieren, aparentemente seguro de sí mismo, fibrado y con cierta pose de humildad a menudo sospechosa. Un tipo que ofrece mimitos y que no se come la cabeza más que un par de veces al año para cuadrar horarios. Un tío moderno por fuera y agua de vichy por dentro, quizá fumador ocasional por temas de pose según el entorno. Pero sano, hijo ideal, yerno ideal, novio ideal, dentadura ideal, pelo bastante largo pero cuidado, de vez en cuando una perilla perfectamente recortada. Alguien que siempre huele como si estuvieras en el pasillo de las colonias y los after shaves. Mi cuchilla de afeitar de doble uso.
Es la imagen de la estabilidad. A quien todo el mundo mira y solo puede ver progreso, evolución, fuerza de voluntad, juventud, frescura. Y sin embargo, serán cosas mías, pero yo le hecho un vistazo cuando está de pie con su sonrisita moja-bragas, y bajo sus zapatos no muy caros pero elegantes veo una tabla bajo la cual hay cinco niños negritos aplastados y a punto de morir de hambre.
Así que yo, con mi superficie neutra y mi fondo hecho un lío, se supone que tengo que decirle a la novia del Ken moderno que me he colado de ella. Aunque solo sea para desahogarme, aunque el tema se quede en una inyección de autoestima para Barbie Enamoramiento Sospechoso Occidental.
Eso debo hacer, es lo que cualquiera lo suficientemente centrado para dedicar horas y horas en cuidar su aspecto, me diría. Debo saltar y esperar a ver si al menos caigo sobre algo blando. Debo al menos plantar una semilla en su cabecita y esperar a ver si crece algo. El objetivo, en resumidas cuentas, es joder a Ken. Y no porque sea mi enemigo; es que sencillamente ambos estamos vivos, y alguien tiene que acabar mal.

Si aún no tienes la guía Tab, es ese tomo que hay en las librerías al lado de los bestsellers más vendidos. Si eres de los que ya la tiene, búscala y echa un vistazo a su cubierta blanca. Fíjate bien en la chica de la portada.
La portada de la guía consta de esa muchacha joven y sonriente mostrando con sus manos cual azafata de concurso de la tele una mesa de madera raída encima de la cual hay diversos objetos. Cuchillos, una pistola, inyecciones, una cuerda… La primera vez que vi a la chica en esa foto, no me pareció más que otra típica modelo artificiosamente retocada para parecer Moda, y uno una Mujer. Así que no sentí ninguna punzada en el estómago. No me llamó la atención en absoluto. A excepción de que, eso sí, acabé comprando un ejemplar.
Ahora sé que esa fue la primera señal. Era la segunda versión de la guía (aunque solo con algunos cambios), con un aspecto de portada -a mi modo de ver- más “amable” que la primera, en la que el tomo era negro y solo había un pequeño haz de luz en la cubierta.
Luego me mudé, vine al piso en el que ahora vivo. Y la chica vive encima, el ático, con su novio de catálogo. Ella sigue haciendo trabajos como modelo y él tiene uno de esos curros que cuando lo nombras en voz alta nadie sabe bien en qué consiste, pero que suena sumamente respetable y de llegar al final del día con el peinado intacto.
Es una historia aburrida en realidad si no eres el implicado. Luego vinieron los saludos al cruzarte con ella, los momentos incómodos en el ascensor, alguna sonrisa de vecina que intenta ser amable pero en realidad solo está deseando llegar a casa o a la calle…
Luego deduje que el novio de marca viaja mucho. Se supone que por cuestiones de trabajo. Por tanto la muchacha se queda durante días sola en casa, y solo de vez en cuando invita a alguna amiga, o monta una cena, etcétera.
Así que mi vida fue avanzando, y lo que al principio solo era una cierta curiosidad por su cuerpo, se fue convirtiendo en ese rollo indefinido que muchos llaman obsesión cuando le quieren quitar hierro al asunto. Te dicen que estás obsesionado y que ya se te pasará. Lo cual significa: Ella tiene novio y le hemos visto. Entre otras cosas.

