Manada de elefantes

Si un día Dios quiere decirme algo importante, creo que el mensaje acabará en correo no deseado. No acabo de cuajar esa idea en la que la sangre de alguien desmayado gotea por el hueco de una escalera desencadenando algo realmente importante. Más importante que el asesinato. O puede que el bloque de pisos no tuviera ascensor por un no-acuerdo de los vecinos, y solo se trate de un tropiezo de tu madre septuagenaria, que ahora muere lentamente mientras la rutina sigue su curso en la escalera. Tampoco se te ocurre qué puedes hacer con la imagen de la manada de elefantes que atraviesa la ciudad; o puede que mamuts, algo ya extinto, marcianos está muy manido, señoras mayores no es mala idea, o profesores de universidad agitando sus fotos enmarcadas y tamaño motor de camión de sus encuentros con académicos canosos. Apisonadora… Travelling lateral: la misma muchacha de siempre camina hacia la siguiente parada vital. Resopla de alivio, no ve tu cámara. Se encuentra con un chico joven. Ambos están en el mercado; como dicen en las películas en las que una mujer madura (y ridículamente atractiva) aún se seca las lágrimas por un divorcio o una muerte, y alguien ridículamente secundaria y menos atractiva le aconseja: Tienes que Ponerte en el Mercado Otra Vez. El mercado significa: Follar y lo que surja. Es curiosa la ambigüedad del romanticismo; su arrebatadora Vida e Inteligencia, y que de algún modo todo acabe dependiendo del polvo de turno, de los polvos, de los polvos monógamos, de los polvos supuestamente monógamos, de Follar como es debido (o al menos follar); pero eso no define a la pareja, o al menos eso te quieren vender mientras te enseñan el baño, la cocina, el dormitorio; te dan ganas de presentarle una pelirroja fiestera a tu colega y que se lo piense un momento en los márgenes de la inercia responsable dominante. ¡Bum!, dispara, sobre todo cuando sabes que casi nadie te lee. Mucha de la gente que no lee cree que hay una elección en la vida entre Leer y Vivir. No hacen más que demostrar una y otra vez que no leen; que ellos estudian, estuuuudian, ya estudiaaaaaaaaron… Una de las gotas de sangre podría caer de casualidad en la frente de una estudiante que sube las escaleras; quizá la hija de la señora septuagenaria; podría ser esa cosa de seguir teniendo hijos aun en una edad peligrosa solo para evitar el vacío del piso, ese síndrome de nido vacío o como lo llamen; eso podría explicar lo de una cría de 16 años y una madre de 70. Misión: ser madre. Otra vez esa historia de ser padres como quien compra una Nancy. Padres maduros con deseos de niños en la mañana de invierno que sea. Tanto planear el futuro y para lo más importante no parecen vislumbrar demasiado bien las consecuencias potenciales de ese futuro con descendencia, etcétera. Y ¡bum!, tienes una pesadilla cojonuda pero luego no recuerdas nada. Hace años, muchos años que tuviste tu último sueño realmente agradable; fue en la época en la que aún ibas a clase y soñabas a menudo de domingo a lunes que cuando despertaras iba a ser sábado. Estabas siempre acojonado. La etapa más feliz de la vida fue feliz solo cuando estabas por ahí haciendo de niño; en general está muy mal visto académicamente hacer de niño. Para la pregunta de por qué algunos críos se vuelven tan pesados y ruidosos por ahí con sus padres en restaurantes y terrazas y cines y por todos lados, la respuesta lógica te viene con la imagen de treinta y pico críos sentados en un aula siete u ocho horas, cada uno en su pupitre y obligados a hacer tareas (todos las mismas) de la cuales un 90 por ciento les importan tres mierdas y solo quieren salir de allí y poder moverse. A lo que un periodista entrevistando a un maestro de una escuela con métodos alternativos, dijo: «Pues algunos ya nos hemos apañado con lo que hay.» Hay gente que está tan segura de que todo raya la perfección, que una crítica les parece algo poco objetivo, poco profesional, poco fiable, poco realista, poco de todo, porque sus vidas son muy distintas. Es decir: El Sacrificio Ha Tenido Que Servir Para Algo; No Me Vengas Ahora Con Que Soy Algo Así Como La Víctima De Un Sistema Que Ha Podido Lastrar Mi Potencial. Niño bueno hoy, adulto palo mañana. El adulto palo va por ahí como un palo, come como un palo y curra como un palo, invita a todos a su cumpleaños como un palo y celebra como un palo y casi con toda seguridad folla como un palo y se empareja como un palo y se compromete como un palo y se casa como un palo y tiene hijos palito como un palo y vive como un palo y piensa, también, como un puto palo, joder. Como una caña, como una caña de pescar peces de papel nacientes en una sociedad palo. Qué palo que mañana es lunes otra vez. Qué palo que es domingo por la tarde. Qué palo ser tan palo; ¿por qué hay tantos palos? ¿Te has fijado?, como esas cañas por las que suben esas plantas trepadoras. Palo. Enhorabuena, aquí tiene su certificado como ciudadano palo, tenga