Relatos con una mancha sospechosa (2 de 5) – ¿Por qué ScarJo?

En estos tiempos a mucha gente le come el ansia si no pisan un avión de vez en cuando. No hablo de buscarse la vida fuera, hablo más bien de buscarse a sí mismo fuera en lugar de donde uno está, que es en uno mismo. El “huir” o el viajar no se usan como añadido de un modo sano, sino –muchas veces– como solución, una solución que al no serlo acostumbra a funcionar solo como maquillaje, como escoba para barrer esa mierda –que viene con nosotros vayamos donde vayamos– bajo la alfombra brillante del “Cambio” y los Nuevos Sitios por conocer. Algunos procesos de supuesta madurez hacen perder cada vez más la perspectiva a algunas personas; cada vez más datos y más conocimientos y cada vez una digestión más discutible de los mismos. Tipos y tías con la flor de la vida delante y dos o tres folios con todo lo que han hecho, y ni así se plantean que podrían estar horriblemente equivocados. Y todo, curiosamente, simplemente por no haberse tomado la molestia de tomarse un solo café con ellos mismos. Incluso el narcisismo que muchos tanto cultivan no parece ser más que algo reduccionista y ajeno que alguien les ha instalado, lo tienen todo menos… qué, menos a sí mismos. Aun así, como a menudo tienen muchos medios y herramientas para enfrentarse a los avatares de la vida (al fin y al cabo la Preparación no ha consistido tanto en adquirir habilidades para crear su mundo, como en asumir que deben darse de lado a sí mismos para encajar en un mundo propiedad de otros…), han cubierto todo ese procedimiento de adulteración potencial de la propia persona con un aura de Responsabilidad. Eso hace que sea de lo más complejo discutirles esos procesos. Porque cualquier otra opción de Vida queda vista como un estúpido y desesperado intento de librarse, de No Aceptar la Realidad, o incluso de Negarla a toda costa. Esto es lógico teniendo en cuenta que ese perfil predefinido de Educación que les mueve va en la dirección contraria a acentuar lo que sea que tú puedas tener de especial dentro; han comido eso, son eso y dan de comer eso. Así, hay tan solo unas pocas líneas de pensamiento. Una Coherencia, un Sentido Común, un Proceder Prefabricado concreto. Las Instituciones y las Jerarquías ya están por encima de las Personas. Universidad es más importante que Maribel. Parlamento es más importante que José. Un País es más importante que sus Habitantes. Una Moneda de curso legal es más representativa que tu Sangriento Corazón. Una Bandera está por encima de la cama en la que follas con la Mujer que Amas. Las Armas son más relevantes que la Vida de tus Hijos.
Y coño, cómo adoran muchos toda esa basura, les encanta y se revuelcan en ella sin parar, y aun así creen oler después perfectamente.