Lo que suele pasar con temas personales de esta naturaleza, es que buscar apoyo ajeno acaba siendo demasiado a menudo un error. La sabiduría popular -a la que la mayoría de veces se le otorga una credibilidad que roza el ridículo- dice que tener alguien cercano en quien apoyarte con estas cosas siempre ayuda. Y quizá hasta ahí eso sea cierto. Excepto que la posibilidad de que ese alguien no sea un bocazas como la mayoría de la gente, es casi una utopía. Es el motivo por el que ahora muchos/as -por decirlo así- esperan a hablar con alguna persona ajena a su círculo social por cualquier chat para decirle a él lo que realmente les preocupa.
Y yo me he colado de la chica de la portada de Tab. Yo, el cínico. Yo, una de esas personas que jamás podrá ser vista de ninguna otra manera que con el san benito que se le ha colgado. Como a cualquiera. Todos necesitan reducirte a la mínima expresión, necesitan catalogarte. Y siempre encuentran un término, la mayoría de veces reduccionista y absurdo, cualquier palabreja que de ningún modo puede abarcar lo que eres. En mi caso, algunas potenciales serían: Neurótico, Pesimista, la ya nombrada Cínico, Cerrado, Amargado…
Así no se puede batallar con Ken Mi Bufanda Hace Juego Con Mi Chaqueta.
No es justo. Los días pasan y todo sigue igual, plano. Ya casi me he acostumbrado a sufrir. Tengo que hacer verdaderos esfuerzos por no bajar a ayudarla con las bolsas de la compra; incluso habiendo ascensor. Me cuesta cada vez más no subir las escaleras y llamar a su timbre para luego no saber qué decir. Persigo ese momento en el que estás frente a ella sin motivo alguno, sin tener una excusa. Subir a pedir sal sería un ridiculez teniendo vecinos más cerca. Fantaseo con la posibilidad de seguirla por la calle, de salvarla algún día de ser atropellada por un autobús. Hago planes con desacreditar de alguna forma a su novio de escaparate, algo como pasándole una nota bajo la puerta del tipo “tu novio te pone los cuernos”. Me gustaría vivir en la precariedad, pasar hambre, tener problemas de verdad, hacer un viaje que se torciera, acabar en una cárcel tercermundista durante cinco años y volver a casa pensando en lo gilipollas que fui al preocuparme tanto por Miss Tab. O quizá llegara con unas energías renovadas y no tuviera problemas en acercarme a ella y soltar toda la parrafada sin más.
Quiero tener heridas de guerra, recuperarme de un cáncer, tener una cicatriz que me atraviese la cara, quizá un dedo menos; quiero caer, pegarme un costalazo brutal, desencajarme pero sobrevivir a ello. Quiero escribir otra guía. He pensado muchas veces en ello. Una guía con la que te puedas labrar un desastre y sobrevivir a él. Provocar una aventura al roce de la muerte que convierta las preocupaciones cotidianas en nimiedades. Creo que es algo que interesaría a la editorial “Oscuridad Interrogante”. Incluso he pensado en el nombre. En este caso un acrónimo. SAP (Sobrevivir Al Precipicio). Sería el libro con el que comprendes por qué tu sillón resulta más cómodo después de un día de excursión. Por qué el silencio es algo especial después de haber estado en una discoteca. Por qué un cigarrillo o el sexo o la masturbación saben mejor después de un tiempo de abstención. Sería una guía para llevar ese principio al extremo. Pautas para poner tu vida patas arriba y después volver a ella y que lo que antes te parecía tedioso te parezca maravilloso. El placer existe por contraste. El novio de la chica Tab resulta guapo porque la gente también puede verme a mí. Todo funciona por comparación. La guía SAP sería una fuente lúcida sobre cómo perseguir la felicidad añadiendo peligro a tu vida. Varios pasos más allá de los deportes de riesgo.
Necesito que me peguen un tiro en la cabeza y que la bala se me aloje de tal manera que pueda sobrevivir y decir que tengo una bala en la cabeza que es tontería intentar extraer.