cuidado y no se le desmadre la imaginación, no acabe como esos dejados troncos de la naturaleza; ya sabe lo arbitrarios que son los incendios. Como palo tendrá su propia vivienda palo, bueno, quizá, ya sabe, jiji, palo, pero es digno, es digno ser un palo, porque es lo normal, no lo olvide, usted quiere ser normal, porque ser normal es ser humilde, y ser humilde lo es todo. Del montón. Palo. Travelling lateral: el chico al que la muchacha se acerca parece claramente paloso. Sonríe con una naturalidad leída y escuchada de cien mil idiotas que no pueden evitar compartir sus expertas experiencias palo. Tiene todos sus certificados palo en regla y todos sus actos y conversaciones son palosos y está delgado y fibrado y tiene un sentido del humor tipo APM! que hace que quieras comenzar a partir palos con las rodillas y convertirte en un tronco terrorista provocando así quizá las iras de algunos pirómanos palo con altos cargos de responsabilidad. El travelling se detiene. El chico le regala algo a la chica. Oh, espera… no, no es un regalo, es una… ¿carta? Zoom al papel sospechoso. Es una… Ajustar nitidez. Es un ¿poema…?, es un poema… Es un poeta. Un poeta palo es más o menos como decir una cárcel libre. O: Libertad para los Campos de Concentración. Lucha por la causa justa de las causas injustas. Contrata de niñera a un pederasta, él también es humano. Pon la literatura en manos de palos, y luego todo se te llenara de campos de cultivo de blogs que un jodido montonazo de gente pelotera fumigará con fluidos vaginales y comentarios tendenciosos. Y ahora, una pausa para el bocadillo: …grumf… … … grh… … … grumf… glop… … grmf… grumf… glop… glop… grumpf… glop… grumps… … … Y ahora vuelve a levantarte y tira el papel de plata y recuerda que no vales una mierda y que el sacrificio lo es todo en la vida. El sueño bueno de hace años no era lo de soñar una y otra vez en domingo que al día siguiente era sábado, eso solo era un simpático sueño recurrente (aunque a veces al despertar y ver que era lunes casi echabas a llorar); el sueño bueno era muy corto, y consistía en que ibas de la mano de la muchacha recientemente receptora de cierto poema. Al despertar te sentías salvado, incluso siendo martes o miércoles, incluso siendo la vida aún sospechosamente sospechosa de Error General en el Sistema. Cambio de rollo. Error, Señor Tronco. Gracias por avisar. Señor… Qué. Creo que vienen otra vez al bosque esos… ya sabe, esos palos; vienen a… No hace falta que añadas más, muchacho, has sido un buen chico. Ha sido un placer convivir con usted, Señor. Fundido a negro. Ruido de motosierras. Gritos sordos. Resina salpicando. Astillas. Serrín. Profesionales de la vida currando de verdad. Sacrificio. Distorsión productiva del paisaje. Travelling lateral (ahora en la otra dirección): La muchacha pasea junto al poeta palo. Apenas se oye lo que dicen, hoy los pertiguistas han pasado de venir (demasiado arriesgado, decían; capullos…). Creo que van a un mueso (Muchacha y Poeta). Uno de esos museos en los que de vez en cuando algún programa envía a un reportero para rondar cerca y preguntar a los visitantes qué les inspira la lámina artística que lleva, y que en realidad ha llenado de rayajos un crío de dos años… Se alejan, pero los veo entrar a base de Zoom y corazón encogido. Entonces una manada de elefantes corre hacia nosotros y… mierda para mí… nunca es buen momento para incluir eso. Un narrador omnisciente me enfoca. Recojo los bártulos. Tiro el papel de plata en una suntuosa papelera pública. Fundido a negro. Olor a familia estable de los noventa. Despierto y es sábado. Así que puedo seguir durmiendo al menos hasta las once. Luego vuelvo a despertar, descansado, feliz y lleno de vitalidad por primera vez desde el lunes. Once y diez. Vagabundeo por el barrio. Paso junto al portal de mi bloque de pisos. Los vecinos del primero y segundo se niegan a pagar tanto por un servicio que ellos no van a usar. Lo sienten, pero no darán su brazo a torcer. A mediodía (me contaron por la noche), dos horas después de la reunión de vecinos, la señora que vive sola y septuagenaria en el sexto piso, se desequilibra y cae bajando el último tramo de escaleras. Se golpea la cabeza y crece un charco de sangre en el que se comienza a reflejar el techo. Unos diez minutos después, un señor que vive en el primer piso, sube el único tramo de escaleras obligado hasta su puerta. Va aferrado al pasamanos, pero de repente algo espeso salpica sus ojos. Se le mete en los ojos y le comienzan a picar de un modo muy desagradable. Deja la bolsa de la compra; pero al estar a medio subir el tramo de escaleras, todo lo que llevaba la bolsa comienza a rodar y desperdigarse. El hombre se pone nervioso y pisa en falso entre escalones. Cae de espaldas y se lesiona la columna. Al pie del primer tramo de escalera sigue consciente; pero solo puede parpadear. Mi madre me lo cuenta todo durante la cena. Antes de despertar de verdad.