Hay quien cree en factores externos, por decirlo así. Se habló mucho de cierto asunto en cierto lugar danés hace ya algunos años, aunque como leyenda psicotrónica parece en exceso elaborada. Scarlett Ingrid Elena Johansson tiene raíces allí, y cuando tenía apenas siete u ocho años fue víctima, cuenta la historia, de unos sucesos ya célebres en cierta zona de Isla Selandia, la isla más grande de Dinamarca, entre el estrecho de Kattegat y el mar Báltico. Lugar, se cuenta, antaño infestado de ovnis, y también cuna de célebres supuestas abducciones; aunque algunas más célebres que otras…
Hay discusión sobre dónde exactamente ocurrió todo. Pero lo que ocurrió (o no) tuvo no pocos testigos oculares (o simplemente amantes de lo extraño). La familia no se ha pronunciado nunca, y ni David Letterman consiguió arrancar una sola sílaba al respecto a la actriz durante cierta entrevista (solo una sonrisa algo incómoda). ¿Qué pasó allí? Las versiones en cuanto a la forma y el modo de brillar de la nave suelen ser bastante coincidentes. También se dice que se posó en cierta zona más bien rural. Y que cerca estaban cenando la pequeña Scar y su familia, mucho antes de que llegaran las curvas, los focos humanos y los premios mundanos. Se dice que ella tenía cinco, quizá seis años, Unión Telúrica asegura en todo caso que era aún una infante, y no precisamente carente de encanto. Los habitantes del lugar salieron de sus casas, tenían que ver qué demonios estaba pasando, y sobre todo por qué lo que estaba pasando brillaba tanto. Alguien de la UT dijo que un ser humano solo se siente como un ciervo ante los faros de un coche cuando ve un ovni. Hay cierta parálisis, raramente la primera reacción es la de huir. Aunque de todos modos aquel día nadie podía hacerlo, porque según ciertos informes algo relacionado con ese aparato tripulado te dejaba clavado al suelo. «Esto no es una broma», dicen siempre desde la UT, «podría ser aquí adonde queremos llegar cuando hablamos de musas». Mientras al menos algunas decenas de personas no podían moverse del sitio, dos seres de la nave también luminosos y con cierta transparencia física (según a quién preguntes eran terroríficos o hasta bellos), se movieron entre los humanos del modo en que uno se imagina flotan los espíritus. Entre esas personas se encontraba el fundador de Unión Telúrica, Anders Lauridsen. Según cuenta él, era la persona más cercana a la niña en la que se interesaron lo seres deambulantes. Para terror de sus padres, la muchacha fue la única que pudo moverse a partir de cierto instante, y los seres la instaron a ir con ellos a la nave. Ella obedeció sin pronunciar palabra o resistirse en modo alguno. La gente estaba paralizada, pero eso nos les impedía hablar, gritar, desesperar verbalmente. Todos gritaban Por Qué Ella, eran gemidos desesperados, y en algún caso ambiguos, hasta el punto de que se podía desprender de ellos algún “Por Qué No Yo”. A. Lauridsen dijo haber oído cierta voz extraña en su cabeza, algo que le dejó marcado a varios niveles. Tanto es así que en aquel momento, él, que no tenía nada que ver con empresa científico-ocultista alguna –era profesor de primaria–, comenzó a interesarse por otros campos profesionales.
Los cuerpos quedaron rígidos hasta que la pequeña entró junto a los cuerpos levitantes en la nave. La misma comenzó a elevarse justo cuando los humanos pudieron volver a caminar y rascarse la nariz.
Cuando los padres de la niña Scar ya estaban desesperados, atendidos vanamente por los vecinos, el aparato volvió y nadie alrededor pudo volver a moverse otra vez de la posición en que se encontrase. No habían pasado ni dos horas. Una compuerta se abrió y la muchacha salió sola de la nave. Caminó pausadamente y sin atisbo de emoción alguna hasta la falda de su madre. Unos dos años después, a lo sumo, la niña tímida e introspectiva, hija de Karsten Johansson y Melanie Sloan, debutaba en el cine con Robert Redford en El hombre que susurraba a los caballos.
Por supuesto, alguna gente de UT sostiene que no es una casualidad.

Unión Telúrica se empeña en analizar el Flujo del Sistema. La incapacidad general para salir del mismo y ser uno mismo, o la capacidad para ser uno mismo y salir del mismo. UT nunca hablan de anarquía (acusación que casi les ofende), hablan de vivir de fuera hacia dentro, y de enfrentar lo externo como lo hace un gran actor que consigue que la cámara le quiera a base de talento propio. Hay varios factores, y no es tabú la palabra Dios. Lo que centra los estudios de Lauridsen y compañía tiene que ver con el asunto de si los extraterrestres vinieron a ayudar o sin embargo solo buscaban ayuda. Según la opción, la humanidad podría ser una luz de esperanza al final de algún túnel del universo, o al contrario una civilización a la cola que necesita un empuje de vez en cuando para que algunos de sus habitantes salgan del caparazón del Sistema y se conviertan en lo que realmente son. Todo son señales. El día de no hace mucho que, por ejemplo, S. Johansson despidió a su madre como representante, la UT se conectó a los medios para observar con ojo clínico cada movimiento, gesto o comentario de la actriz en cualquier entrevista de promoción que hubiese hecho en ese tiempo.