La noche que comienzo a escribir ella vuelve a estar sola. Llega con bolsas de la compra. La espío por la ventana. Sonrío porque pronto se reducirá el miedo. La desesperación ayuda. Quizá no haga ese viaje en busca de una picadura mortal o una enfermedad que superar. Pero si soy yo quien escribe la Fuente del Peligro, eso me tiene que ayudar. Eso haré, me convertiré en el pequeño secretario de Satán. El libro será largo. Tendré que luchar por él, por que lo publiquen. No solo tiene que gestarse, tiene que nacer. Tiene que llegar a sus manos. El tiempo no ayuda, se supone que estrecha lazos; pero también alimenta la rutina.
La guía SAP arranca ahora. Capítulo 1: Pequeños avances sobre cómo no morir de asco.

[“El cisne negro”, la nueva peli de Aronofsky, no acaba de llegar; mientras tanto, en el video podéis ver una de esas entrevistas promocionales (practicad vuestro inglés). Al parecer han nominado a Mila Kunis a los globos de oro. La peli tiene pinta de ponermela dura en tantos aspectos que estoy agotado de esperar… Abajo, pin-up, otra más.]

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11 comentarios en “SAP

  1. tus historias dejan ese poso amargo de AlgoQueNoSaldráBien..

    o quizás son mis paranoias, todos los ken de este mundo me dieron bien por culo hasta que deje de luchar.

    entonces las cosas me fueron un poco mejor.

  2. Infiltrarse a la vida de las vecinas tienen ese dejo, mitad voyeurista, mitad psicópata que enloquece por lo indefinido, por lo ambiguo.
    A veces, alcanza con la luz que se filtra por la cerradura y otras ni siquiera sus pantorrillas desnudas vistas por la ventana alcanza a disminuir la congoja que produce su lejanía.
    Alcánzame ese mazo para ablandar la carne, por favor…

  3. Que den por saco a los putos Ken de los webos, que hacen mas daño que otra cosa, con sus poses perfectas y su maravillosa visión de una vida llena de frivolidades y bellas acciones, que al final no son mas que fachada, que esconde un ser que solo vive para agradar la vista de los espectadores, como un jarrón bonito a la entrada de una casa, hueco.
    Yo quiero alguien humano y por lo tanto irracional, con emociones y dispuesto a que todo se convierta en irrepetible de lo extraño, que de morbo y vida a mi vida, así es como se debe ser. Este chico quizás no sepa como acercarse a ella y quizás ella no tenga esa vida tan plena y perfecta-pura que aparenta, solo hay que esperar que su novela tenga el éxito que se merece, porque si, las cosas se ven diferentes después de las desgracias y las casi muertes sobrevividas.
    Mila Kunis, pues no opino porque me da corte, que ya dejo mucho de mi siempre por aquí, y se empezara la gente a formar una impresión acertada al final. Un beso Jordi, todos contamos más cuando el que nos escucha es el adecuado.

  4. Es tan sencillo como tener una aventura con la vecina y no decirselo a nadie, asi nadie sufre, asi Ken pasea sus cuernos con orgullo y dignidad. Si yo fuese él, escribiría una guía para follarme a la modelo de todas las maneras imaginables, tipo al Marqués de Sade.

  5. “Black Swan” ya hace un tiempo que circula en la red en streaming. Igual más vale que te desahogues, no vaya a ser que la espera acabe en priapismo.

    1. Darren merece la pantalla grande y mi dinero. Lo bueno de la piratería a la larga es que quizá acaben enriqueciéndose también los tíos con talento y con algo que ofrecer de verdad, y puede que pierdan algo de fuelle los artistillas vacíos con maquinaria comercial engaña-bragas detrás. (Por soñar…)

      Ya sé que podría verla antes en streaming y luego en el cine, pero prefiero recibirla en toda su inmensidad como es debido.

  6. Soy fiel seguidor de la nueva guia SAP. Esto es lo que hace falta a mucha gente para dejarse de gilipolleces. Bien por el secretario de Satan.

    Y chicos, el caso es que a ellas les gustan los Kent. Solo algunos dias de su vida se entregarán al “malo”.

  7. perfecto mi dosis de ti, de esta noche… siempre me haces navegar y fundirmee y emocionarme con lo ke escribes!!! geniaal!!!! … ahora a hacer tareaa jejeje … me hipnotizaas!!! luego paso las madrugadas leyendo …antes de hacer la jodida tarea y cuando noto ia es sumamente tarde y caray a continuar y levantarse temprano… pero que buenas noches 🙂
    un gusto leerte 🙂

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