elef

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2 comentarios en “Manada de elefantes

  1. ¡Jolín! ¡Qué bueno! Te veo incluso buen potencial de humor 🙂

    Eso de las personas no lectoras es verdad; yo incluso ahora lo estoy observando… y eso del romanticismo… se ve en las películas, etc. ¡Je,je,je! Aun así, en cosas del romanticismo, prefiero seguir soñando 😀

    Ha sido brutal, Jordim 🙂

    Muchas cosas son unas comeduras de cabeza…

    Un saludito y muchas felicidades. Me ha gustado mucho 🙂

  2. Vengo a quejarme, has conseguido que me quede sin ojos. ¡Muchas gracias Jordim! No podía levantar la mirada del texto mientras alguna que otra risa se me iba escapando, mis compañeros del curro piensan que estoy tarado (ay, si ellos supieran) y cuando ahora miro al infinito veo letras en el aire.

    Creo que eres una de las pocas personas que, escribiendo más de un folio de word en un blog y sin meter un sólo salto de línea para separar los párrafos consigue captar la atención del lector de esta manera.

    Vivimos en una sociedad demasiado “palizada”, dónde todo está cuadriculado y si te sales de la estructura eres casi como un enfermo mental que no sigue la corriente y al que todo le irá como el jodido culo, una sociedad dónde se pueden perder horas jugando al móvil pero no se tiene tiempo para leer un libro. Una sociedad que ensalza la mierda y olvida a los genios.

    Dentro de esta vida palo me encanta ver astillas como estas.

    Un abrazo compañero.

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