Habla Anika Lauridsen, miembro de UT:
–Que digan lo que quieran, esto está pasando todo el tiempo, casi se oye el tic-tac, estamos ante un precipicio jodidamente obvio, y la caída nos va a convertir en historia nuclear de estudio para otros planetas. Y a ninguna nave le interesa tomar Tierra en el puto Cuerno de África; saben que aquello no es más que el resultado de lo que nosotros no sabemos ver cuando nos miramos el ombligo.
Jorgen Westerman, miembro de UT:
–No creo que estemos ante la conclusión de una compleja ecuación espacial a la que alguien verde y con antenas ha llegado, creo más bien que somos una de las pocas gasolineras de la galaxia, estoy convencido de que el ejemplo ScarJo solo va de una cría que ya era como es antes de conocer el interiorismo extraterrestre. Hable con cualquiera de nuestros Clarividentes y verá que asienten con vehemencia. Y ellos tampoco saben si esa mujer tiene alguna marca de aquella noche.
Anders Lauridsen, fundador y principal accionista de UT:
–Le podría hacer una lista interminable de gente célebre que palidece cuando oye en una entrevista la palabra ovni, o abducción, o simplemente cuando alguien saca a colación Star Wars, o no digamos a Kubrick. Vi a Jane Campion cortar por lo sano un programa de televisión para largarse del plató solo porque alguien había insinuado que no todos somos fans de fenómenos como el de Star Trek o Dr Who. No sabe la de cintas y grabaciones extrañas que nos llegan a las oficinas, la de programas de televisión y radio abortados. Incluso corría un rumor que decía que la cleptomanía de Winona Ryder no era más que un efecto secundario debido a cierta abducción de su infancia. Si quiere saber cuál es el mayor enemigo de la Verdad, o simplemente de la búsqueda de la misma, le diré sin dudar que se trata de la Ironía. Uno de los mayores retos de UT consiste en saber ir algún día más allá de la Ironía. A veces la inteligencia del ser humano es el peor bache. La rapidez mental puede ser una maldición. Pregúntese por qué la gente se abre con desconocidos por Internet y no son capaces de hacerlo con amigos de hace la tira de años. Si nosotros somos la gallina, le aseguro que ahora va antes el huevo, todos se arrodillan en adoración ante él. Aún no sé por qué esos seres se quedaron con la futura actriz de éxito de entre todas aquellas personas. Le aseguro que ninguno de los demás allí presentes ha llegado tan lejos, lo he investigado. No digo con ello que no vivan dignamente, digo que lo hacen según la idea de la dignidad por la que la mayoría nos guiamos. ¿Por qué ScarJo? Porque quizá Ellos ya sabían que ella sería la única cuya materia orgánica se desarrollaría no de dentro para afuera, sino consiguiendo poner el exterior a sus pies. Y no crea que hablo de Protagonismo; hablo de esencia. Del mismo principio por el que cerramos bien una bebida con gas para que tarde lo máximo posible en desbravarse. Yo no creo que el ejemplo ScarJo trate de alguien transformada de cría, yo pude ver su mirada. Creo que al salir de esa nave no era Otra, lo que creo es que por primera vez muchos de los allí presentes nos fijamos de verdad en la mirada de alguien de esa edad. (Por más trillado que le suene esto viniendo de un tipo que abandonó su plácida vida para meterse en semejante lío…) Y esa mirada tenía muy poco que ver con la de nadie adulto yendo a hacer lo que sea por la mañana. La vitalidad íntimamente relacionada a lo infantil es un mito, señor, un cuento, una perogrullada si lo prefiere. Lo único que pasa es eso, nos interesaba mitificarla; pero la realidad es que nos desbravamos por deseo ajeno. Yo al menos lo estuve toda mi vida hasta que vi esa mirada.

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